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Title: Manual de Anatomía
Description: MerDer con licencia de Averroes.


ANAINGE - June 1, 2009 01:55 PM (GMT)
Inicio ( con gran esfuerzo, porque escribir con dos dedos...) un nuevo FIC que espero no prolongarlo demasiado.
Aviso para quien pasa de estas tramas: Es absolutamente MerDer.
No abandono los otros Fics, pero me apetece iniciar este. Si os gusta, sigo...

Mismas personalidades, similares circunstancias, otra época ( principios siglo XX), otra ciudad ( localidad de la América profunda sudista). Algunos personajes os sonarán otros solo coincidirán sus nombres y otros... nada que ver.

Parte de un principio evocado por un antiquísimo médico y filósofo español:
"Cuatro cosas no pueden ser escondidas durante largo tiempo: la ciencia, la estupidez, la riqueza y la pobreza." ( AVERROES)
Pero a lo enunciado por Averroes en su Manual de Anatomía habría que añadirle una cuarta cosa: el amor.

CAPITULO UNO
YOU FOUND ME.- (The Fray)


El Dr Shepherd recorría pensativo el camino de gravilla que le llevaba a la casa del anciano Dr Grey.
Una rutina que repetía cada día y, lamentablemente, dado el estado del enfermo, hasta varias veces al día en los últimos meses.
Cuando le ofrecieron la plaza del viejo doctor por la súbita enfermedad de éste ( ictus cerebral) casi ni se lo planteó. Le apetecía cambiar de aires , algo de rutina y una localidad donde nadie le preguntase por la Sra Shepherd.
A Addison no pareció desagradarle la idea de desplazarse desde Brooklyn para establecerse en aquél pueblecito donde su marido volvería a la esencia de la medicina: asistencia primaria las 24 horas del día. Tampoco le veía más que antes, pero sentía que su trabajo era más productivo.
Nunca le había gustado su práctica como bacteriólogo en el Hospital de St Joseph de NY. Cada vez más a menudo, sus conclusiones contradecían sus profundas creencias religiosas.
Ahora, en aquél pueblo, se sentía más a salvo.
Derek Shepherd, por su parte, sólo quería respirar. Amaba su trabajo, pero no en aquellas circunstancias. Addison cada vez era más intransigente y sus convicciones no sólo habían llegado a dominar su vida conyugal sino que ahora afectaban su vida profesional.
Lo reconocía, mientras visitaba a sus pacientes, charlaba con gente de a pié y se alejaba del claustro en que se había convertido su hogar.
Pero hoy se encontraba especialmente inquieto, había tomado la temperatura a su esposa, como cada día, y la alta temperatura se mantenía. No era sólo su hipocondría. Addison era realmente una enferma y no sólo de sí misma.

Mientras desenredaba su largo cabello, Meredith Grey miraba distraida la ventana por la que en breve vería aparecer, como cada día, al taciturno Dr Shepherd.
Desde que había vuelto a casa, le veía varias veces al día y su presencia a la mañana era una especie de reloj ( le orientaba de la hora que podía ser) y por la tarde era señal de alarma ( su padre había empeorado). Y aunque le había visto rutinariamente en los diez días que llevaba en casa, no era hasta hacía dos días que le había mirado.
Le sorprendió la melancolía que acompañaba a aquél hombre de hablar suave y sereno.
D- Perdone... Srta Grey...
M- Meredith... mi nombre es Meredith.- Y mientras pronunciaba su nombre, por primera vez miró directamente a los azules ojos del médico, ocultos tras los lentes de montura de pasta.
D- Meredith...- pronunció su nombre suavemente, como dejando escapar el sonido.
Y así, uno frente a otro parados en el quicio de la puerta, mirándose a los ojos, es como los encontró la Sra Bailey, el ama de llaves de la casa.
B- Dr Shepherd...
Por una milésima de segundo, los ojos pasaron a los de la menuda mujer negra y pareció reaccionar.
D- ... sí... decía que espero que descanse lo suficiente con esa dosis...- Volvió a centrar su mirada en Meredith quien había ido a comprobar la cara de su padre y ordenaba cariñosamente el ralo pelo de este.- No obstante, volveré a la tarde...
Y Bailey comprobó sorprendida como en ese "a la tarde" sólo estaban ellos: el Dr Shepherd y la jóven Srta Grey. Cabeceó con la certeza de lo que su mente procesaba: había sido testigo del inicio de algo y el punto de partida no era el mejor.
El Dr Shepherd ligado a un extraño matrimonio y la jóven Grey recién salida de un noviciado.

Fué abrir la cancela de entrada e instintivamente, Derek Shepherd desvió la mirada al ventanal que ya había identificado como perteneciente a la habitación de ella, de Meredith ( le gustaba como sonaba su nombre hasta en su pensamiento).
Los visillos parecieron moverse y una amplia sonrisa iluminó su rostro. Volvería a verla. Volvería a embriagarse de ese aroma a flores que le obsesionaba...
Cuando la misma Meredith fué quién abrió la puerta, Derek Shepherd supo que, sin duda ninguna, aquél era el momento más placentero de toda su existencia.

Meredith fué incapaz de esperar a que el mayordomo Webber abriese la puerta al Dr Shepherd. Fué ver la indómita cabellera de él sobresalir del seto de entrada y un revoloteo de mariposas en su estómago la empujaron a la puerta. Sólo quería oir su nombre en boca de aquel hombre...
D- Meredith...
No era un sueño... o sí, lo era. Pero un sueño hecho realidad. Y ella estaba en él.
Sin ser concientes ninguno de los dos, ella atraida por el sonido de su propio nombre, el atraido por el aroma de ella, se inclinaron al encuentro del otro hasta que sus labios se encontraron.
Fue un beso lento, dulce, casto.
Fue su primer beso.

