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Title: Al otro lado del mundo
Description: Publicado capítulo 34 (13/10)


merder_85 - June 22, 2009 01:12 PM (GMT)
Este fic es producto de un sueño que tuve una noche. Y afortunadamente fue de esos sueños que recuerdas perfectamente al día siguiente, asi que no tardé ni dos segundos en correr a apuntarlo todo en una libreta antes de que se me olvidara.
Iba a esperar a tener mi portátil de nuevo para empezarlo, pero anoche me entró insomnio, me puse a escribir cosas en mi libretita y de repente ya lo tenia todo preparado para empezar y tambien para acabar.
No pretendo que sea un fic largo, porque a difrerencia de en otras ocasiones se a donde quiero llegar y lo tengo ya mas que visualizado y escrito (me he marcado un Shonda Rhimes en toda regla :lol: ).

No os voy a contar mucho mas. Prefiero que se vaya sabiendo todo poco a poco. Sólo que olvidaros del hospital, del Seattle Grace y de todas esas cosas. Se puede ser médico de muchas formas y nuestros chicos no iban a ser menos.

El resto lo descubrireis, si seguís leyendo. De momento, aquí teneis la introduccion :ojitos:



INTRODUCCIÓN

“Esto de los diarios siempre me ha parecido una tontería. Una chorrada. Una estupidez. ¿De qué sirve escribir en una hoja en blanco lo que te pasa cada día? Como si alguien fuera a leerlo. Si es un diario, se supone que es algo secreto, sólo para ti. ¿Para que voy a escribir algo que no va a leer nadie? Pero me han dicho que me puede venir bien para esta nueva experiencia que voy a vivir. Puede que mi vida haya cambiado por completo, tal vez para siempre, cuando dentro de 12 meses regrese a Boston. Tal vez nunca seré la misma. Ninguno lo seremos.
Hace un mes estábamos licenciándonos en Medicina, y ahora aquí estamos los cinco, subidos en un avión que nos conduce a nuestra nueva vida.
Justo detrás de mi, Izzie duerme tranquilamente, con su cabeza apoyada en el hombro de Alex, mientras éste con una sóla mano, ya que la otra esta firmemente unida a la de su novia, intenta pasar las hojas de una guía sobre Angola, aunque acabo de ver como sus párpados se cerraban. Pronto caerá rendido.
Al otro lado del pasillo, George repite una y otra vez para si mismo palabras en portugués. Parece un robot. Se compró unos fascículos de esos de auto-aprendizaje hace dos semanas, y desde entonces no ha parado. Al menos ya ha aprendido a decir “Hola” y “Adiós”.
Junto a mi, Cristina escucha música en su iPod. O al menos supongo que eso es lo que está haciendo, porque cambiar de canción cada 25 segundos, no se lo que es.
Y aquí estoy yo, Meredith, a punto de acabar la primera hoja en blanco de este absurdo diario, mientras el inmenso y azul océano se extiende bajo mis ojos. Cuando hace una semana, fui a visitar a mi madre a la residencia, le confesé cual era mi propósito. No me esperaba para nada que precisamente aquel día ella tuviera uno de sus cada vez mas escasos momentos de lucidez. “No tienes nada que hacer al otro lado del mundo. Tu sitio está aquí, en Estados Unidos. Yo no te eduqué para que lo abandonaras todo y te fueras a poner vacunas en medio de la nada. Eso no es lo que yo te enseñé, Meredith Elizabeth Grey!!!”. Cada vez que mi madre pronunciaba mi nombre completo, era mala señal. Era la señal de que estaba muy, pero que muy cabreada. Asi que le dije que no había vuelta atrás y me largué de allí, preguntándome si no habría sido mejor irme sin despedirme de ella. Era una idiotez, teniendo en cuenta que en 24 horas ni siquiera iba a acordarse de mi.

Nos conocimos el primer dia de clase en Dathmouth y no nos hemos separado desde entonces. Una noche, en segundo año, mientras estudiabamos juntos para los exámenes finales, se nos ocurrió esta idea, y prometimos que la llevaríamos a cabo cuando nos licenciáramos. Pero eso si, teniamos que hacerlo los cinco juntos. Nadie se podía rajar.
Hace dos noches, mientras terminábamos de preparar la maleta, y Cristina repasaba su lista por quinta vez consecutiva, a Izzie le entró el pánico. Sólo fueron diez segundos, pero por un momento llegúe a pensar que nuestro plan no iba a resultar. No podíamos fallar ninguno.

El comandante nos acaba de informar de que dentro de una hora aterrizaremos en el aeropuerto Quatro de Fevereiro de Luanda, la capital de Angola. Mi corazón se acelera y siento que se me va a salir del pecho. La carne se me pone de gallina, y alguien posa su mano en mi hombro y lo aprieta con fuerza. Ese es Alex. Siempre ahí. Cuando lo necesito. Como un hermano. Nuestra vida dará un giro de 180º dentro de (tengo que mirar el reloj)....unos 58 minutos. Ahora pertenecemos a Médicos sin Fronteras y estamos ilusionados, emocionados y excitados por esta aventura, este nuevo camino que se abre ante nuestros pies. Hemos estudiado una carrera que amamos y nuestra profesión tiene un claro objetivo: ayudar a la gente. Y eso es lo que vamos a hacer aquí. Ayudar a los que mas lo necesitan.

Creo que voy a echarme una siestecita antes de aterrizar...tengo sueño...no sé si volveré a escribir aquí...puede que este diario se pierda o acabe tirándolo en algún rio infestado de mosquitos, puede que la próxima vez que escriba aquí, sea otra persona completamente diferente....puede que mi vida haya cambiado...”


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No se cuando volveré a escribir, porque mientras no recupere mi portatil no dispongo de tiempo ilimitado delante del ordenador como antes. Pero en cuanto mi hermano me deje, escribiré la continuación ;)
Espero que os guste, porque la verdad es que estoy muy ilusionada con este fic. :)

ANAINGE - June 22, 2009 02:23 PM (GMT)
:wub: :wub:

Y como sé que en el fondo eres buena... y he visto que hay Izziex, espero que también haya Owentina y MerDer. ;)

Date cuenta que para el equilibrio emocional de Magic, eso es importante. :tutu:

Fuera bromas, muy bonito. :) :)

juu19 - June 22, 2009 04:03 PM (GMT)
Muy interesante el tema del fic. Los medicos sin fronteras son personas admirables, creo que se tiene q tener muchisima vocacion para hacer el trabajo que hacen.

Espero la continuacion de tu fic, la verdad que promete y mucho...estoy ansiosa de que aparesca Derek :ojitos: jajaja

:besitin:

Khisanth - June 22, 2009 05:18 PM (GMT)
QUOTE (ANAINGE @ 22 Jun 2009, 16:23)
:wub: :wub:

Y como sé que en el fondo eres buena... y he visto que hay Izziex, espero que también haya Owentina y MerDer. ;)

Date cuenta que para el equilibrio emocional de Magic, eso es importante. :tutu:

Fuera bromas, muy bonito. :) :)

estoy con Anainge :lol: Genial Marta, siempre consigues sorprenderme :ojitos:

Isaura - June 22, 2009 09:01 PM (GMT)

Esta genial el fic....
a mi tmb me parecen extraordinarios los de medicos sin fronteras, son geniales!

espero con ansias l continuacion!!!

merder_85 - June 22, 2009 11:12 PM (GMT)
Muchas gracias a todas por vuestras comments! Sois unos soles! :besitEn:
No tenía pensado publicar, pero al final me ha dado tiempo a acabarlo, asi que aquí está el primer capítulo oficial de este fic :)
Espero que os guste! :ojitos:

Capítulo 1

Aquel aeropuerto no tenía nada que ver con lo que ellos estaban acostumbrados a ver en su pais. En lugar de una gran terminal en la que tenías que recorrer casi mas de un kilómetro o de dos para llegar a tu puerta de embarque, se encontraron con un simple edificio de color blanco, que constaba de una sóla planta y cubierto por un sencillo techo de uralita. Era un aeropuerto internacional que también era usado por los militares, por eso George preguntó que si es que ya habían llegado a la zona conflictiva nada mas pisar suelo angoleño.

