View Full Version: El corsario

Seattle Grace > FanFics > El corsario

Pages: [1] 2 3 4 57

Title: El corsario
Description: Una de piratas...


ANAINGE - March 1, 2009 09:11 PM (GMT)
Llevaba tiempo dandole vueltas a un Fic diferente, y ... ya está: ESTE ES.

Hace guiños a GA pero es absolutamente libre.

Espero que me sigais como habeis hecho hasta ahora.

CAPITULO UNO


Allí, parapetada tras una roca intentaba protegerse del fuerte viento mientras se repetía una y otra vez la frase escuchada en la Paddy´s Tavern: " A las 8 en las rocas de Carrowmoneash, junto al faro".
Sabía que embarcarían con la tripulación que habían completado seleccionando voluntarios en los pueblos de los alrededores y confiaba que la oscuridad estuviese de su parte y se le permitiese embarcar como "un hombre más".
Había sido una gran casualidad que oyese a aquellos hombres cuando se preparaba a ensillar a su caballo Phoenix. En el pueblo estaban recolectando hombres para embarcarse rumbo a las Antillas, pero no se debía decir en voz alta porque el capitán era un proscrito. Se trataba de un corsario.
Ella no sabía mucho de esos temas, algo había oido a su padre y a su hermano pero apenas les prestaba atención ocupada como estaba en su propia vida.
Pero, de repente, toda aquella vida había desaparecido de la noche a la mañana y embarcarse y desaparecer era la mejor solución que podía plantearsele y decidió aprovecharla.
Oyó voces y ruidos de cascos de caballos, y como por ensalmo, entre la bruma emergió la silueta de la magnífica goleta, el "Sea Grace".
Nunca había visto barco igual y pensó que aquello era amor a primera vista. Supo que aquello era lo suyo. No importaba que hubiese nacido en una casa noble, ni que fuese una señorita educada en los más refinados artes, ni que apenas tuviese trece años recién cumplidos. Dando un repentino salto, salío tras su escondite y se dirigió al alto hombre que parecía dirigir todo aquello.
M- Cuente conmigo, milord.
Al capitán corsario le sorprendió la aparición de aquel chavalillo y , no sabiendo bien por qué, se interesó por él.
D- Cómo te llamas?
M- Mer... Mer, milord.- Intentó engolar su voz pero apenas atinó a pronunciar el diminutivo con que su hermano Alex la había llamado siempre. Era suficiente.
D- Y qué te hace suponer que necesito a alguien como tú, rapaz?
M- Soy agil trepando, sé leer y escribir , y ... apenas notará mi presencia, milord. Déjeme embarcar...
No sabe si fué la desesperación de su voz o que ya estaban todos en la barca que les acercaría hasta la goleta, pero el caso es que se agachó y agarrando al menudo muchacho por debajo de las axilas cargó con él hasta montar ambos en la barca con el resto.
D- Ya estamos todos! Magnífica noche para surcar mares! Divirtámonos!- Y con un rugido de alegría la tripulación saludó aquella especie de arenga que luego supo se convertiría en un clásico cada vez que abandonaban puerto.- Dices que sabes leer y escribir?- Y bajo la luz de la luna fijó sus ojos en aquel extraño muchacho de ojos de gato.- Por cierto, soy el Capitán Blue-Devil.
Y tendiéndole la mano, ella la agarró con toda la fuerza de que fue capaz.
Sabía que empezaba una nueva vida y atras, a sus espaldas, dejaba a Meredith Grey, la hija de Lord Thatcher Grey, y ahora era Mer, el nuevo grumete del Sea Grace. Suspiró de satisfacción.