Rach Beth - June 1, 2009 02:48 PM (GMT)
:ojitos: :ojitos: :ojitos:

Es lo más horny del mundo mundiaaaaaaaaal! Para mí, que la "castidad", los modales y el buen hacer del Sur ya son lo más, imagináte con el Merder :babas: :babas:

Y... OH, OH, OH... él, casado y ella, ex novicia :babas: :babas: :babas:

I love it! :hug:

Khisanth - June 1, 2009 03:20 PM (GMT)
uyuyuyuyuyuyuyuy el primer beso de ella y recien salida del noviciado :juas: jojojojoj que bien se lo va a pasar...

Cammy - June 1, 2009 03:21 PM (GMT)
Que amooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooor :veru: sigue sigue:ojitos: Excelente puesta en comienzos del siglo XX!! creo que voy a morir imaginandome cosas xdddd cuidate!

merder_85 - June 1, 2009 04:08 PM (GMT)
me estas diciendo que has metido en el mismo fic el profundo Sur americano después de la guerra civil, Derek con monturas de pasta y Meredith recien salida del noviciado??? :ojitos: :ojitos:

Has hecho realidad mi sueño!!!!! :babas: :babas: :babas:

Dime que Bailey es la nueva "Mummy" de Lo que el Viento se llevó y seré la mujer mas feliz del mundo xDDDDDD.

dios, ya me los estoy imaginando retozando entre las plantaciones de algodón! <3

sigue por dios, SIGUE!!!! :clap:

Rx:Mariu - June 1, 2009 05:16 PM (GMT)
Me Queres Matar, te lo Juro un Dia me vas a Matar! :ojitos: :ojitos:

Es lo mas, Lo masssssss......

Me e Enamorado, Enganchado y hasta obsesionado :babas: :babas:

:besitin:

juu19 - June 1, 2009 07:40 PM (GMT)
:wub: :wub:
Hermoso, sin palabras. Me encanta esta nueva relacion que comenzo! Estoy intrigadisima de como van a ir sucediendo las cosas.

Espero que te mejores pronto de tu mano. :besitin:

ANAINGE - June 1, 2009 09:39 PM (GMT)
Matizo: la acción transcurre en plenos y felices años veinte. Justo antes de la Gran Depresión.

Aquí añado otro capi de la feliz (?) pareja.

CAPITULO DOS
THE MOOCHE.- (Duke Ellington)


Derek silbaba feliz camino a su casa. Aquella melodía que Meredith no se cansaba de poner en el gramófono invitaba a dejar volar los pies.
El recordaba haber acudido a un espectáculo en la Gran Manzana donde unas flapppers de escueto vestuario bailaban aquella alegre danza llamada charleston. Cuando volvió a casa todo eufórico y comenzó a contárselo a Addison, esta acabó casi convenciéndole que aquel ritmo no podía sino ser obra del mismísimo Satanás y en lugar de compartir lecho con su esposa, compartió rosario... pero se libró del cilicio ( una oportuna "crisis" de Addison).
Por supuesto que hoy no iba a contarle nada...
No se sentía sucio ni pecador por haber besado a aquella especie de ángel. Porque estaba seguro que sólo un ángel podría dejarle esa sensación de haber tocado el cielo.
Y, en cierto modo, agradecía que apareciese el mayordomo Webber al oir el tintineo de la puerta y sacar a ambos de su ensoñación.
El recuerdo de aquél maravilloso beso le daba fuerzas para enfrentarse a la sordida realidad que le esperaba tras la puerta de su casa.

Frente al espejo de su cómoda, Meredith recogía su melena para parecerse a una de aquellas alegres mujeres que bailaban los ritmos de su vinilo. Cada vez estaba más decidida a cortarse el pelo a la moda (*).
Se le escapó una risita imaginando la cara de la hermana Isobel si la viese ahora, con aquel peinado y llevando el ritmo de la trepidante melodía.
Se puso en pie y agarrando un chal comenzó a bailar como si este fuese su pareja de baile.
M- Derek, tienes unos pies muy ligeros...- Y dió vueltas y vueltas hasta caer de espaldas sobre su cama y tras convulsionar por la risa se llevó una mano a sus labios, allí donde sólo hacía dos horas el la había besado...
Puso el chal sobre sus ojos y recreó ese momento hasta que súbitamente se puso en pie y volvió frente al espejo.
M- Hermana Isobel, soy Meredith Grey. Sé que no soy perfecta y no me importa. No me importa no haberme casado con Dios ni que usted solo admitiese novicias en la Residencia. Me gusta haber vuelto a casa. Estar con mi padre. Escuchar música y bailar hasta que me duelan los pies. Me gusta que un hombre me haya besado otra vez y esta vez no me voy a confesar porque no es nada pecado. No puede ser pecado sentir lo que yo he sentido...- Se pone en pie y tijera en mano corta un mechón de sus cabellos. Y con voz triunfante sentencia: Y me corto el pelo porque quiero, no para profesar.