“Joder, esto no es calor...esto es el puto infierno” Alex se quitó el fino jersey que llevaba mientras las gotas de sudor resbalaban por su frente.
“¿A esto le llaman mosquitos? Son leones...mirad como llevo ya el brazo...vamos a morir aqui” Izzie se encargó de enseñarle al resto de sus amigos las marcas rojas que ya cubrían sus antebrazos, mientras buscaba en la mochila de su novio un poco de agua fría.
“Ponte esto...vamos Mer...empieza la aventura” Cristina le pasó el repelente de mosquitos a Izzie y tiró de Meredith, para que la acompañara a recoger su equipaje.
“Pues a mi me encanta...es guay. Pensad en todas esas personas que vamos a ayudar y que nos necesitan...somos unos privilegiados por poder estar haciendo esto” cuando George terminó de pronunciar estas palabras, se dio cuenta como sus cuatro amigos se habían vuelto y lo miraban fijamente intentando comprender porque había dicho lo que había dicho.
“Bambi...te doy 24 horas” Alex le dio una suave palmadita en la espalda y se apresuró a recoger su equipaje que pasaba en ese momento por la cinta transportadora.

No llevaban maletas. Su equipaje constaba de cinco macutos exactamente iguales con el logo de Médicos sin Fronteras. Sólo llevaban las cosas básicas de aseo, dos pares de botas que según Izzie no eran nada femeninas ni estilosas y pantalones anchos y shorts. No necesitaban nada mas. El resto ya lo llevaban ellos: la ilusión y las ganas de cumplir un sueño.

Sin separarse un segundo, caminaron todos juntos, intentando llegar hasta la terminal de llegadas, donde supuestamente, debía haber alguien esperándolos. Antes, sellaron sus pasaportes y pasaron por aduana para comprobar que toda su documentación estaba en regla. George, como siempre, iba el último, con el diccionario de Inglés-Portugués en la mano por si surgía una emergencia.
Y entonces la vieron. Una chica rubia, con ojos claros y aspecto risueño, con la camiseta de la organización y que sostenía entre sus manos un trozo de cartón en el que les daba la bienvenida en portugués, como habían acordado. Cristina fue la primera que se acercó hasta ella.

“Hola...somos los a...”
“Los americanos...lo sé. Yo me llamo Arizona. Arizona Robbins” Alex intentó contener una enorme carcajada al escuchar su nombre, pero Meredith le dio un puntapié que le quitó las ganas de reirse durante un buen rato.
“Hola!...Yo soy Izzie...bueno, me llamo Isobel, Isobel Stevens, pero todos me llaman Izzie. Esta es Cristina, Alex, George y Meredith. Estamos super contentos de estar aquí. Esto es genial...aunque sería aun mas guay sin los mosquitos. ¿Cómo podeis soportarlo?”
“Te acostumbras a ellos. Yo ya ni los noto. Antes de cruzar esa puerta, coged esto. Y por favor, no os lo quiteis nunca. Esta identificación es vuestro seguro de vida en este pais” les pasó las identificaciones a cada uno y obedientes, se las colgaron del cuello, repasando en su mente las últimas palabras de Arizona.
“¿Ha dicho seguro de vida? ¿Nos pueden matar?” George, susurrándole a Meredith, sintió como las piernas le empezaban a temblar.
“No te preocupues George...nadie ha muerto...aún” le dijo Arizona con una sonrisa, intentando tranquilizarlo.
“Ahora me quedo mucho mas tranquilo” ¬¬
“Si teneis que ir al baño hacedlo ahora. Nos esperan mas de ocho horas de viaje hasta Uige, y las áreas de servicio no es algo muy común en este pais.”
“¿Y si tenemos una emergencia?” preguntó Izzie asustada y con la cara descompuesta.
“Pues lo haces detrás de un árbol. ¿Nos vamos ya o no?” Cristina estaba ansiosa por ponerse en camino, pero aun asi, tanto Izzie como George tuvieron que ir al baño, asi que hasta unos diez minutos después no cruzaron las puertas del aeropuerto para enfrentarse a la cruda realidad.

Atravesaron las calles de Luanda en un Jeep conducido por Arizona, que se movía como pez en el agua entre sus estrechas y angostas calles. Tal vez se esperaban encontrarse con una ciudad mucho mas tercermundista, y lo que vieron fue una ciudad en la que aún quedaban vestigios y señales de la guerra civil pero que poco a poco estaba luchando por seguir adelante. Era común encontrarse un edificio moderno, entre dos casas antiguas destruidas por las bombas. Tras abandonar el centro de la ciudad, cruzar la zona de chabolas y abandonar la autopista, tomaron una carretera secundaria (si es que a aquel camino pedregoso y lleno de barro se le podia llamar carretera) que les llevaría hacia el noreste, a la región de Uige, donde se encontraba el centro de aislamiento contra el virus Marburg mas grande del país. Y ese, era su destino. En circunstancias normales, recorrer 250 kilómetros en un Jeep no habría llevado mas de tres horas, pero aquello era África, y ese tiempo, había que multiplicarlo casi por tres.

Mientras atravesaban la sabana, Arizona les puso al día de la situación del país, de las costumbres, y de cómo se manejaban con las nativos o con la guerrilla. Los únicos que le estaban prestando atención eran Meredith y Alex, ya que Izzie estaba ocupada en la parte de atrás, dando manotazos a todos los mosquitos que se atrevían a posarse sobre su piel, Cristina no paraba de echar fotos con su nueva cámara réflex y George aún seguía con los ojos abiertos como platos, sin recuperarse por haber visto a un león plácidamente dormido bajo un árbol.

El sol cada vez estaba mas bajo en el horizonte, y el cielo ya había adquirido un color casi anaranjado cuando el Jeep se paró en seco, despertando a Meredith de golpe.
“¿Hemos llegado?”
“No...sólo es un puesto militar...pura rutina. Son soldados de la enU. Nos conocemos bien. Pero vigilan toda esta zona por el tráfico de diamantes. Los contrabandistas suelen utilizar esta ruta para llegar hasta la capital y cargar los barcos con su mercancía rumbo a América.” mientras contaba todo esto, Arizona le había dado a un joven soldado un papel en el que Meredith que iba sentada junto a ella no logró alcanzar a ver lo que ponía. “Es como una especie de salvoconducto. Así tenemos total libertad para movernos por aquí. Pronto aprendereis...”
“Arizona Robbins! ¿Qué haces aquí?” un militar con acento extraño y el pelo tan naranja como una zanahoria se acercaba corriendo hasta el Jeep.
“Hola Owen...traigo a los nuevos...son americanos”
“Chicos...como van las cosas por allí?”
“Están un poco perdidos...ya sabes...tu no estabas en Moxico?”
“He vuelto hace una hora...nos dieron un soplo pero esos cabrones se nos han escapado. Pero no os entretengo mas. Se está haciendo de noche. Iré a haceros una visita dentro de poco. Tened cuidado.”
Tras despedirse, y dejar atrás el puesto militar, Izzie no tardó ni medio segundo en asediar a Arizona a preguntas sobre ese militar tan sumamente atractivo.
“¿Pero lo habeis visto? Es tan sexy...”
“Sigo aquí...por si no te has dado cuenta” murmuró Alex con cierta dejadez
“Si vale...pero puedo mirar, ¿no?”
“Es el Mayor Owen Hunt. Es médico. A veces nos ayuda. Un gran tipo. Os caerá bien”
“Ya lo creo que nos va a caer bien, verdad Mer?”
“No está mal...”
“¿Cómo que no está mal?”
“Izz, hemos venido a ayudar a la gente, no a echar polvos con militares macizos”
“Que entusiasmo...mierda!” otro mosquito acababa de picarle en la pantorrilla. “Juro que acabaré con todos vosotros...seres infernales. Y tu Cristina...que opinas del Mayor Hunt?”
“No me he fijado”
“Chicas, el sexo será vuestra última preocupación una vez que lleguemos al centro. Hay cosas mas importantes que eso...aunque de vez en cuando...no viene mal...”
“¿Por qué siempre acabamos hablando de lo mismo?” replicó un George que aun estaba asustado entre tanto león, jirafa, militares y posibilidades de una muerte violenta en el momento mas inesperado.