De todo aquello habían pasado ya cinco años y Mer era un miembro más de la tripulación con pleno derecho. No era extraño verle trepar como un mono para arriar las velas, o rascar la cubierta para luego enjabonarla, pero al saber leer y escribir, el Capitán lo cogió bajo su tutela y con paciencia y dedicación le enseñó a interpretar mapas y ahora era quien diseñaba las rutas a seguir y relacionaba e inventariaba la mercancía que transportaban.
Porque ellos, tal y como el Capitán solía decir, no eran piratas al uso, eran comerciantes. Pero fuera de la ley porque usaban comercios francos, sin aduanas. Y su actividad se centraba fundamentalmente en la zona del Golfo de Mexico y las Indias Occidentales.
Y el Capitan había establecido su sede en plenas Bahamas, en una pequeña isla llamada Saint-Pierre. Allí tenía la casa más maravillosa que Mer pudiese imaginar y allí solían pasar temporadas entre viaje y viaje.
Y aunque compartía casa con algunos miembros de la tripulación, cuando estaba a bordo no era así.
Desde la primera semana que embarcó, al ver la cara de espanto que tenía ante la primera marejada, el Capitán optó por llevarse al jóven grumete a su camarote y acondicionó allí un catre, en una esquina, y así, convirtiéndose en una especie de ayuda de cámara y fiel a su promesa de pasar inadvertido, se convirtió en testigo mudo de todo lo que acontecía entre las paredes de aquel camarote.
Vió la firma de contratos de transporte de mercaderes ávidos de rápidos dividendos que eludiesen aduanas, ayudó a descifrar cartas de navegación de la flota real inglesa para eludir su encuentro, comprobó la facilidad con que el Capitán accedía a que todo tipo de mujeres calentasen su cama cada vez que avistaban puerto, y... gozó de una intimidad con el Capitán que nadie , salvo Richard Webber, había conseguido.
Y es que, Webber, como se hacía llamar, era una especie de padre para el Capitán, incondicional suyo, y por consiguiente, una especie de tutor del jóven grumete.
Había servido en la Marina Real inglesa hasta que un desgraciado incidente lo incapacitó. Mer no sabía de qué se trataba el "incidente", pero lo cierto es que cada vez que llegaban a puerto, Webber permanecía un par de días absolutamente borracho, así que llegó a la conclusión de que el tal incidente puede que tuviese nombre de licor.
Y Mer se consideraba afortunado y feliz salvo por un detalle que cada vez le tenía más confundido: se estaba convirtiendo en toda una mujer.
Su pelo antaño cortado a tijeretazos , ahora lo llevaba en una tirante trenza que masculinizaba su angulosa cara. Sus pestañas, que había chamuscado anteriormente, crecían espesas y largas. Su silueta seguía siendo menuda pero empezaban a adivinarse curvas donde antes sólo había huesos y musculos. Y fajarse el pecho bajo las amplias camisolas que solía lucir era algo que cada vez le llevaba más tiempo.
No se había planteado cómo seguir su vida y se limitaba a vivir el presente pese a los sabios consejos de Webber.
W- Mer, creo que sería bueno que siguieses la sugerencia de Rose... Te podías quedar en su casa, ella te ayudaría a volver a convertirte en una señorita y podrías encontrar un marido...
M- Ni me sugieras el nombre de esa percherona cazafortunas!- No aguantaba a Rose y no se molestaba en ocultarlo.- No tengo ninguna intención de convertirme en señorita ni de cazar un marido...- Y hace como que le da un escalofrio.
Todos los hombres que conoce son sus compañeros de tripulación, Webber y el Capitan... y no se imagina a ninguno de ellos a su lado...
Y , de nuevo. como últimamente, empieza a ponerse nervioso al dedicar un solo pensamiento al Capitán.
Siempre ha sido afectuoso con él y sabe que le debe estar donde está, pero... cada vez lleva peor compartir su camarote, ser testigo de sus momentos de intimidad, su contacto físico...
M- Sabes? Lo que sí me gustaría es un puesto como el tuyo... y tener mi propio camarote.
W- Mer... algún día descubriran que el jóven grumete en realidad es una jóven... y tendrás problemas.