Tan pronto puso Derek los pies en su casa, supo que aquella noche no sería mejor que las anteriores al ver la cara de desprecio de Callioppe, la asistente mexicana que atendía a Addison.
C- Dr Sheppherd, la Señora está ahora descansando y agradecería algo de silencio...
Derek fué entonces consciente de que aún silbaba por lo bajo. Sin pedir más explicaciones, se acercó al dormitorio de su esposa y pese a la penumbra reinante observó la palidez de su rostro. No en vano, llevaba más de siete años sin salir de casa...
Siete años... Volvió a mirar la cara de Addison y pretendió encontrar algún rastro de las facciones que le habían enamorado hacía once años...
Pero estaban tan lejos aquellos recuerdos que a veces hasta dudaba que nunca hubieran existido. Echando la vista atras, supo que ni en la peor de las pesadillas hubiese imaginado su actual vida... aunque ahora todo parecía mejorar...
Intentando cerrar sigilosamente, se encaminó a la cocina para prepararse algo para cenar. Curiosamente, esa noche tenía apetito y... no sólo hambre es lo que sentía. Por primera vez en los últimos años, deseó un cuerpo femenino junto a él y le puso cara... y silueta... y aroma...

En el silencio de la calurosa noche, Meredith daba vueltas y vueltas en la cama empapada de sudor , hasta que salió de su letargo y poniéndose en pie, se despojó del húmedo camisón largo.
Desnuda como estaba, su silueta se recortaba contra la pálida luna mientras retorcía y pellizcaba sus pechos sintiendo una mezcla de dolor y placer en absoluto desagradables. Con aquellas nuevas sensaciones tan gozosas, sus manos empezaron a cobrar vida propia mientras descubrían zonas de su cuerpo igualmente placenteras que le hacían gemir incontroladamente susurrando de vez en cuando un solo nombre: Derek... Derek...

Callioppe se despertó sobresaltada pensando que era su Señora la que generaba aquellos extraños ruidos, pero al ver que esta parecía respirar sin dificultad, volvió a su camastro y sepultando la cabeza tras la almohada intentó volver a coger el sueño augurando el fuego eterno para el pecador marido de su Señora.
Al otro lado del pasillo, los gemidos y resoplidos se sucedían cada vez más seguidos mientras el crugir de muelles quebraba la usualmente silenciosa casa del Doctor Shepherd.
Con un entrecortado alarido parcialmente enmudecido al morder el embozo de la sábana, Derek Shepherd sintió correr por sus piernas el viscoso flujo que le empujó a desnudarse y quitarse la camisa de dormir testigo de sus húmedos sueños.
Absolutamente relajado y extrañamente feliz, se quedó inmediatamente dormido tras pronunciar su particular mantra: Meredith...


.............................................................................................................
(*) Flapper:
user posted image

merder_85 - June 1, 2009 09:49 PM (GMT)
dios, estaba esperando a ver si actualizabas antes de irme a la cama xDDDD. :aah:
QUOTE

Matizo: la acción transcurre en plenos y felices años veinte. Justo antes de la Gran Depresión.

pero seguimos en el sur, no? Es que a mi el sur me encanta :ojitos: . yo mientras siga habiendo plantaciones de algodón donde retozar a la luz de la luna sor feliz <3

Y bueno...ella descubriendo su cuerpo, y el otro desahogándose. Ahora lo que tienen que hacer es compartir lo que están soñando :babas: :babas:

Eres una diosa :alabanzas:

Mafis - June 1, 2009 10:09 PM (GMT)
Ay, mujer, que agripada como estoy estas cosas me hacen muy mal... O muy bien, no me decido xD :P :P
You rock! :yuju: :yuju: :yuju:
Siguelo pronto!! :ojitos: :ojitos:

juu19 - June 1, 2009 11:24 PM (GMT)
aaaay quiero que se vuelvan a ver! :ojitos: :ojitos:
Me encanta tus fic, y estoy intrigadisima de que va a pasar entre ellos!

seguilo pronto, :besitin:

Rx:Mariu - June 2, 2009 12:29 AM (GMT)
Que cosas :babas: :babas:

Ya, vale......No puedo, tienes que Seguirle, ¡¡¡¡¡Me ENCANTA!!!

:ojitos: :wub: :wub: :babas: :ojitos:

:besitin:

Cammy - June 2, 2009 02:00 AM (GMT)
Wooooooooooooooooooooow! :babas: Cammy Querer Más :tutu:

akhesa - June 2, 2009 08:18 AM (GMT)
:ojitos: :ojitos: :ojitos: :wub: :wub: :wub:
A cada fic que haces te superas mas...


Espero que te recuperes enseguida :hug:

ANAINGE - June 2, 2009 09:22 PM (GMT)
Voy a seguir desarrollando la vida de estos dos ahora que se han conocido... y creo que ya es hora de que también sea biblicamente, no? ;)


CAPITULO TRES
I´M READY.- (Bryan Adams)


Aunque Meredith estaba toda orgullosa del radical corte que había dado a su cabello, Derek no estaba tan de acuerdo y fue verla y la Sra Bailey, lo tuvo claro.
Primero de todo, convenció a su "niña Meredith" para que le dejara arreglarle algunos mechones ( y el desperfecto ya no era tan grande) y finalmente, pero lo más importante, decidió poner todas las trabas del mundo a aquel encaprichamiento de los dos.
Se convirtió en su sombra. Parecía estar en todos los sitios donde cada uno estuviese. Increible pero cierto, poseía el don de la ubicuidad.
Pero aún así, ellos se las ingeniaban para robarse besos ( era casi más placentero recordarlo que sentirlo, y en todo caso, su sensación era más duradera), rozar sus manos cuando se cruzaban ( creían que podrían desmayarse...), sentir la mirada del otro ( siempre acogedora...), decir las palabras justas para contarse todo un mundo de sentimientos solo para ellos...
Y así, poco a poco, ambos habían caido en un profundo enamoramiento que nada ni nadie podría parar.
Si Meredith se sentía como en una nube permanente con su guapísimo Doctor, Derek creía haber encontrado al amor de su vida cuando más lo necesitaba.
Ninguno de los dos pensaba que ella tenía un padre muy enfermo y que no sabía de la vida real extramuros del noviciado, ni que el estuviese ligado a un matrimonio que sus creencias impedían disolver.
Lo cierto es que todo aquello no iba con ellos. Les bastaba con sus escasos momentos juntos. Aquello era la felicidad.