Era ya noche cerrada, cuando llegaron al centro médico. Los grillos y los pequeños animales nocturnos era el único sonido que se escuchaba una vez que Arizona apagó el motor del Jeep. Los cinco bajaron con sus macutos al hombro y la siguieron en silencio hasta la puerta principal. Una furgoneta bastante destartalada, estaba aparcada junto a los escalones de entrada, con las puertas traseras abiertas y un montón de cajas apiladas en el suelo junto a ella. Arizona se acercó, para comprobar que todo marchaba bien.
“Ah...eres tu...ya he llegado con los nuevos...”
“Ya están aquí? Genial...porque necesito gente para mañana...nos vamos a Bangui. ¿Te apuntas?” un hombre con una espesa mata de pelo oscuro y bastante desordenado, ojos azules y risueños y con el pecho desnudo saltó al suelo, intentó peinarse con sus dedos sin lograrlo y se echó una de las cajas al hombro sin perder tiempo. “Bienvenidos a Uíge. Tengo que llevar las nuevas vacunas al dispensario. Hablaré con Bailey para ver si puede mandarme a alguno de estos para mañana. Aún queda cena, por si teneis hambre...puedes echarle un ojo a Matt mientras acabo con esto?”
“Si claro...no te preocupes...necesitas ayuda con esto?”
“Tranquila, todo controlado...nos vemos chicos!”
Y tal como había aparecido, desapareció. No sin antes regalar a las chicas una vista estupenda de su ancha espalda, bronceada y sudada, y un culo perfecto que se marcaba tras sus anchos pantalones de color verde caqui.
“Bien chicos...dejad vuestras cosas en la entrada. Primero cenamos y después os instalais, vale?”
“Genial...porque estoy muerto de hambre” Alex tiró su bolsa al suelo y corrió tras Arizona, al igual que George.
Pero las chicas se quedaron sólas intentando recuperarse del shock.
“Habeis visto eso?”
“Tampoco es para tanto...”
“Que coño te pasa Cristina? Te has fijado bien? Vaya CULO! Este pais esta lleno de tios buenos....teniamos que haber venido antes. Esto va a ser la leche. Vamos Mer!...Hay que averiguar quien es ese bombón!”
“Si, si...ya voy...voy ahora mismo” Pero Meredith aún no se había despertado de lo que ella consideraba que estaba siendo el mejor sueño de su vida. El ni siquiera la había mirado, o tal vez si. Juraría que sus miradas se habían cruzado durante un segundo, o tal vez sólo había sido su imaginación. Ahora sólo había un deseo que rondaba en su cabeza: acompañar a ese hombre mañana en su viaje, expedición, excursión o lo que fuera. Ojalá la eligieran a ella.

juu19 - June 23, 2009 12:57 AM (GMT)
Y aparecio Derek (por la descripcion, es el si o si jajajaja)! :ojitos:
Y Owen...que Cristina "ni lo miro" pero estoy segura q si... :tutu:

me encanta este fic, estoy intrigadisima!
:besitin:

Rx:Mariu - June 23, 2009 02:19 AM (GMT)
Me gusto mucho, mucho... :wub:
Intrigada..

Siguele :besitin:

Mafis - June 23, 2009 03:19 AM (GMT)
Me encantaaa!!!!
Me encanta el MAGIC de este fic, me encanta como has retratado a los chicos, exactamente como son y algun@s exactamente como nunca debieron dejar de ser.
Me encanta Arizona, Owen (no puedo creer que Cristina ni lo haya mirado xD) y Der <3 <3
Sigue asi!, que está genial! :wub:

Pepa - June 23, 2009 06:21 AM (GMT)
Me encantaaaaaa :aah: :aah: Ya me imagino a Derek todo sudadito :D

rocky - June 23, 2009 06:25 AM (GMT)
Me encanta, es algo diferente fuera del hospital, esta genial y ese culito de derek tambien, siguelo pronto!!

ANAINGE - June 23, 2009 07:46 AM (GMT)
Por supuesto que las endorfinas han circulado en la dirección correcta. Lo vereis...
Owen y Cristina ya... se distinguen. Dejémoslo ahí.
Y apuestita a que Mer y Derek coinciden... y él la elige a ella al día siguiente. ;)

Y coincido con Mafis, este George es George.

Muy MAGIC. Gracias. :yuju:

Da merek - June 23, 2009 12:02 PM (GMT)
q wayyy ya se an encontradooo sige prontoooo

Rach Beth - June 23, 2009 01:20 PM (GMT)
I love it!! :wub: :wub:

Ay, África... África siempre saca lo mejor de las personas. Ahí, no hay memeces: o arrimas el hombro o la palmas. No has podido elegir otro sitio mejor!

Y me encanta el MAGIC que has plamado, y las pajeritas y.... TODO! :hug:

merder_85 - June 23, 2009 01:26 PM (GMT)
Muchisimas gracias a todas! Me alegro de que es guste :ojitos:
Vamos a saber que pasa con esa "excursion" :rolleSi:

Capítulo 2

“No tenía pensado escribir en este cuaderno en blanco nunca más, pero lo que me ha pasado es algo...sorprendente. Ni siquiera puedo contárselo a Cristina, así que me tendré que conformar con desahogarme contigo. Genial, ahora mi nuevo mejor amigo eres tu. Creo que este calor no me está sentando muy bien.

Sólo le he vuelto a ver una vez. Durante la cena. Y esta vez puedo asegurar que si que me ha mirado. No tengo dudas. Yo le he mirado a él, igual que él me estaba mirando a mi, fijamente. Me gusta su pelo. Es oscuro, y desordenado, y durante los escasos cinco minutos que ha estado en el comedor no cesaba de intentar peinarse con sus dedos una y otra vez. Un poco de gomina le vendría bien, pero creo que por aquí no debe haber mucha. Tiene la piel bronceada. Debe pasar muchas horas ahí fuera a pleno sol. Pero lo que mas me ha llamado la atención han sido sus ojos. Azules, muy azules. Exactamente del mismo azul que el océano que he observado durante horas en el avión. Pero son unos ojos tristes. No sonríen. Sus labios dicen una cosa y sus ojos dicen otra completamente diferente. Me pregunto que problema tendrá. ¿Por qué estará triste? Y lo sé, porque cuando me ha mirado, ha intentado sonreir, pero no lo ha conseguido. Es como si algo muy fuerte, dentro de él, se lo impidiera.
Por desgracia, cuando ha entrado al comedor llevaba la camiseta y no hemos podido admirar su magnífico cuerpo de nuevo. Izzie se ha llevado una gran decepción.
Ha hablado con Arizona y con un par de compañeros más y luego se ha marchado. Creo que se llama Derek, pero no estoy muy segura. Intentaré averiguarlo mañana.

No se quien es Ba...”


“¿Qué estás haciendo?”
“Joder Cristina! Métete en tus asuntos!” Meredith cerró el diario de golpe y lo escondió bajo la almohada.
“¿Eso es un diario?”
“No. No es nada. Es una carta...para mi madre. ¿Qué quieres?”
“Oye, yo quiero ir mañana con el guaperas. La tal Bailey es la que decide...”
“¿Es una mujer?”
“Si...creo que es como la que manda aquí, o algo así...tal vez si le hacemos la pelota...”
“Tu eres la especialista en esas cosas, no yo”
“¿Quereis callaros? Algunos queremos dormir! Dejaros vuestras chorradas y secretitos exclusivos que nadie puede saber para mañana...JODER! Estas mosquiteras son una auténtica mierda”
“Vamos Izz...tampoco es para tanto” Alex se abrazó aun mas a ella y siguió durmiendo plácidamente.
“Bueno, hablaremos mañana, no vaya a ser que la loca de los mosquitos nos mate a todos esta noche...buenas noches”
“Buenas noches Cristina”
En cuanto Cristina se metió en su cama y corrió la mosquitera, Meredith sacó de nuevo el diario para continuar con lo que estaba haciendo.