Montado a caballo, el Capitán volvía a su casa tras visitar a Addison Montgomery, la hija del hacendado más rico de la isla y a la que rondaba desde hacía tiempo. Todos suponían, ella incluida, que le pediría matrimonio, y el había sopesado la idea de hacerlo cuando se retirase.
Y cada vez veía más cerca la fecha de su retiro en aquellas tierras. Allí recuperaba la paz por la que tanto había luchado a lo largo de su vida y el Capitan Blue-Devil pasaba a tener nombre propio: Derek. Aunque sólo ella, Addison, se dirigiese así a él.
Hacía más calor de lo habitual en aquella época del año y la humedad en el ambiente hacían que hasta el caballo se sintiese más pesado de lo habitual. Recordó que cerca de allí había una cala a la que solían acudir miembros de la tripulación por estar cerca de una cantina regentada por Rose. La mulata hija de Genevive, la mujer que se encargaba de su casa y de algún nativo de la isla que la abandonó con regalo incluido.
Y virando un poco su montura, se encaminó hacia la cala pensando que un fresco baño les vendría muy bien a él y a su caballo.
Descabalgó y se dirigió andando mientras se iba desabrochando la sudada camisola cuando oyó voces provenientes tras una duna. Identificó la voz de Webber y de ... el jóven Mer.
Y estuvo tentado de dar media vuelta y volver a su caballo. Y es que últimamente, su relación con el jóven grumete, ya no era la misma. No sabía por qué, pero este saltaba a la mínima y él, lo reconocía, disfrutaba provocándole.
Si se volvía, se encontraba invariablemente con aquella mirada felina presta a saltarle a la yugular. Tenía que aclarar las cosas con el jóven Mer...
D- Hola! He pensado hacersos un poco de compa...
No fué capaz de acabar su frase al ver a Webber sentado en la arena frente a una mujer desnuda que emergía del agua. Era la mujer más hermosa que él recordase haber visto nunca... Y él, el Capitán Blue-Devil, había visto muchas.

Khisanth - March 1, 2009 09:24 PM (GMT)
me encanta Derek pirataaaaaaaaaaaaaa :babas: :babas: :babas: :babas: lo que nos faltaba ya :ojitos: :ojitos:

merder_85 - March 1, 2009 09:26 PM (GMT)
madre santa y bendita de todo lo horny!!!!!!!
:babas: :babas: :babas: :babas: :babas:
Esto va a ser épico :yuju:

I need mooooooooooooore!!! :alabanzas:

Mafis - March 1, 2009 09:26 PM (GMT)
Madre mia, mujer, ¿por que me haces esto????
Seriously: No somos dignas de tanto talento :alabanzas: :alabanzas: :alabanzas: :alabanzas:
Siguelo pronto!!! :wub: :wub: , me encanta!!!!
:besitin:

juu19 - March 1, 2009 10:00 PM (GMT)
ay me encanto!
es muy original, me encanta Derek pirata! :ojitos:

seguilo pronto, :besitin:

Rx:Mariu - March 1, 2009 10:25 PM (GMT)
Definitivamente.............me has dejado!!! :babas: :babas: :o :o :yuju: :yuju:

Me encanta! Tienes que seguir pero pronto o si no tendre a Los mp´s como artilleria---y de la pesada xD!.....

Eres un Genio :besitin: :besitin:

Da merek - March 2, 2009 03:27 PM (GMT)
ahora m aces imaginar un Derek pirata :babas: :babas: dios lo qiero ver algun dia asi xD

zai shepherd grey - March 2, 2009 03:58 PM (GMT)
pues yo, como la mayoria, soy una fiel seguidora tuya, supongo que ya lo sabes :) este nuevo fic me ha encantado, y me he quedado con ganas de mas, mucho mas, asi que ya puedes volver co otro capi cuando antes :) porque estoy deseando leerlo.

ccv - March 2, 2009 05:08 PM (GMT)
jaja! geniaalll!! me uno a uno mas tuyoo

ANAINGE - March 2, 2009 09:26 PM (GMT)
Bueno, aquí vengo con otro capi más. Ahora, él ya sabe.

CAPITULO DOS


W- Ni te atrevas! Ni te atrevas o...- Y Webber echa a correr tras ella salpicándose el uno al otro entre grandes risas.
El Capitán se frota los ojos pensando que tiene que ser un sueño... Aquello no puede ser real...
El ha convivido durante cerca de cinco años con ese mozalbete y nunca, NUNCA, ha sospechado nada de nada. Y el Capitán Blue-Devil es conocido por saberse rodear de las hembras más apetecibles... pero en todos esos años, ha estado junto a una ninfa y no se ha enterado!
Repentinamente azorado y excitado, da media vuelta aprovechando que los otros no se han enterado de su presencia.
Sin importarle su cansado caballo, emprende veloz cabalgada camino de su casa intentando dejar atrás lo que considera tiene que ser sólo una ilusión producto del calor.
D- Genevive! Genevive! Ah, eres Rose... me da igual tú o tu madre...Preparadme el baño. Quiero hielo, montones de hielo!- Y diciendo esto, sube a grandes zancadas camino de sus aposentos mientras se va quitando la ropa totalmente ajeno a la anhelante mirada ardiente de la joven.
Entra en su dormitorio y se despoja de la totalidad de sus ropas consciente de que la excitación que siente no es sólo por el calor y la experiencia vivida. Es que, de repente, ha vuelto a ver esos OJOS. Y lo que creía olvidado ha vuelto a suceder. Se quema por dentro por el deseo insatisfecho de poseer a esos OJOS.