Por eso, aquel día Meredith caminaba deprisa por el bordillo de la carretera. Intentaba llegar a la oficina de correos antes de que cerrasen y recoger su paquete. Estaba decidida a sorprender a Derek con el conjunto que se había comprado a través de una revista de modas.
Sonreía tontamente recreandose en la visión de sus rodillas con el bamboleo del vestido al andar. Era un poco atrevido pero según la revista, era tendencia .
Gratamente, comprobó que sus antaño huesudas rodillas ahora lucían armónicamente redondeadas y supo que Derek quedaría más que satisfecho al verlas.
Por eso, mientras parecía danzar mientras andaba, levantaba levemente su vestido y reía a carcajadas ajena totalmente al pitido de los vehículos que se cruzaban con ella.

Derek intentaba frenar un bostezo mientras fijaba la mirada en el frente consciente de que en breve anochecería y esperaba estar en casa para entonces. No le gustaba conducir de noche pero había prometido visitar a la Sra Swanson y no había tenido tiempo en todo el día.
No era su primer hijo y ella rebosaba salud igual que el bebé, así que calculó que en no más de diez minutos volvería a pasar por allí pero en sentido contrario.
De repente, frente a él, recortandose contra el horizonte creyó ver un espejismo. Tantas eran las ganas de verla en todo momento que hasta le pareció que la ninfa danzante era ella.
Pero es que... ERA ELLA!!!!

Cuando un vehículo paró a su lado, no necesitó mirar para saber quién lo conducía. Su corazón sabía y había comenzado a latir desbocado.
D- Voy al pueblo...
No necesitó ninguna otra explicación para meterse en el coche de él y sin cruzar palabra alguna, pasaron más de dos minutos en los que tan sólo las subrepticias miradas de ambos bastaban para caldear el ambiente.
M- Será mejor que mires al frente, esa camioneta nos acaba de pitar....
Forzandose a mantener la mirada en la carretera, Derek no pudo sino afirmar: Claro, claro... Te acerco a algún sitio?... No tengo prisa...
Meredith era consciente de la extraña intimidad dentro del vehiculo y por un momento, deseó besarle. Igual cuando llegasen...
M- ... Correos. Voy a Correos...
D- Me pilla de paso. Voy a casa de los Swanson...- Y sin intentar evitarlo, desvió su mirada una milésima de segundo que bastó para hacer que Meredith pareciese una amapola.- Estas muy guapa... Ahora con el pelo así, se te ve más el cuello... Tienes un bonito cuello...
Y mientras aparcaba frente a la oficina de correos, Meredith pasaba su mano por ese cuello...
D- Creo que cierran en seguida...
M- Es verdad!- Y precipitadamente salió del coche y se encaminó a la oficina de correos mientras le seguía la voz de él.
D- Te puedo traer a la vuelta cuando acabe...

Cuando Meredith salió con su voluminoso paquete, el coche de Derek aún permanecía frente a casa de los Swanson y sin dudarlo, hacia allí se encaminó.
En una casa con tanto niño, Meredith calculó que con el que acababa de nacer ya sobrepasaban la media docena, el encontrar la puerta principal abierta no es un despiste, es una necesidad. Así que cruzándose con mocosos de edad parecida, llegó hasta la habitación de donde procedían las voces para encontrarse con una imágen cuando menos "violenta".
Allí, a cuatro patas sobre una cama, permanecía la Sra Swanson mientras Derek parecía apoyar su cabeza contra las rotundas posaderas de esta.
Acercándose más y colocándose de lado, comprobó que Derek estaba lavando la aún sangrante vulva.
Posando la caja en el suelo, se remangó y se aprestó a acercar la palangana con los paños y el desinfectante a Derek.
Pese a la sorpresa inicial, este se dejó ayudar y casi ni se inmutó cuando fué Meredith quien acabó untando de yodo a la Sra Swanson.
Para cuando salieron de allí, ya era bastante de noche y como si lo hiciesen a menudo, Derek llevaba la caja de Meredith y permitió que esta abriese su coche .
Acababan de cerrar el coche cuando el la miró fijamente a los ojos.
D- No era la primera vez. Sabías lo que hacías...
M- No. En el noviciado me prepararon para enfermera...
Los ojos de Derek parecieron más grandes que nunca.
D- Has dicho noviciado? Creí que era un colegio de señoritas...
M- Es parecido... más rígido en todo caso.- Y riendo, apuntó: Tranquilo, me echaron...
D- Qué... qué hiciste?
M- Nada de lo que imaginas...- Puso un dedo sellando los labios de él.- Lo sé... No encajaba.- Y mira al frente mientras Derek decide arrancar su coche.- Pero me gustaba... Me gustaba curar...
D- Yo tengo mucho trabajo... y una mujer... estaría bien...
Meredith sonrie ampliamente y posando una mano sobre la rodilla de él afirma: Hacemos un buen equipo. Estaremos bien... juntos...
Y ambos son conscientes de todo el significado de esta última frase.