“Bueno, pues la tal Bailey debe ser como la jefa o algo así. Espero caerle bien mañana cuando nos la presenten y que me elija para el viaje a Banki, o Bangui...o como se diga. Los nombres aquí son muy raros. Se que puede parecer una locura. Ni siquiera se su nombre, pero quiero verlo otra vez. No, necesito verlo otra vez.
Nuestra habitación es bastante cómoda. La compartimos con dos chicas mas. No hemos hablado aún con ellas, pero por su aspecto yo diría que son alemanas, o suecas. Lo de los mosquitos no es para tanto. Basta con embadurnarte de repelente todo el cuerpo. Seguro que sobrevivimos. Hasta Izzie lo puede conseguir.
Estoy excitada, entusiasmada de que llegue mañana. Sólo tengo ganas de hacer muchas cosas, de no parar en todo el día. De sentirme útil. Por fin, vamos a ser médicos de verdad. Se acabaron las prácticas. Esto es de verdad. Y por supuesto, también tengo ganas de verle a él.”



A la mañana siguiente, tras ducharse y desayunar, los cinco, acompañados de Arizona, fueron en busca de Bailey para recibir las instrucciones de lo que debían hacer y de cuales serían sus tareas. Fuera, en un patio trasero, estaba de nuevo la destartalada furgoneta de la noche anterior, y también él, en el interior, ordenando unas cajas y metiendo material médico junto a otro hombre también muy atractivo. Y ahí, con ellos, había una mujer de color, pequeñita, que no hacía mas que escribir sin parar algo que parecía una lista y que sólo levantó la cabeza cuando ellos aparecieron y se plantaron frente a ella.

“Soy la doctora Bailey. Soy la encargada de que esto funcione como es debido. No me hagais la pelota. Eso no funciona conmigo. Aquí estamos para ayudar a la gente, no para conseguir éxitos personales. Supongo que la doctora Robbins os ha enseñado todo esto. Como habreis podido ver nos dividimos las tareas entre todos. A vosotros esta semana os toca limpiar los baños...no me mireis asi, sois los nuevos, sois bebés, recien licenciados en medicina y se que quereis jugar a ser los héroes. Bien, hoy estamos escasos de personal, ya que hay un grupo que no volverá del sur hasta la semana que viene. O’Malley y Stevens estais conmigo. A Karev le ha tocado el grupo de la doctora Robbins y...Yang y Grey están con Shepherd. Bien...eso es todo. A trabajar!”

Tanto Izzie como George se fueron detrás de la doctora Bailey, que entró a toda prisa dentro del edificio principal y Alex y Arizona se marcharon hacia la puerta de entrada, rodeando el edificio por el exterior. Y Meredith y Cristina se quedaron sólas, sin tener la más mínima idea de que hacer.
“Vale...genial...” Meredith no estaba muy contenta con el resultado de esta primera charla “Me encantaría saber quien es She...”
“..pherd...soy yo...Derek Shepherd. Para serviros.”
Y ahí estaba él, de pie junto a la furgoneta, con los brazos cruzados sobre el pecho y riendo de oreja a oreja. Y Meredith lo miró fijamente y aquella sonrisa era completamente diferente a la de la noche anterior. Ahora estaba sonriendo de verdad, y que la pellizcaran si estaba soñando, pero juraría que le estaba sonriendo a ella.
“Ah...¿eres tu? Pues podías haberlo dicho antes...bueno, que quieres que hagamos?” Meredith se enfrentó a el, desafíandolo con la mirada.
“Mmm...¿qué queremos que hagais?...Dejadme que piense...¿qué sabeis hacer?” el que había hablado era el otro hombre que estaba ayudando a Derek dentro de la furgoneta cuando ellas llegaron.
“Serás imbécil...si todos aquí sois tan gilipollas yo me largo” Cristina estaba a punto de marcharse, pero Meredith la sujetó sin apartar sus ojos de los de Derek.
“Estoy segura de que el Doctor Shepherd no se refería a eso, ¿verdad?”
“Mark...no seas idiota...¿no tienes trabajo que hacer?”
“Ya...ya me largo...ha sido un placer conocerlas señoritas...nos veremos” les guiñó un ojo a ambas antes de marcharse por el mismo lugar que lo habían hecho Alex y Arizona.
“Bien...doctor Shepherd...”
“Oh no...nada de doctor Shepherd...aquí soy Derek...y tu Meredith, ¿no?”
“Si...y yo Cristina...nos largamos?”
“Si...en cuanto terminemos de meter todas estas cajas ahí dentro...vamos, no tengo todo el día”
“¿Perdona?”
“Doctora Yang...¿no? Bien...no sé que le habrán dicho, pero esto es África, no un crucero por el Caribe...si no le apetece trabajar ahí mismo tiene la puerta.”
“La doctora Yang tiene muchas ganas de trabajar...al igual que yo...terminaremos enseguida y podremos irnos, ¿verdad Cristina?”
“Así me gusta...entusiasmo y ganas de trabajar...tengo que recoger mi maletín y comprobar una cosa...vuelvo en cinco minutos...gracias chicas.” Y antes de marcharse apoyó su mano sobre el hombro de Meredith y le sonrió en señal de agradecimiento, provocando que Meredith le siguiera con su mirada hasta que se perdió dentro del edificio.
“Meredith...¡NO!”
“Pero si no he dicho nada...”
“Es un guaperas arrogante...y es imbécil. Cargar cajas...no me he licenciado la primera de mi promoción en Darthmouth para terminar acarreando cajas como si fuera una mula en África.”
“Es su trabajo...nosotras...nosotras acabamos de llegar” Meredith levantó una caja y la metió en la fugoneta “Joder, que llevamos aquí? ¿Piedras?”
“Como el resto del día siga así...pienso cambiarme de grupo”
“No creo que sea tan fácil...esa tal Bailey, parece dura.”
“En cuanto sepa la buena que soy y vea que no puede desperdiciarme arrastrando fardos por la selva ella misma me cambiará.”
“Ni siquiera sabemos lo que vamos a hacer...a lo mejor cambias de opinión al final del día”
“Lo dudo mucho”
“Pues a mi me cae bien...”
“No te cae bien...te pone cachonda, que es distinto”
“Eso es mentira”
“Mer...tienes esa mirada...la mirada de “quiero echar un polvo con ese bombón de ojos azules.”
“Ya te dije que aquí no hemos ha venido a echar pol...”
“Pero aún no le habías conocido”
“Eso es una tontería...además, es nuestro jefe...o algo parecido”
“Seguro que eso te pone aún más”

Meredith no le contestó y se limitó a cargar cajas dentro de la furgoneta en el mas absoluto silencio. Si, parecía un poco arrogante, pero ¿qué médico no lo es? A ella no le parecía estúpido. Sólo quería conocerlo un poco más, no había nada de malo en eso. Habia algo en él que la intrigaba y estaba dispuesto a averiguar que era. Y bueno...un poco de sexo no le viene mal a nadie.

Las dos llevaban un buen rato de pie, apoyadas contra la furgoneta cuando Derek salió con su maletín, dos bolsas con material médico y una gorra que tapaba su una vez mas, desordenado pero a la vez tan sumamente atractivo pelo.
“Genial...buen trabajo chicas. Bien...esto es para ti....y esta para ti” le entregó a cada una una bolsa y se ajustó la gorra un poco más. “¿No teneis gorra?”
“Usted ha dicho que esto es África, no un crucero por el Caribe” el cabreo de Cristina iba aumentando a cada segundo.
“Exacto...pero no vengais esta noche a quejaros, cuando hayais pillado una insolación. Tenemos que salir ya si queremos volver antes de que anochezca. Por el camino os contaré lo que vamos a hacer hoy.”
Y se pusieron en marcha. Derek conducía, y Meredith iba sentada entre él y Cristina, ya que ésta quería mirar por la ventanilla. Era un situación algo incómoda, estar tan cerca de él. Cuando Derek arrancó y metió la primera sus cuerpos se rozaron por primera vez. Meredith se deslizó disimuladamente hacia la derecha antes de que le entrara un ataque de calor y entonces lo vió. Su mano izquierda sujetaba el volante, y aquello dorado que brillaba en su dedo anular era una alianza. Estaba tan ocupada observando su pelo y sus maravillosos ojos que ni se había fijado en ese pequeño pero tan importante detalle. A la mierda todas sus expectativas: Derek era un hombre casado.

Rach Beth - June 23, 2009 01:59 PM (GMT)
Yo, otra vez xD

:ojitos: :ojitos: :ojitos:

Me encanta y me super encanta!!