Inicio flashback
MS- Tumbate aquí, así... Mira, mira bien...Ahora! No es maravillosa?
Y Derek intenta enfocar su anteojo hasta que ve la goleta que acaba de atracar en el puerto de Galwain. Es regia, hermosa, con las velas ondulantes desafiando el viento de la costa irlandesa.
D- Es... preciosa! Tenías razón... me pasaría horas aquí... tan sólo mirándola...
MS- Te lo dije... Es la criatura más excitante que uno pueda imaginar!- Y suspira dando media vuelta y dejándose caer de espaldas junto a su primo.- Creo que estoy enamorado...
Derek mira incrédulo al joven Sloan.
D- Pero... yo hablaba de la goleta...
Y Mark le da un cachete que hace caer el catalejo: Joder, tío! Me he pasado toda la semana inspeccionando esta finca hasta encontrar el lugar ideal desde el que contemplar a Lady Isobel Stevens y lo único que se te ocurre admirar a ti es a un barco! Tienes un problema...
Y Derek poniéndose en pie enfadado replica a su primo: Y tú estas enfermo. Como el abuelo se entere de que espias a la vecina, volvemos al colegio la semana que viene... Recuerda su amenaza.
No estaba dispuesto a acortar sus vacaciones en la casa de verano de su abuelo en Irlanda porque a su primo le entrasen los ardores y le volviese a meter en problemas.
Desde que descubrió que gustaba a las hembras, Mark Sloan no dejaba moza sin catar. Y le daban igual madres que hijas, nobles que plebeyas, solteras que casadas... todas caían bajo los encantos del joven efebo.
Se había empeñado en iniciar también a su primo en los artes del amor y la seducción, pero aparte de algún revolcón en las caballerizas con alguna moza del pueblo, Derek no encontraba que mereciese la pena la experiencia y arriesgarse a volver a ser castigado y regresar al internado a Knoxville College.
Su abuelo, Lord Seattle, no olvidaba y se lo había dejado muy claro a ambos, si volvía a saber de alguna damisela encontrada en situación apurada con alguno de ellos, se acababa el verano y esta vez, para siempre. Y todo porque al tonto de su primo se le ocurrió citarse a la vez ( para compartirlas, dijo) con la cocinera y la hija del palafrenero y su abuelo los pilló en paños menores saltando por los aposentos de los jóvenes mientras ellas huían despavoridas al ver el armamento de ambos jóvenes. A decir de Mark, eso tan solo era lo que compartían de familia. Su "virtud".
Pero mientras Derek disfrutaba y ensoñaba con un futuro en el mar, quizás como héroe de la Marina como fue su padre, Mark prefería centrar su atención en su recién descubierta vecina, la prometida de Lord Thatcher Grey.
Entra en la casa sin querer hacer caso de las burlas de su primo cuando oye cómo el mayordomo abre la puerta de la entrada principal y avisa a su abuelo- Lady Stevens y Lord Grey, excelencia...
Y, nunca sabría por qué, de repente tuvo un arranque de curiosidad y quiso ver la causa del arrebato de su primo.
Y lo supo. En ese momento supo que acababa de caer irremediablemente enamorado de la dueña de aquellos preciosos ojos verdes.
Fin flashback.