El camino de vuelta lo hicieron charlando de la vida de Meredith en el noviciado y sus espectativas. De vez en cuando, Derek le daba su opinión y contaba alguna anecdota de sus primeros años como médico.
A Meredith le extrañó que en ningún momento nombrase a su esposa y decidió allanar el camino.
M- Tu esposa... la conociste antes o después de ser medico? Mi madre era la asistente de mi padre...
Derek pareció tragar con dificultad , desvió el coche de la carretera y avanzando por un pedregoso camino, paró frente un enorme prado brillante por la blancura del floreciente algodón.
Salió del coche y aspiró el aire nocturno. Cuando Meredith le acompañó sólo se oía el cri-cri de los grillos y el croar de ranas de alguna charca cercana.
D- Qué quieres saber?... Sí, estoy casado desde hace once años. Y mi mujer no tiene que ver con nada de esto...- Se encoge de hombros.- Con NADA... ni siquiera conmigo.-Agarra la cara de Meredith y la vuelve hacia él.- Ni contigo...

Quizás fuese el momento, quizás era que llevaban mucho tiempo deseandolo, quizás estaba escrito en las estrellas... el caso es que cuando los labios de él se posaron sobre los de ella, ambos sabían que esta vez era diferente. Ellos eran diferentes...
Cuando la lengua de Derek intentó penetrar en la boca de Meredith, no solo no encontró oposición, sino que intercambiaron sus lugares. Ambos parecían querer reconocer la boca del otro y pronto sus lenguas se enzarzaron en una complicada danza de la que solo pararon para tomar aire.
Pronto, ese humedo baile no fue suficiente y fueron las manos de ambos las que intentaban abrirse paso entre sus ropas intentando llegar a tocar la piel del compañero.
Al sentir Meredith la mano de Derek sobre su seno izquierdo, supo que no pararía. Necesitaba sentirle junto a ella como nunca hubiese imaginado.

Derek se dejaba llevar completamente abducido por los encantos de su compañera. Era su olor a flores. La forma en que suspiraba cuando el acariciaba su piel. Como gemía cuando era su seno al que llegaba. La dulzura de su boca...
No sabía en qué momento ambos se habían dejado caer al suelo, pero cuando rodó quedando ella bajo su cuerpo, quedó evidente el estado de excitación de él hasta para una ex-novicia.
M- Tu... Derek, tu...- Meredith contemplaba con los ojos como platos, la tremenda dureza que se había formado bajo los pantalones de Derek.- Duele?
Cuando Derek, con un esfuerzo sobrehumano, abrió los ojos, al ver la cara de preocupación de ella no pudo sino besarla y mostrarle cómo ella era la cura ideal.
Tomó la mano de Meredith y dejó que esta le acariciase por fuera del pantalón mientras el contenía la respiración para no asustarla. Cuando creyó que no podría resistir más, fue la mano de ella la que le demostró lo inútil que a veces es establecer límites. Su mano estaba dentro del pantalón acariciando e intentando liberar la prueba de su excitación.
Cuando el desabrochó su pantalón y buscó bajo su falda, ella supo sin ninguna duda lo que tenía que hacer. Lo que deseaba hacer.
Esta vez todo sería diferente. Para ambos. Estaban preparados.




Mafis - June 2, 2009 09:51 PM (GMT)
<3 <3 <3
Have I told you lately that I love you? xDDDDDDDDDDDDDDDDD
Sigue pronto!
You rock y este fic también :besitin:

juu19 - June 2, 2009 10:23 PM (GMT)
:wub: :wub: :wub:
es HERMOSO tu fic, no tengo palabras para describirlo!
Estoy enganchadisima con esta historia, quiero saber como sigue!

:besitin:

Isaura - June 2, 2009 11:24 PM (GMT)

Esta genial el fic.....

sigue prontito :wub: :wub:

Rx:Mariu - June 3, 2009 12:17 AM (GMT)
:wub: :wub:
Estoy...vaya! :wub: :babas:

Me Encanta ¿Ya lo habia dicho? :juas:

Sigue :besitin:

Cammy - June 3, 2009 01:22 AM (GMT)
Oh My Goshhhhhhhhh! :babas: Demasiado porny para mi xddd en fin... sigue sigue !!! :wub:

Pepa - June 3, 2009 06:19 AM (GMT)
BUFFFFF. Me encantan todos tus fics. Siguelo :besitin:

akhesa - June 3, 2009 08:15 AM (GMT)
:wub: :wub: :wub: :wub: :wub: :wub: :wub: :wub:

Rach Beth - June 3, 2009 11:03 AM (GMT)
Wooooooow

Como mola la "castidad" sureña :babas: :babas:

Con un poquito de suerte a Adisson se nos la lleva el Buen Dios.... :tutu: :tutu: :xd:

merder_85 - June 3, 2009 01:07 PM (GMT)
*merder_85 quiere irse a vivir al sur :babas: :babas: :babas:
Dios, es que me encanta, no tengo palabras para explicarte lo muchisimo que me encanta este fic <3

Me pido ser presidenta de tu club de fans :ojitos:

QUOTE (Rach Beth)
Con un poquito de suerte a Adisson se nos la lleva el Buen Dios....


AMÉN! :alabanzas:

Anitah - June 3, 2009 06:17 PM (GMT)
Esta fabuloso!! =D

Khisanth - June 3, 2009 08:16 PM (GMT)
me encanta :ojitos: :ojitos: sigue pleaseeee :besitin:

ANAINGE - June 3, 2009 09:18 PM (GMT)
Había casi acabado el capi cuando con la p...a escayola no sé qué coño he hecho que me lo he cargado.
DAMN!!!! :sobbing:

CAPITULO CUATRO
JUST WHEN I NEEDED YOU MORE.- (Dolly Parton)