"Cristina en África" es y va ser la caña :juas: :juas:

La "puesta a punto" de Mer era esperable y deseable xD

Pero... una cosa: yo no me veo a Addison (osea,... Addison) en África! Me muero por ver que pasa! ¿Derek habrá huido de su mujer, imitando así, a cierto actor?? :tutu: :tutu:

ANAINGE - June 23, 2009 02:09 PM (GMT)
QUOTE (Rach Beth @ 23 Jun 2009, 15:59)


Pero... una cosa: yo no me veo a Addison (osea,... Addison) en África! Me muero por ver que pasa!

EXACTLY!!!


Tampoco yo me imagino a Addison en MSF, demasiado glamourosa es ella!
Se le correría el maquillaje con el sudor y sus Loubouttin se clavarían en la seca tierra, y... el tinte? no creo que usase henna...
Si acaso, en el Mercadillo de Navidad de Nuevo Futuro posando para Hola...

Por lo demás, entusiasmada.

Y por si cuela... Owentina y MerDer en condiciones, pliiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiis. ;)

Ah y MAGIC.

Da merek - June 23, 2009 04:04 PM (GMT)
ayyy pobre mer, no m dejes asiii sige prontoooo

Cammy - June 23, 2009 04:10 PM (GMT)
:ouch: Pucha Meredith xD pero bueno, a esperar el próximo capi, a ver que bueno está :D muy buen fic, de vdd, sigue pronto!

juu19 - June 23, 2009 04:12 PM (GMT)
Que no venga Addison! xD como dijeron todas, no la veo viviendo en Africa jajaja

Me encanta Cristina, quiero que se encuentre con Owen de nuevo!
Y el Merder quiero que avance, que charlen, que se conoscan y hagan otras cosas... :tutu:

seguilo pronto, :besitin:

Mafis - June 23, 2009 06:58 PM (GMT)
Me encantaaaaaaaaa
Mira si hasta tu Izzie me cae bien, pq es tiquismiquis y delicada de cutis pa los bichos como yo xDDDDDDDD
Y Cris :juas: :juas: :juas:
Y oh, lo del anillo en el dedo de Derek... seguro tiene una explicación.... :P
Siguelo prontooo!!
:besitin:

Anitah - June 23, 2009 07:08 PM (GMT)
=O
Esta muy bueno!!
Si, siguelo pronto! =D

Khisanth - June 23, 2009 07:34 PM (GMT)
casado? :ph43r: o marido despechado por engaño y se va de medico sin fronteras con el hijo? o mejor aun... HA PERDIDO A SU ESPONA Y AUN NO LO HA SUPERADO? Para eso esta Mer...GO MERR!

merder_85 - June 23, 2009 08:49 PM (GMT)
Bueno, por ahi ya habeis dado con la clave. En este capítulo ya sabremos que es lo que pasa con Derek. Me ha salido un poquito mas largo de lo que esperaba :shy:

Capítulo 3

“...y básicamente eso es lo que hacemos. Hoy sólo tenemos que poner algunas vacunas y visitar a Fatima. Aún se está recuperando del virus Marburg, la verdad es que tuvimos mucha suerte con ella. Ahora está embarazada y la controlamos periódicamente, para asegurarnos de que su salud y la del bebé no corren peligro. Es una mujer increíble, la mas valiente que he conocido en mi vida. Comeremos allí...será genial. ¿Teneis alguna pregunta?”

Derek llevaba casi una hora hablando sin parar, y Meredith no había prestado atención a ni una sóla de las palabras que el había pronunciado. Esa alianza la estaba volviendo completamente loca y en su mente la palabra CASADO se repetía una y otra vez como un eco. Que un hombre tan atractivo como el estuviese casado era un crimen. Y todo esto le llevaba a hacerse otra pregunta: si está casado, ¿dónde se supone que está su mujer? La noche pasada no lo vió especialmente cariñoso con ninguna de las chicas que había en el comedor. A lo mejor su mujer estaba en ese grupo que había viajado al sur y no volvería hasta la semana que viene. Necesitaba ya dejar de pensar en eso o la cabeza le iba a estallar, y no precisamente por el calor que reinaba dentro de ese destartalado y ruidoso automóvil. Tenía que olvidarse de Derek antes de llegar a conocerlo y dejar de imaginárselo en su cabeza practicando el sexo con ella en medio de la selva.

Habían pasado un poco más dos horas desde que salieron del centro médico, cuando a menos de un kilómetro ya pudieron divisar un pequeño poblado. Se desviaron por un camino lleno de baches, en el que tenían que esquivar a las mujeres que volvían del río de buscar agua y que en cuanto vieron que era Derek el que conducía esa furgoneta no tardaron ni medio segundo en saludarlo alegremente con la mano mientras que él les correspondía.
“Vaya...las mujeres te adoran por aquí” dijo Cristina sarcásticamente
“No me adoran a mi, adoran todo lo que signifique ayuda...dentro de un momento lo comprobareis...aparcaremos alli” dijo señalando un pequeño claro que había junto al edificio mas grande de todos, que al igual que el resto estaba hecho de adobe y cubierto por un simple techo de paja.
Nada más bajarse de la furgoneta, un hombre alto, de color, al que seguía un grupo de unos 15 niños se acercó hasta ellos.
“Derek! Que alegría verte” los dos se abrazaron con fuerza y los niños, rodearon a Derek en un momento mientras coreaban su nombre.
“Hola Moussa...¿cómo va todo?”
“Tranquilo...no hemos tenido problemas desde la última vez que viniste. Oye, que bien acompañado te veo”
“Ah...venid chicas...son Meredith y Cristina, llegaron ayer desde Estados Unidos. Os presento a Moussa, es el médico del poblado...”
“Y profesor de la escuela...que no se te olvide...”
“No se me olvida...médico y profesor...los críos le adoran. En la furgoneta tengo algo para ellos...Meredith puedes sacar una caja que lleva su nombre, por favor?”
“Si claro”
“Eh chicos...id con la chica guapa...tiene un regalo para vosotros”
Cuando Meredith, que en ese momento ya había abierto la puerta trasera de la furgoneta oyó lo de “id con la chica guapa” una sonrisa de oreja a oreja iluminó su cara y su estómago dio un vuelco durante un segundo a la vez que tenía la sensación de que pequeñas mariposas estaban bailando dentro de él. Se estaba atontando demasiado con este hombre y no se lo podía permitir. Así que se centró en lo importante. Abrió la caja que Derek le había indicado y cuando vió lo que había dentro, la sonrisa volvió a aparecer en su cara, y cuando empezó a repartir todos esos cuadernos y lápices de colores entre esos niños comprendió perfectamente lo que Derek había dicho unos minutos atrás: adoran cualquier cosa que signifique ayuda. Muchos niños se abrazaron a su cintura mientras le daban las gracias en un perfecto inglés. Cristina se unió a ella y también se dedicó a repartir un poco de alegría entre todos esos niños.
“Me siento Santa Claus ahora mismo” le dijo a Meredith mientras los niños no dejaban de gritar y de abrazarla a ella también.
“Lo sé...pero es genial...y no deja de mirarme”
“Ya me estoy fijando... y tu no dejas de mirarle a él”
“Está casado...lleva una alianza en la mano izquierda...así que olvídate”
“No, eres tu la que se tiene que olvidar de él”
“Eso intento Cristina...eso intento.”
“Meredith! Ven conmigo...Cristina, quédate con Moussa, te dirá lo que tienes que hacer”