El joven Mer y Webber volvían relajados a su casa cuando se encontraron a O´Malle, el vigía, recogiendo sus pertenencias y metiéndolas en el petate.
M- Qué haces? Nos vamos?
O- Eso parece...
W- Pero... el Capitán dijo que nos quedaríamos hasta el inicio de las lluvias...
O- Ha cambiado de idea...
M- Y dónde vamos esta vez?
O´Malley se le queda mirando y sonríe haciendo brillar su colmillo de oro: A New Orleans. Civilización.
No es que sea el destino preferido del joven Ser pero sabe que New Orleans significa juego, cartas, casino... y eso es algo que todo marino adora. Y Mer no concibe placer más grande que una timba de cartas al pocquer mientras fuma un puro liado a mano y bebiendo tequila a litros.
Así que corre hacia su camastro y en nada tiene preparado su escaso equipaje.

Cuando llegan a puerto, todo el mundo parece enfervorizado con las perspectivas del viaje. Todos salvo el Capitán, más torvo que nunca. Y toda la alegría y regocijo con que llegó Mer desaparece al ver la cara de rabia contenida mientras da instrucciones a la tripulación.
D- Karev! La mayor izada! La mayor!... Eso es... Yang! Recuerda inventariar las provisiones, son para diez días...- Y vuelve la mirada hacia donde se encuentra con Webber empujando uno de los toneles de ron que van a cargar en el barco, cuando le parece notar que sus ojos brillan más azules que nunca. Y lo que últimamente siente cada vez que sus miradas se cruzan, vuelve a suceder. Su boca se queda seca, su corazón late enloquecido y una sensación de pegajosa humedad en su entrepierna provocan que el antes seguro Mer pase a ser un ser atormentado y agobiado. Cree que odia al Capitán por provocar esos sentimientos en él. Pero lo odia más porque sabe que sólo él podría acabar con ellos.
D- Mer, te quiero en mi camarote en cinco minutos!
M- Pero yo... esperaba...
Y un codazo de Webber bajo sus costillas le hacen callar mientras se deja llevar por este que le regaña por lo bajo: Estás loco? Sabes de sobra que durmiendo con el resto tu secreto se descubriría en nada! En el camarote del Capitán estas seguro... hasta ahora...
Lo cierto es que Webber alucina de que aún nadie haya reparado en que el timorato grumete que nunca se cambia ni baña con el resto de la tripulación no es otra cosa que una doncella y de evidente belleza. Pero, confiando en el cariño que sabe que el Capitán le ha cogido al grumete, sabe que allí, en ese camarote es donde más seguro está.

El Capitán sabe de lo precipitada de su decisión de emprender viaje a tan sólo una semana de haber llegado, pero cree no poder pasar ni un sólo día más lejos de ese diablo de ojos verdes que se ha adueñado de su pensamiento. Allí, en su barco, y en su camarote, está a su merced. Sólo para él. No sabe cómo hacerle saber que le ha descubierto, pero necesita hacérselo saber. Lo necesita porque si no... se va a quemar.
No muy convencido, el joven Mer vacía su petate y va colocando sus pertenencias junto a su catre cuando oye las fuertes pisadas del Capitán. Se resiste a levantar su cara y sigue a lo suyo como si no notase su presencia. Pero siente sus pasos cada vez más cerca... hasta puede oler su aroma a tabaco... si estirase tan sólo una mano tocaría...
Y levantando levemente la cara, a muy pocos centímetros de la suya ve el rostro barbado del Capitán Sus ojos atrapan los de Mer. Es como si una corriente cruzase de uno a otro. Lentamente, el Capitán se acerca al joven Mer y este cree poder sentir el calor de su cuerpo... o es el del suyo... no lo sabe. En esa estancia, de repente, hace mucho calor.
Presa de un gran nerviosismo, consigue bajar la mirada y lo que se encuentra supera con creces lo imaginable. Ha visto muchas veces desnudo al Capitán, e incluso en plena acción amatoria con damiselas varias, pero jamás ha visto ni tan grande ni tan de cerca el objeto de deseo de todas ellas. Traga saliva con dificultad pero no pudiendo desviar la vista.
D- Mer...- la voz del Capitán ha sonado más ronca que nunca y siente cómo su mano se ciñe a su cintura. Cree que se va a derretir... no puede respirar...
W- Levamos anclas?
El siempre oportuno Webber acaba de irrumpir en el camarote y si no fuere por la rápida recuperación del Capitán creería que lo que ha interrumpido tenía claro carácter sexual... pero no. No puede ser.
El joven Mer aprovecha para escabullirse y cuando Webber sale tras él la recia mano del Capitán le frena.
D- Desde cuándo lo sabes?
W- Desde que le vi mear la primera vez.
Y sin dar más margen a explicaciones, sale a cubierta dejando al Capitán confundido. Coge su trabuco del gancho del que pende y remetiéndolo por el grueso cinturón de cuero, alza una mano y con voz atronadora invita: Maravillosa noche para surcar mares! Divirtámonos!