Ahora Meredith lo sabía. Sabía que estaba enamorada, que el sexo con la persona amada era maravilloso y que Derek era su hombre.
Nada que ver con Nigel Harris. Aunque tenía que agradecer a este que por su culpa o gracias a él, Meredith descubriese su falta de vocación y se viese "obligada" a abandonar el noviciado.
Nigel era hermano de Sadie, su mejor amiga en el convento. Ambas habían imaginado una vida dedicada a los pobres y enfermos en alguna exótica misión en Asia o Africa y su única conexión con la vida real eran las escasas visitas de la familia de Sadie antes de que ambas profesasen.
A Meredith nunca le visitaban, así que por pena o lo que fuese, los padres de Sadie incluian a esta en sus planes cuando visitaban a su hija. Así conoció Meredith a Nigel y se enamoró de él.
Aunque en seis años tan solo le viese en cuatro ocasiones, cuando las Navidades de aquel último año fue invitada a pasarlas con los Harris, Meredith decidió ir a por todas y hacerle saber su amor.
Sadie sabedora de los sentimientos de su amiga y aún entendiendo que no era propio de novicias lo que se proponía, se las ingenió para que Meredith y Nigel coincidiesen bajo la rama de muérdago tal y como mandaba la tradición.
Para Nigel fue toda una sorpresa aquel beso pero decidió jugar su baza sabiendo que en breve Meredith profesaría y no tendría que preocuparse de ella. Así que tras el beso intentó acceder a una ilusionada pero terriblemente asustada Meredith.
No fue nada de lo que ella imaginaba y se sintió tan sucia y humillada que ni tan siquiera fue capaz de confiarse a su amiga... Al fin y al cabo, se trataba de su hermano y ni tan siquiera tenía claro de si lo habían hecho...
Solo sintió dolor, asco ( al sentir los fluidos de el sobre su ropa) y una terrible sensación de abandono cuando al poco tiempo , sin tan siquiera besarla, la dejó sola en aquella habitación de él para nunca volver a verle.
No sabiendo a quien acudir, en cuanto volvió al convento se confesó al Padre O´Malley y tal y como había previsto, su secreto de confesión acabó siendo conocido por la Superiora, la hermana Isobel.
Aparte de llamarla libertina, libidinosa ( Meredith no había oido esa palabra en su vida pero sonaba a pecado y de los gordos) y algún palabro más, la instó a apartarse del resto de novicias para no contaminarlas.
Y Meredith lo vió claro. No tenía vocación. Tan solo quería seguir ayudando en la Residencia como enfermera seglar. Y el convento y las novicias habían sido lo más parecido a una familia en los últimos años.
Pero la hermana Isobel le planteó una elección:
O novicia o nada
Y Meredith eligió NADA.

Aquella mañana, Addison miraba con extrañeza el cabello de su marido mientras este, como cada día, le tomaba la temperatura.
A- Y eso...?
Derek le miró sin comprender.
A- Tu pelo...
D- Ah! Brillantina. Es práctico, permite llevarlo peinado... y todos lo usan...
Ese "todos lo usan" hizo que también Callioppe, quien realizaba los masajes matutinos en las extremidades inferiores de su señora, prestase especial atención.
Ella lo tenía claro. Marido desatendido + Repentino arrego personal = Otra mujer.
Y por mucho que amase y respetase a su señora, que el doctor Sheppherd estaba desatendido era un hecho claro. No entendía cómo en los cinco años que llevaba a su servicio el nunca había solicitado que durmiese lejos de la señora. Ni una sola noche.
Cristiana como los Sheppherd, no compartía el tradicionalismo estricto de la señora y su convencimiento de que el fin del matrimonio es la procreación y tras años sin descendencia, privar a su marido de sus derechos conyugales.
Y tampoco entendía cómo el aceptaba que ella lo apartase de lo que calificaba como aberraciones de seguidores del diablo.
Mientras miraba al Doctor Shepherd acomodar la almohada de su esposa, pensó que para nada daba el tipo de hombre casto. Ese hombre rezumaba sensualidad...

Cuando Bailey vió entrar al Doctor Sheppherd en la habitación del viejo doctor, le confió su preocupación por los murmullos en la respiración de este y cómo pese a haberselo confiado a Meredith, casualmente no los hizo en presencia de ella.
Solícito como siempre, el Doctor Shepherd se aprestó a auscultar al enfermo mientras Bailey tenía el creciente presentimiento de que algo no encajaba.
Cuando contempló el brillo del cabello del Doctor, lo tuvo claro. Por primera vez, ni Meredith había acudido a su encuentro ni el la había buscado con la mirada.
Así que sabiendo que Meredith aún seguía en casa, fue en su busca encontrándola en la cocina partiendo un buen pedazo de bizcocho y envolviéndolo en un paño.
Pillada, Meredth sintió la necesidad de justificarse: Por si me entra hambre luego... mucha hambre...
B- Dónde tienes previsto ir y con quién?
No recordaba haber visto nunca el traje que vestía y preparandose para lo peor, se dejó caer en una silla.
Como sabía que tarde o temprano tendría que saberlo, Meredith tiró por el camino del medio.
M- Empiezo a trabajar como asistente del Doctor Shepherd y le acompañaré en el dispensario y las visitas... Y estamos enamorados.
Mientras el Doctor Shepherd le explicaba sus conclusiones sobre los murmullos y les veía partir juntos en el Pontiac (*), sus labios silabeaban la única palabra que su cabeza era capaz de procesar: enamorados.

Pese a que parecían relajados charlando sobre la salud del Doctor Grey, cuando se aproximaban al camino de gravilla que llevaba al lugar de su "primera vez", ambos sabían que el desviaría el coche.
No había parado aún el motor cuando ya estaba despojandose de la chaqueta mientras ella apartaba las gafas y besaba sus ojos.
D- Espera, espera... será mejor que pasemos a la parte de detras... O prefieres fuera?
Meredith salió como una exhalación y tumbandose en el asiento posterior extendió sus brazos invitandole .
Derek sintió que el mundo se detenía y allí solo estaban ellos dos.
Con voz pastosa por el deseo, solo fue capaz de decir: Has llegado a mi vida cuando mas te necesitaba...