Derek le hizo una seña a Meredith para que le siguiera y eso hizo. Entraron en el edificio, que resultó ser una clínica-dispensario-sala de partos, todo concentrado en menos de 50 mentros cuadrados, y en una camilla una mujer, que Meredith encontró guapísima y que según sus cálculos estaría embarazada de unos 5 meses, estaba sentada esperándoles.
“Fatima...cada día que pasa estás mas guapa”
“El doctor Derek ya sabe que Fatima es una mujer casada”
“El doctor Derek lo sabe perfectamente. ¿Cómo está tu marido?”
“Lejos...montañas...diamantes”
“El marido de Fatima se dedica a la extracción de diamantes...supongo que ya sabes como funciona eso” le explicó a Meredith.
“Si, Arizona nos lo explicó ayer”
“Fatima...esta es Meredith. Tenemos que tratarla bien, que es nueva y queremos que se quede aquí mucho mucho tiempo”
“Hola...Me...Meredith...yo...yo Fatima”
“Encantada de conocerte Fatima”
“Muy guapa...ojos...ojos como el agua”
“Tu también eres muy guapa”
“Meredith, examen completo”
“¿Quién? ¿Yo?” Meredith asustada, lo miró sin comprender lo que estaba pasando.
“Hay mas Merediths por aquí?”
“No…”
“Pues ya sabes lo que tienes que hacer”
“En realidad…no lo sé”
“Tu empieza…haz lo que creas que debes hacer. Yo…observaré”
Meredith sacó su estetoscopio y comenzó a examinar a Fatima bajo la atenta mirada de Derek, que se paseaba alrededor suyo apuntando en la ficha médica todo lo que Meredith le iba diciendo.
“Y ahora…sácale sangre”
“No lo he hecho nunca…sería mejor que lo hicieras tu”
“Yo tampoco sabía la primera vez, hasta que me enseñaron. Ponte unos guantes y haz todo lo que yo te diga.”
“¿Estás seguro de esto?”
“Completamente” Y le pasó el material necesario para realizar la extracción, no sin antes dedicarle una extraordinaria sonrisa y apretar la mano de Meredith con fuerza para que dejara de temblar.
“Vale…Fatima…a lo mejor te hago un poco de daño.”
“Meredith no preocuparse…el virus hacia daño…esto no”
“Bien Mer..¿puedo llamarte Mer?”
“Si…claro…”
“Aprieta con fuerza la cinta…y busca la vena…ahí está, la notas?” sujetó su dedo junto al suyo y le señaló el lugar correcto. “Muy bien…ahora sólo tienes que pinchar…inclina la aguja…perfecto…suavemente…hasta el fondo…y ya está. Hecho.”
“No duele nada doctora Meredith”
“Vaya…lo he hecho…yo sóla.”
“Y lo has hecho muy bien” Derek le dio una palmadita en la espalda y preparó la muestra de sangre para transportarla hasta el centro y que la analizaran. “Y ahora, vamos a comer.”

Tras salir de la clínica junto a Fatima, Derek le presentó a Meredith al padre Antonio, el sacerdote encargado de la misión y comieron todos juntos una deliciosa comida típica angoleña preparada por Fatima. Durante la comida, Cristina le contó a Meredith que había pasado toda la mañana con Moussa vacunando a los niños contra la Hepatitis B.
“Es increible Mer. Algo tan simple como eso, que te lo ponen nada mas nacer, aquí no...al final tenías razón. Ha sido alucinante. Sólo por ver las caras de esos críos, merece la pena”
“Yo he sacado sangre. Derek me ha dejado hacerlo a mi sóla”
“Venga ya”
“Si…ha sido…he estado a punto de tener un orgasmo”
“Por Derek o por estar sacando sangre tu sóla?”
“Creo que por las dos cosas”

Regresaron a Uige justo para la hora de la cena, donde tanto Cristina como Meredith se reunieron con sus amigos y se contaron mutuamente todas las cosas que habían hecho en su primer día. Meredith intentaba escuchar las maravillosas cosas que Izzie estaba contando sobre la clínica, en la que había pasado todo el día con George acompañando a la doctora Bailey, pero estaba mas centrada en buscar a Derek por el comedor que en prestar atención a su amiga. ¿Dónde estaba? Tampoco estaba su amigo, el tal Mark. Alcanzó a oir de lejos que Alex había estado en la escuela con Arizona, pero tampoco estaba interesada en eso, hasta que Izzie cambió por fin de tema.
“Y lo mejor de todo es que me he enterado de muchas cosas. Pero lo mas importante es que el guaperas…es viudo. Ahora es mucho más apetecible, jajajaja.”
“Viudo? ¿Has dicho viudo?” Meredith de repente, decidió que si que le interesaba escuchar lo que Izzie tenía que decir y le prestó sus cinco sentidos.
“Si, pero no se mucho más. No he podido enterarme. Al parecer respetan bastante por aquí al doctor Shepherd.”
“Es viudo…” murmuró Meredith para si misma, aunque no pasó inadvertido para los oídos de Cristina.
“Es todo tuyo…”
“Lo sé…”

Tras la cena, Meredith recordó que debía devolver la bolsa con material médico al dispensario y se dirigió hasta allí dando las buenas noches al resto de sus amigos, que estaban destrozados después de un día tan intenso.
Conforme se iba acercando a la consulta, oyó las voces de dos hombres discutiendo. Si, había dos hombres hablando allí mismo. Se iba a marchar, ya que no quería interrumpir y mucho menos meterse en conversaciones ajenas, cuando oyó su nombre pronunciado por uno de ellos. Al darse cuenta de quien había sido el que había dicho su nombre decidió que era mejor quedarse y comprobar porque ella era tema de conversación entre él y su amigo.

“No puedo Mark…”
“Derek, no puedes estar así toda la vida. Han pasado ocho años. Es hora de abandonar el celibato. Si te gusta Meredith…ve a por ella.”
“No sé si me gusta…pero sólo puedo pensar en ella…”
“¿Desnuda?”
“….Si…” dijo Derek avergonzado
“Tio…eso está muy bien. Es guapa, lista, esta buenísima y parece buena tía…yo no veo el problema.”
“El problema es que no se si estoy listo…ella era la madre de mi hijo”
“Si, y está muerta…mira, no me mires asi. Es duro, pero es la puta verdad. Murió hace ocho años. Ya sabemos que nunca debió estar ahí pero deja ya de torturarte con eso por favor…tu no tuviste la culpa.”
“Pero ella estaba allí por mi culpa”
“JODER DEREK! YA ESTÁ BIEN! Si tienes ganas de echar un polvo, agarra a esa chica y échalo…y por Dios, quítate ese anillo de una santa vez”
“Tu sabes que yo no soy así…”
“Ya lo sé…tu te enamoras para toda la vida. Pero tio…es hora de seguir adelante.”
“Es guapa…y esta mañana…cuando la he tocado…”
“¿Has tenido una erección? Porque eso sería algo fantástico…”
“Casi, pero ese no es el tema…tu te acuerdas cuando conocí a Addison?”
“Desgraciadamente lo recuerdo…es una etapa que nunca olvidaré…parecías una chica”
“No seas idiota…esto es diferente…es como si sintiera que ella es para mí…”
“Mira, cuando te pones místico no hay quien te aguante…”
“Tal vez tengas razón”
“Es que la tengo…”

Meredith no podía creer lo que estaba oyendo. ¡A Derek le gustaba! ¿Llevaba ocho años viudo y sin acostarse con nadie? Ahora si que ese hombre le resultaba mas atractivo. Seguía apoyada en la pared, casi sin respirar para no hacer ruido, y sonriendo sin parar cuando alguien se acercó a ella y la saludó.
“Hola” buscó quien le hablaba, pero tuvo que agachar la cabeza para ver al niño que la miraba desde abajo.
“Ho…hola…”
“¿Has visto a mi padre?”
Y de repente, la conversación de la consulta se paró en seco y unos pasos se fueron acercando hasta la puerta, que chirrió al abrirse. Gracias a ese niño la iban a pillar.

Mafis - June 23, 2009 09:01 PM (GMT)
Awwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwww
Me encanta
Amo a este Der. Es súper cute! :wub:
Y me encanta que ya le guste Mer :wub: :wub:
Siguelo pronto!!! :besitin:

Rach Beth - June 23, 2009 09:04 PM (GMT)
:ojitos: :ojitos: :ojitos:

Es todo tan bonito! xD

Aunque, debo decir, que yo, usualmente, no soporto a los viudos que idoltran a sus esposas. Pero, también sé que este Derek será la excepción y que no se hará nada plasta con lo rebuena que era Addison, ¿vedrad? :hug:
Ahora, releyendo, veo claramente que NO. Gracias a Dios. :juas:

Y... me encantan los niños, disfrutaré con Matt :wub: :wub:

Khisanth - June 23, 2009 09:29 PM (GMT)
Acerteeeee :ojitos: :ojitos: :ojitos: :ojitos: Ahora hay que darle mucho cariño al Derek viudo :babas:

ANAINGE - June 23, 2009 10:15 PM (GMT)
Un tierno papá viudo célibe desde hace 8 años?????
Seriously?