merder_85 - March 2, 2009 09:53 PM (GMT)
entre tanto ron y con el suave meneo de las olas, aqui va a haber tema pronto!!!!! :babas: :babas: :babas:

Yo quiero que Blue-Devil me rapte y me lleve a su barcooooooo :ojitos: :ojitos:

Eres una genia! :alabanzas:

Mafis - March 2, 2009 10:25 PM (GMT)
:alabanzas: :alabanzas: :alabanzas: :alabanzas: :alabanzas: :alabanzas: :alabanzas:
No words!!! <3

Grey406 - March 2, 2009 11:21 PM (GMT)
que genial eres :aah: me facino esto se va poner muy bueno :ojitos: :ojitos: :babas: quiero mas

juu19 - March 2, 2009 11:48 PM (GMT)
aaay me encanta! quiero besos y algo mas entre Mer y Blue-Devil :wub:
Me tiene atrapadisima tu fic, seguilo pronto!

besoss

lilumun85715 - March 3, 2009 12:31 AM (GMT)
ANAINGE, hay un nuevo FICCCCCCCCCCCC sIIIIIIIIIIIIIIIII, con saber que es tuyo ya es garantia :besitin: , hay este fic PROMETE , ya me tienes enganchaditra con estos dos capis y quiero massssssss :babas: :babas: :wub: :ojitos: .

hay que tensionnnn entre Mer y Blue-Devil :rolleyes:

isalaloka - March 3, 2009 05:25 AM (GMT)
:babas: :babas: Ains que me da! Derek como Capitan de Barco!! :babas: Y ha descubierto el tomate!! Ara lo/la tiene durmiendo en el mismo camarote :wub: fijo que hay temita porque este no se aguanta ni una noxe :juas: El joven grumete Mer va a disfrutar de lo lindo :aah: Kien fuese grumeta en los brazos de ese Palote Pirata :babas:


Es genial!!! Que comienzo más adictivo!!! :alabanzas: :besitin:

*Inés* - March 3, 2009 01:14 PM (GMT)
Soy una pervertida :ph43r: Cada vez que leo lo de "el joven Mer" olvido que es nuestra Mer y me emociono más. Este rollo tan ambiguo me pone enormemente :babas: xDDD
Te sigo de cerca, esto se pone interesante por momentos y ese camarote huele a pecado :juas:
You rock! :wub:

merder_85 - March 3, 2009 02:51 PM (GMT)
QUOTE (*Inés* @ 3 Mar 2009, 14:14)
ese camarote huele a pecado :juas:

fíjate como estaré que he leído "huele a pescado" :parte: :parte: :parte:

Es este fic, que me pone malisima :babas: :babas:

Da merek - March 3, 2009 03:11 PM (GMT)
x faaa continualoo prontooo m as dejao cn ganas d sabe como continuaa :D

zai shepherd grey - March 3, 2009 03:21 PM (GMT)
estoy con unas ganas de saber que pasa con estos dos que no me puedo aguantar!!! dios!!! continualo pronto!!! porque me parece que en ese camarote va a pasar de todo menos "solo hablar" asi que ya tengo ganas de ver a Mer y ver como su capitan la enseña a ser una señorita.

*Inés* - March 3, 2009 03:24 PM (GMT)
QUOTE (zai shepherd grey @ 3 Mar 2009, 16:21)
estoy con unas ganas de saber que pasa con estos dos que no me puedo aguantar!!! dios!!! continualo pronto!!! porque me parece que en ese camarote va a pasar de todo menos "solo hablar" asi que ya tengo ganas de ver a Mer y ver como su capitan la enseña a ser una señorita.

Bueeeeeeeeeno, yo más bien diría que la va a enseñar a ser una golfa :juas:
Marta, a pescado fijo que también huele :parte:

ccv - March 3, 2009 05:09 PM (GMT)
5años sin darse cuenta... ai va a pasar algooo...