...................................................................................................................................
(*) El testigo de los MerDer encuentros:
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merder_85 - June 3, 2009 09:42 PM (GMT)
que viva ese Pontiac!!!!! :babas: :babas: :babas:

Madre mia, estos dos no han hecho mas que empezar, y no tiene pinta de que vayan a parar :yuju:

cuando vamos a ir al funeral de Addison? Cuanto antes la matemos mejor. Asi dara menos el follon :lol:

Genial, como siempre ;)

Mafis - June 3, 2009 09:56 PM (GMT)
:wub: :wub: :wub: :wub: :wub:
I'm in love! <3
Siguelo pronto!!! :besitin:

Anitah - June 3, 2009 10:13 PM (GMT)
=O
Me encanto el carro!! xD El Pontiac xD
Esta muy bueno!!
Espero su continuacion!! =P

juu19 - June 3, 2009 10:29 PM (GMT)
Son muuy tiernos juntos! Esta relacion va viento en popa! :ojitos: :ojitos:

Addison no se puede ir a vivir a otro continente, y dejarlos en paz a Meredith y Derek? :) jajaja

seguilo pronto!


Rx:Mariu - June 3, 2009 10:38 PM (GMT)
:ojitos: :ojitos: :ojitos:
Q mas te Puedo decir ademas que Me e Encaprichado, Ilusionado, Obsesionado y Enamorado? :wub: :wub:

Sigue :besitin:

lilumun85715 - June 3, 2009 11:58 PM (GMT)
hay DIOSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS, un nuevo FIC tuyo ANAINGE :yuju: , con el simple echo de ser tuyo ya es garantía de que me enganchare a el me lo e leído todo de un tiro, hay ME ENCANTAAAAAAAAAAAAAAAAA :wub: :ojitos: :alabanzas: <3 .

como que addison ya deveria quedarle muy poco de vida no :tutu: , de tan eferma que esta mejor que el señor ya la recoja .

AMO a esta parejilla que ya estan muy enamorados :wub: :ojitos: .

quiero OTRO CAPIIIIII :ojitos:

rocky - June 4, 2009 06:46 AM (GMT)
me encantaaaaaaaaaaaaaaaaa quiero mas y mas :wub: :wub:

con diez dedos o dos escribes genial, espero que estes mejorcilla de la mano :besitin: :besitin:

Rach Beth - June 4, 2009 08:10 AM (GMT)
Yeaahhhhhhhhhh! Esos dos sí que saben! :ojitos: :ojitos:

Lo del Harris... ya me olía yo... pero, en fin, que Mer de monja... como que no :juas: :juas:

Y, por supuestisímo, que me uno a la petición de un FUNERAL a la voy de ya! Venga, hasta le contratamos plañideras para que se vaya contenta ;)

akhesa - June 4, 2009 08:42 AM (GMT)
wow :ojitos: :ojitos:

Cammy - June 4, 2009 04:04 PM (GMT)
Oh My Goshhhh! xddd Sigue!!!!! :babas:

ANAINGE - June 4, 2009 06:06 PM (GMT)
Seguimos... aunque parezca que es fácil seguir con sus vidas, ahora todo es diferente. Hay equipaje, mucho equipaje...

CAPITULO CUATRO
ONE.- (Mary J. Blige & U2)


Mientras Meredith ordenaba el botiquín del dispensario, miraba distraida la fachada de la casa de Derek y pensaba lo poco que le encajaba aquella casa de ventanas siempre cerradas con el alegre compañero que hacía no más de diez minutos se había marchado para atender una vista domiciliaria.
En la semana que llevaba trabajando allí no había visto abrirse ninguna contraventana ni salir persona alguna, y ella sabía que al menos otras dos personas más ocupaban la casa: la Sra Seppherd ( Derek siempre se refería como "ella") y su asistenta de la que lo único que recordaba Meredith era que su nombre era de la mitología griega o latina... siempre se había liado. Y eso lo sabía por comentarios de pasada de Derek...
No solía hablar de su vida privada, pero si le preguntaba directamente no eludía la respuesta aunque pecase de parco.
M- Este dispensario es pequeño, el de mi padre es mucho más grande...
D- Es lo que hay... Antes era una cochera.
M- Seguro que si arreglamos el de mi padre...
D- No. Necesito que esté junto a mi casa, estoy disponible las 24 horas...
M- Eso no es problema...- Luego cayó en la cuenta .- Es... por ella?
D- Es mi mujer. Prometí cuidarla...
M- Pero alguien más la atiende, no?
D- Tiene una asistenta personal permanente.- Desvió la mirada y tras un minúsculo momento en que pareció observar la casa, volvió a desinfectar el instrumental.- Has hervido esas agujas?