Es un Fic de Ciencia Ficción?

Pues no me importa. :bleh: Mer, via libre. :yuju:

juu19 - June 23, 2009 10:25 PM (GMT)
Ayy me encanta!
Que suerte que Derek se dio cuenta que siente cosas por Mer, y espero que le haga caso a a Mark y se anime a hablarle de sus sentimientos :wub:

Que tal sera el hijo? Seguro que adorable, y espero que se lleve bien con Meredith :ojitos:

seguilo pronto, :besitin:

lilumun85715 - June 24, 2009 01:24 AM (GMT)
Martasin tu nuevo Fic me a enganchado toditaaaaaaaa ,me encantooooooooooo , me lo e leído todo de un tirón genialllllllll :wub: :ojitos: , me encanta que DEREK y MEREDITH ya se tengan ganas el uno al otro :babas: .

Dios quien diría que por culpa del hijo de Derek porque siento que ese niño es el hijo de el van a pillar a Meredith escuchando la conversacion :ojitos: :juas: .

no me puedes dejar así sigue pronto :besitin:

Pepa - June 24, 2009 07:08 AM (GMT)
Ay que tierno y qué bonito. Papá, viudo y célibe desde hace ocho años. Me encanta :P

Da merek - June 24, 2009 10:51 AM (GMT)
me encantaaa :ojitos: :ojitos:

merder_85 - June 24, 2009 02:34 PM (GMT)
Vamos a acercar un poquito mas a los tortolitos <3
El owentina está en camino, es que para ellos tengo algo especial preparado, sed pacientes, que llegara :ojitos:

Capítulo 4

“Derek, aquí no hay nadie…deben ser imaginaciones tuyas” Mark cerró la puerta tras comprobar que estaban sólos y siguió con su conversación. “Yo creo que no tienes nada que perder…empieza a vivir de nuevo Derek…”

Ellos continuaron charlando, pero Meredith ya no podía escuchar nada, porque justo en el momento que la puerta se abrió, ella agarró al niño por el brazo y tiró de el, teniendo el tiempo exacto para esconderse detrás de un armario que había al fondo del pasillo. Después de que Mark volviera a cerrar la puerta, los dos salieron con sigilo de ahí, y ahora, ambos estaban sentados en los escalones de la entrada principal contemplando el cielo estrellado.

“Bueno, entonces que? ¿Has visto a mi padre o no lo has visto?”
“Te lo diré si me dices quien es tu padre”
“Y yo te lo diré si me dices que hacías ahí escondida en la oscuridad”
“Eso es chantaje”
“Lo tuyo también”
“¿Cómo te llamas?
“Yo te digo mi nombre y tu me dices el mio”
“Mmmm…vale”
“Yo soy Meredith Grey”
“Yo me llamo Matt”
“Matt que más?”
“No seas tramposa…si te lo digo sabrás quien es mi padre”
“No me digas…” ¬¬
“Eres nueva…¿verdad?”
“Vaya…¿cómo te has dado cuenta?”
“Oye, soy un niño, pero no soy imbécil”
“¿Cuántos años tienes?”
“Ocho, los cumplí en mayo”
“Ocho…los mismos que…nada, olvídalo”
“Una noche, nos encontramos un león aquí, en la misma puerta” Meredith saltó de repente, poniéndose en pie, mientras miraba alrededor con los ojos bien abiertos en busca de algún otro animal salvaje. “Jajajajajajajajaja…es mentira”
“Oye…Matt…no ha tenido mucha gracia” Meredith se volvió a sentar junto a aquel niño tan extraño.
“Un león no, pero si que vimos una cebra…parecen caballos, pero no lo son”
“No estaba escondida…es que…estaba oscuro…y me perdí…como soy nueva”
“Yo también me perdía al principio…Derek Shepherd”
“Ya lo sabía”
“Mentira…no tenías ni idea”
“Y…¿Qué hace un niño como tu en un lugar como este?”
“Vine cuando cumplí los seis…mi padre está aquí mucho mas tiempo, pero me dijo que quería estar conmigo…es que…mi madre está en el cielo”
“Lo siento”
“Yo no me acuerdo de ella, no la conocí…sólo la he visto en fotos…tenía el pelo rojo”
“Pues tu no te pareces nada a ella”
“Ya…mi abuela siempre me dice que soy como mi padre cuando era pequeño. ¿Tu mamá tambien está en el cielo?”
“No…pero está lejos…en América. En realidad…ella está enferma”
“¿Se va a morir?”
“No…aún no.”
“A lo mejor se pone buena”
“No lo creo…pero…gracias”
“Matthew Galen Shepherd Montgomery!!! Llevo un buen rato buscándote” el que acababa de gritar de esa forma era Derek, que estaba de pie, parado con los brazos en jarras, delante de la puerta con cara de, al menos, aparentar enfado.
“Oh, oh…cuando dice mi nombre completo…es que está muy cabreado”
“Mi madre también hace eso….no te preocupes, está bien…sólo estábamos charlando”
“Lo siento Meredith…”
“No…si lo estábamos pasando muy bien…¿verdad Matt?”
“Si…Meredith es muy simpática.”
“Ya…ya lo se, pero es hora de dormir campeón. ¿Has hecho los deberes?”
“Si.”
“Pues entonces a la cama!” Cogió a su hijo por la cintura y lo levantó por los aires hasta que se lo echó al hombro como si fuera una de las cajas que levantaba cada mañana.
“Jo papá, que ya no soy un bebé”
“Da las buenas noches, hijo”
“Buenas noches Meredith! ¿Podemos jugar mañana?”
“Meredith tiene muchas cosas que hacer…mejor otro día”
“Jugaremos mañana…te lo prometo”
“GUAY!”
“Matt…ve y lávate los dientes, yo voy enseguida” lo dejó de nuevo en el suelo y Matt entró dentro corriendo mientras su padre seguía ahí parado, con las manos en los bolsillos y mirando al suelo sin saber muy bien que decir. “Ya se que este no es sitio para un crio de su edad pero…es mi hijo”
“Es normal…un niño tiene que estar con su padre. Además, el parece que está encantado con todo esto”
“Si…le gusta…yo…siento si te ha causado alguna molestia”
“No digas chorradas, es un encanto. Casi casi, tan encantador como su padre. Buenas noches Derek” y pasó a su lado muy lentamente, rozando muy sutilmente su brazo contra el suyo. No se volvió para mirarle, pero sabía perfectamente que en ese momento Derek la estaba mirando mientras ella se marchaba. Y no se equivocaba. Asi era. Derek Shepherd se quedó embobado, observandola sin siquiera pestañear y pensando como en plena sabana africana, una chica podía desprender ese olor a flores silvestres tan embriagador.

A la mañana siguiente, un grito desgarrador, despertó a Meredith, que aquella noche había dormido como nunca, y al resto de sus compañeros.
“¡PERO QUE MIERDA ES ESTA!!!!??? Esto no me puede estar pasando a mi…” en medio de la habitación, Izzie de pie, se estaba mirando en un pequeño espejo de mano con cara asustada.
“Izz nena, que te pasa?” dijo Alex, aún somnoliento, mientras la abrazaba por detrás, agarrandola de la cintura y besándola en el cuello. “Oh…vaya”
“No digas, oh…vaya…tu me has visto? ME HAS VISTO?”
“Joder, que coño pasa ahora? Izzie, si quieres gritar hazlo en medio de la selva, a lo mejor algún león se apiada de nosotros y te…”
“Cristina…mírame!!!...Mira lo que me han hecho esos seres creados por el demonio!” Izzie se sentó en la cama de Cristina, apartó la mosquitera y le enseñó su cara.
“Ufff…menuda mierda. ¿No serás alérgica?”
“No, lo que pasa es que mi novia tiene la sangre muy dulce…”y Alex le volvió a besar en el hombro mientras intentaba contener la risa.
“Vete a la mierda Alex…no puedo salir así…”
“Oh si…ten cuidado no sea que alguna cebra o alguna jirafa no te pida una cita al ver tu cara.”
“No tiene ninguna gracia Cristina. Es esa maldita clínica…está llena de mosquitos”
“Pues a mi no me han picado, y estuve ahí el mismo tiempo que tú” ahora era George el que se había acercado también hasta la cama de Cristina. “Vaya, tienes la cara…hinchada”
“Pero que os pasa esta mañana?” Meredith se había levantado, con una sonrisa iluminando su cara.
“¿Y tu por qué sonries?” le preguntó Izzie torciendo el gesto.
“Porque el guaperas es viudo…verdad Mer?”
“Gracias Cristina…” ¬¬
“¿Te gusta Derek? Mer, me encanta para ti…es perfecto. Haceis una pareja tan bonita, tendríais hijos super guapos…te ha pedido salir?”
“Si…a tomar una copa en el bar de la esquina…sólo me gusta…ya está.”
“No se que voy a hacer con mi cara…”
“Izz, tampoco es para tanto…¿desayunamos?” y Meredith cogió sus cosas de aseo, y se dirigió al baño sin que esa sonrisa desapareciera ni un solo segundo de su cara. Era un nuevo día, el sol brillaba, y dentro de una hora estaría trabajando de nuevo con Derek. Hoy podía ser un gran día.