Rx:Mariu - March 3, 2009 10:52 PM (GMT)
Alaaaaaaaaaa Continua!!!!!
Seriously!!! :babas: :babas: :babas: :babas:

Pepa - March 4, 2009 07:07 AM (GMT)
Uffff Derek de capitán corsario :babas: :babas: :babas:

Khisanth - March 4, 2009 03:08 PM (GMT)
uffffff me encantaaaaaa :yuju:

ANAINGE - March 4, 2009 09:57 PM (GMT)
Bueno, aquí tenemos nuevo capítulo. Recién salido del horno... y qué horno... :lol: No hace calor aquí?

CAPITULO TRES

Si hay algo que Mer amaba por encima de todo era el estar sentada en aquella cubierta, en silencio, acompañaba sólo por el rugir de las olas golpeando el casco del Sea Grace. En esos momentos su mente se vaciaba y nada parecía importar. Bastaba con aspirar el salobre aire y todo se limpiaba por dentro. Desaparecían las preocupaciones, todo parecía más nítido y claro.
Pero hoy no parecía tan fácil abstraerse. Todavía sentía contra su cuerpo ese calor... ese olor... esa voz susurrante pronunciando su nombre...
El vello se le erizaba sólo recordando la forma en que él pronunciaba "Mer".
Y pese a que se negaba a reconocerlo, cada vez empezaban a ser más ciertas las palabras de Webber: " sus tiempos en el Sea Grace tocaban a su fin".
Ya no era capaz de presenciar la desnudez de sus compañeros sin desviar la mirada, las bromas antaño procaces ahora se le antojaban soeces, cuando su vello debiera haber empezado a poblar su cara y su cuerpo, eran curvas las que lo redondeaban aquí y allá, y el Capitán... por mucho que lo intentase, una mezcla de amor-odio se apoderaba del jóven Mer sólo con que él apareciese ante su vista.
Y Mer odiaba a los hombres como él. Esos hombres sedientos de placeres mundanos para quienes una mujer valía lo que valía en la cama.
Por eso ella no quería ser mujer. Por eso odiaba al Capitán... pero eso no fué siempre así. Hubo un tiempo en que Mer había sido un proyecto de mujer y era feliz sabiendose amada por los hombres de su familia.