Pero aunque Meredith no la viese, Addison sí sabía de su existencia.
Le había sorprendido lo relajado que ahora parecía su marido cada vez que le veía y cómo, contra su costumbre, ahora le visitaba durante la mañana interrumpiendo las consultas en el dispensario.
A- Si le dices a Callioppe, ella podría hacerlo... Si viene algún paciente...
D- El dispensario está atendido, no te preocupes...
A- Oh! Otro médico?
A Derek le sorprendió su gesto de coquetería de colocar su lacia melena pelirroja tras la oreja.
D- Cómo...? No... no, no. Una asistente. Enfermera.
A- Ah!
Quiso ver si atisbaba algún cambio en la mirada de él cuando lo dijo, pero seguía como siempre...
Bueno, como siempre no. Porque Addison sí recordaba tiempos mejores en que ella tenía fuerzas y acudía orgullosa a esperar a su marido cuando salía del Hospital en Brooklyn y callejeaban mientras le contaba cómo le había ido el día. Entonces Derek le miraba, tenía ojos para ella.
Ahora... sencillamente, la veía.
En cuanto Derek salió, miró tras la puerta por si volvía a ver a aquella enfermera rubia que reía tan alegremente.
Apenas la vió, pero sí volvió a oir su risa y la de su marido. Igualmente alegre.
A- Callie! Callie... por favor!
C- Te encuentras mal?
A- Dame mi rosario y un poco de tónico...
Y mientras pasaba las cuentas y murmuraba balanceando su cuerpo hacia delante y hacia atrás, Callioppe vertió en un vaso unas gotas de laudano mezcladas con agua, sabiendo que el efecto cada vez duraba menos tiempo.

Aunque Bailey seguía preocupada por la jóven Meredith, lo cierto es que la veía feliz y el Doctor Sheppherd parecía un buen hombre y de correctas intenciones...
Pero... qué intenciones podía tener un hombre ya casado sino esperar a enviudar?
Quiso creer que se trataba de eso. Le caía muy bien el Doctor Sheppherd y estaba segura que un hijo de la pareja sería una auténtica belleza y una bendición y alegría para esa casa.
De repente, cayó en la cuenta de que al estar ya casado él tenía otras necesidades y... tenía que hablar con Meredith antes de que fuese tarde. Ella era jóven, pura e inocente...

Necesitaba saber si sólo eran los votos matrimoniales lo que seguía uniendo a Derek con su esposa. El era noble pero... Meredith ya había sido engañada una vez y aunque enamorada, era cauta.
Por eso, cuando aquella noche Derek se despedía de ella en el porche tras visitar a su padre, Meredith sentada en el balancín le ofreció un vaso de la limonada que la Sra Bailey había sacado.
Derek no parecía tener ganas de irse y tomando el vaso se sentó junto a Meredith y en un gesto de confianza, extendió su brazo tras la espalda de ella y tomándola por un hombro la estrechó contra sí y besó su frente.
D- Sabes? Cuando vine aquí y pasé la primera noche cercana a los cuarenta grados, pensé que no iba a durar mucho más... pero me fuí acostumbrando a las mosquiteras, a la limonada, al ventilador de aspas... y cuando una noche me senté en las escaleras de casa y tan solo el ruido de las cigarras y un buho me acompañaban, tuve la sensación de lo lejos que quedaba Brooklyn. También en mi corazón... y supe que me había convertido en otro sudista.
Meredith tomó su mano y la acarició con su mejilla.
M- Te gustaría volver?... algún día?
El no contestó de momento, tan solo le miró y acabó musitando: Depende...
M- De qué? De quién?
D- De tí... de nosotros y de...
M- ... De ella?
D- Meredith, Addison está muy enferma. Yo... no sé...
Meredith comprendió que ese era su nombre y decidió no presionarle, sabía que a él le costaba pero empezaba a abrir sus secretos.
D- No sé... ahora empiezo a creer que siempre fué así... mística, neurótica... su concepción de la religión lo empapaba todo... pero al principio todo lo ves diferente y crees que lo superarás... que ambos lo superareis. Pero el tiempo no mitiga ni une, sólo agranda las diferencias y cada día nos fuimos separando... ella dudaba, veía pecado en todo y todos... mi trabajo en el laboratorio no ayudaba... y cuando empezó a encerrarse en casa y luego quedarse en la cama, supe que estaba enferma. Del alma y...
M- ... de la cabeza?
D- No sé... empezó a quejarse de dolores. cada vez en un sitio... y yo no encontraba la causa, pero el dolor era real... empezó a considerarse una especie de santa y martir y me surgió esto. Pensé que cambiar de ambiente sería bueno para los dos...
M- Pero ella sigue sin salir...
D- Nada cambió... pero yo empecé a respirar cuando contraté a Callioppe. Me dió libertad y pude dedicarme a mi trabajo. Eso llenaba mi vida. Intentaba trabajar hasta caer en la cama tan cansado que ni soñaba... Pero empecé a darme cuenta que Addison se iba... y yo con ella... me ahogaba... y entonces...
M- ... aparecí yo.
Abrazó más fuerte sus hombros.
D- Apareciste tú y supe que eras mi oportunidad. Meredith, no sé si puedo prometerte muchas cosas, pero hay algo que sí puedo: te amo con toda mi alma y haré que no te arrepientas por ser mi oportunidad de ser felices.
Y dulcemente inclinó su cabeza para besar los labios entreabiertos de ella.

Esta escena y toda la conversación había sido seguida atentamente por Bailey quien intentaba aguantar unas inoportunas lágrimas empeñadas en brotar de sus ojos.
De repente, vió frente a ella un pañuelo de fina batista.
B- Gracias...
Y secando esas lágrimas que ya no quería contener siguió los pasos de Webber respetando el momento de intimidad de la pareja.


Rach Beth - June 4, 2009 06:25 PM (GMT)
:wub: :wub: :wub:

Me encanta! me encanta! me encanta!


merder_85 - June 4, 2009 06:26 PM (GMT)
:ojitos: :ojitos: :ojitos: :ojitos:
Quiero casarme con este Derek.... :wub:

Por cierto, no hago mas que imaginarme a Addison rezando el rosario y balanceandose hacia delante y hacia atras y me parto :parte:
Por mi dejala encerrada, no hace falta que salga. Esta muy bien donde esta xDDDD

Ha sido super tierno el capítulo, y me encanta que Bailey los apoye :yuju:




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