Y así fue. Tenían que bajar al pueblo, y al igual que el día anterior Meredith subió a la furgoneta y se sentó entre Derek y Cristina. Incluso cuando sus cuerpos volvieron a rozarse, ni ella se apartó ni él tembló como el día anterior. Aunque por supuesto, Derek no tenía ni idea de que Meredith sabía lo que el sentía por ella, así que estaba bastante consternado por las sonrisas que Meredith le dedicó durante todo el día. Derek dejó que ellas pusieran las vacunas a los niños, mientras el las observaba sin apartar sus ojos de Meredith, y devolverle todas las sonrisas y miradas que ella le dirigía sin ningún tipo de disiumulo.

Regresaron a media tarde, antes de que el sol empezara a caer en el horizonte, y nada mas bajarse de la furgoneta, se encontraron con Matt, esperando sentado en los escalones con una pelota de futbol entre sus pies.
“Meredith! Ya has vuelto…jugamos?”
“Matt, Meredith ahora…”
“No tiene nada que hacer…préparate, porque soy muy buena tirando los penaltis”
“¿Juegas al fútbol? Tia, nunca dejarás de sorprenderme” le dijo Cristina completamente sorprendida. Cogió las bolsas de ambas y se metió dentro, dejandola sola con Derek y con Matt.
“Soy una caja de sorpresas…vamos Matt”
“Mer…espera” Derek la sujetó por el brazo, impidiendo que se moviera, y mirándola con gesto serio.
“Oye, sólo voy a jugar al fútbol con tu hijo, no hace falta que te pongas dramático”
“No te muevas…ni un milímetro”
“Ala…como mola!!!” dijo Matt, aún con el balón entre sus brazos.
“sshhh…silencio” Derek se llevó el dedo a los labios, mientras a escondidas le guiñaba un ojo a su hijo.
“Que coño pasa? Si es una broma no tiene gracia…”
“No hables…podrías asustarlo…y no se lo que podría pasar”
“Oye Derek, la que se está asustando soy yo…” el se iba acercando cada vez mas a ella, podía sentir su aliento contra su rostro, e incluso se fijó aun mas, y comprobó que Fatima tenía razón. Los ojos de Meredith eran transparentes. Como el agua. “Mira Derek, no me mires asi por favor” El miedo empezó a hacer presa de ella, incluso su cuerpo tembló ligeramente, pero se tranquilizó cuando Derek le sujetó la mano.
“Tu…tranquila…es cuestión de un segundo…” la mano de Derek se acercó lentamente a su pelo, y sin soltar la mano de ella, cogió aquello que se había instalado entre la larga y dorada melena de Meredith. “Ya está!!!...Lo tengo!”
“¿Qué tienes…qué era?”
“Bien papi!...Muy bien!. Dejame que lo coja!”
“DECIDME YA QUE ERA POR DIOS!”
“Esto…” Derek abrió la mano, y en su interior un pequeño escarabajo intentaba escapar de su encierro.
“ESO? UN ESCARABAJO? Eso era lo que hacía peligrar mi vida? Eres un cretino y te voy a…” Meredith intentó pegarle un puñetazo en el brazo pero Derek ya había salido corriendo y consiguió escapar de ella.
“Voy a matar a tu padre”
“Ha sido guay! Vamos a jugar…por fi”
“Vale…pero se va a acordar…ésta se la guardo”

Tras pasar toda la tarde jugando al fútbol con Matt, nada mas terminar la cena, Meredith se fue a la cama ya que estaba rendida después de un dia tan agotador. Pero por mas que todo su cuerpo le pesaba, y estaba mas cansada que nunca, no lograba quedarse durmiendo, y es que el cuerpo aún se le estremecía cuando recordaba la mano de Derek unida a la suya. Vió como el resto de sus compañeros iban llegando a la habitación, como Izzie se untaba todo el cuerpo con un ungüento especial que le había pasado George, al cual se lo había dado un nativo, mientras Alex no cesaba de repetirle que aquello era una tontería. Las luces se apagaron enseguida y ella aún seguía despierta. Pensó que a lo mejor leyendo un poco, le entraría sueño, y recordó que en el dispensario había una pequeña vitrina con libros. Se levantó, y sigilosamente, caminó por el pasillo hasta llegar allí. Al abrir la puerta se encontró a Derek, sentado frente a la mesa ordenando medicamentos en una caja.
“Lo siento…pensaba que no había nadie”
“No, no te preocupes…es que a veces…tengo insomnio”
“Ya somos dos…¿qué haces?”
“Ordenar medicamentos alfabéticamente…¿has visto que patético soy?”
“Podemos ser patéticos juntos” y cerró la puerta tras ella, para unirse a él.





Se me olvidaba, os presento a Matt Shepherd! :)
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Mafis - June 24, 2009 03:00 PM (GMT)
AAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH :wub: :wub:
Los amo! <3
Me ha encamtado, que adorable capi! Matt es ultra mono y Derek también lo es con él. Serían una familia super cute <3, a ver si pronto esos dos dan el paso que los estoy viendo y no se aguantan las ganas. El final del vcapi, absoliutamente adorable.... A ver que pasa en el proximo ^^
E Izzie se tiene que comprar un traje espacial pa que no la pesquen los mosquitos xD. Me ha hecho mucha gracia como solo se olvida del tema para hacer de celestina MerDeriana :lol:
Y me alegra que tengas algo preparado para el Owentina :ojitos: :ojitos:
Siguelo pronto! :besitin:

akhesa - June 24, 2009 03:10 PM (GMT)
<3 <3 <3 <3 me tiene enamorada todo lo que he leido

ANAINGE - June 24, 2009 03:55 PM (GMT)
Matt es todo un Derekcito :wub: :wub:

Y me gusta que recuperes la Izzie que yo amé. La que dejaba de lado sus cosas por preocuparse por sus amigos.
Me la imagino embadurnada de manteca... :juas:

Y espero que le des vidilla pronto a Cristina, no sea que le coja tirria a Derek antes de tiempo.

En cuanto a la pareja... me da igual que sean patéticos o extraordinarios, pero juntos.

acursiva - June 24, 2009 04:08 PM (GMT)
vaya mi enhorabuena por este fic, me encanta!!
sigue, que esta genial. por cierto me encanta Matt!!
..y Derek, claro..xD

juu19 - June 24, 2009 04:30 PM (GMT)
:wub: :wub:
Sin palabras!

Me encanta Matt, es muy tierno. Se lleva genial con Meredith, y tiene una excelente relacion con Derek!
Espero que se animen y avancen mas en su relacion, y que esten JUNTOS :ojitos:

Pobre Izzie, con la cara hinchada jajaja, esta es la Izzie que se extraña! Gracias por traerla de nuevo :)

seguilo pronto, :besitin:

Khisanth - June 24, 2009 05:29 PM (GMT)
Cada vez estan más cerquita :ojitos: :ojitos: :ojitos: Matt es un amor :wub: espero mas

rocky - June 24, 2009 06:46 PM (GMT)
Madre mia lo que me he perdido en un par de capís, me encantaaaa.

Esta genial

Me los imagino a los dos sentados ordenando los medicamentos :ojitos:




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