Inicio flashback
A- No puedo, Mer... hace demasiado calor hoy...
Intentaban trepar por las rocas de los acantilados de la cala cercana a su casa de verano, pero el siempre intrépido Alex parecía estar incubando alguna enfermedad y no sólo su respiración se volvía pesada sino que sudaba copiosamente a pesar de la fresca temperatura reinante.
Llevaban sólo dos semanas de vacaciones pero a Mer se le había hecho eterno encerrada en casa junto a su hermano Alex.
M- No seas gallina... dices eso porque sabes que yo trepo más rápidamente que tú...- Y diciendo eso, comenzó a ascender sin mirar a su hermano esforzándose por seguir su ritmo.- Venga, perezoso! Te saco mucha distancia!... Alex...! Alex, qué te pasa? ... Aleeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeex!
Con ojos de espanto vió cómo su hermano se dejaba caer de espaldas. Blanco como la cera. Parecía ya inerte cuando cayó.
Tardaron más de dos días en recuperar su cuerpo al bajar la marea, deforme, hinchado, golpeado por las olas y mordido por los peces.
Su madre no dejaba de llorar y reprochar a su padre por obligarla a ir a Irlanda de vacaciones cuando ella prefería tomar los baños en Bath y así poder desplazarse a Londres a los bailes de la temporada donde sabía que su presencia era considerada garantía de prestigio. Su belleza la habían hecho merecedora de invitaciones a las fiestas más sonadas y eran muchos los caballeros de conocidas familias que se vanagloriaban por haber conseguido colocar su nombre en su lista de baile al menos una sola vez.
Sus hijos se quedaban al cuidado de sus añas y con la compañía de su paciente esposo. A éste no parecía importarle que el nombre de su esposa estuviese tan cotizado entre el género masculino. Todo lo contrario, parecía sentirse orgulloso de ser él quien le había desposado y había dado sus apellidos a los dos hijos.
Y mientras Isobel Grey ganaba en belleza y fama, Thatcher Grey se volvía más casero y tolerante. Hasta que aquél verano, sorpresivamente, y sin importarle que su hijo Alex arrastrase un inoportuno enfriamiento, se empeñó en pasar todo el verano en su casa de verano de Galwain.
Mer recordaba con nitidez la discusión de sus padres al volver del entierro. Pese a que a ella le habían prohibido salir de su cuarto, haciendoles caso omiso porque se ahogaba, se plantó escondida tras la barandilla del primer piso mientras escuchaba la discusión de sus padres en la biblioteca.
I- Te odio! Me has quitado mi hijo!
T- Crees que yo no lo siento? Ha sido un accidente, un maldito accidente!
I- Te empeñaste en venir aquí sabiendo que estaba mal!
T- No seas injusta, el enfriamiento no ha tenido nada que ver...
I- Es por esa mujer... lo sé. Ahora lo sé... Esa zorra y tú habeis matado a mi hijo!
Y entonces oyó algo parecido a un sopapo y Mer pudo ver a su madre salir llorando de allí y correr hacia la calle dando un portazo.
Temiendo ser descubierta, se volvió rauda a su cuarto y allí permaneció llorando tendida en su cama, sin entender nada hasta que su padre apareció dos horas más tarde comunicándole que al día siguiente volvían a Londres y que mamá ya lo había hecho.
Mamá se había ido sin despedirse y nunca más lo haría. No volvió. Dondequiera que fuese, no fue a casa de Remington Street.
Entrado el Otoño papá le comunicó que volvía a casarse y que tendría otra mamá que la cuidaría.
Mer no entendía cómo papá podía cambiar a mamá y transferir su amor tan rápidamente. Pero la nueva mamá no parecía especialmente interesada en que Mer la amase. Más bien, parecía interesada en que Mer amase a su hijo, el pusilánime Finn Dandridge. Y ella le odiaba.
Odiaba a Finn por su olor a establo donde parecía sentirse feliz atendiendo a los caballos. Odiaba a Susan por cómo sometía a su padre sirviendole su cuerpo a cambio de prebendas ( título, futuro para su hijo prometiéndole con Mer...). Y odiaba a su padre por haber destruido a su familia solo para poder acostarse de vez en cuando con aquella odiosa mujer. Sí, aquella mujer había sido la amante de su padre.
Thatcher Grey había preferido a una viuda resentida que ni siquiera era guapa antes que a su bella esposa.
Y Mer no sabía disimular y su desprecio hacia su padre , Susan y Finn eran tan patentes que acabaron por internarla en un colegio de Escocia de donde saldría la primera vez pasados cinco meses y sólo para reunirse con su odiosa familia en Galwain.
Un sólo día pasó allí con ellos antes de idear la forma de escapar definitivamente a su suerte y de eso hacían casi cinco años.
Cinco años en los que si algo había crecido era el profundo odio que sentía por los hombres que anteponían su gozo carnal a todo lo demás.
Y a los ojos de Mer, el Capitan se había convertido en la personificación de esos hombres.
Fin flashback


Mientras el jóven Mer divagaba en cubierta, el Capitan asía con firmeza el timón mientras dejaba que las gotas de agua de mar le salpicasen en la frondosa y negra barba mientras su mente divagaba volviendo recurrentemente a la misma imágen. Mer saliendo desnuda del agua.
No entendía cómo había podido pasar tanto tiempo a su lado sin darse cuenta. Unos pechos así no surgían de la noche a la mañana... y una media sonrisa apareció en su cara mientras rememoraba cómo él la había enseñado a tirarse de cabeza al agua desde la mesana..., su cantarina risa al emerger del agua..., sus aguadillas cuando nadaban juntos...
Y el no se había dado cuenta.
Miró a lo alto del cielo contemplando las estrellas y haciéndose idea de que la medianoche estaba cercana y pese a desear enormemente volver a su camarote y enfrentarse a ella, temía no ser capaz de controlarse.
Antes su cuerpo le había traicionado y a punto estuvo de sucumbir a aquellos ojos verdes... y vive Dios que el Capitán Blue-Devil ya no era el timorato jóven al que la traición de la mujer que amaba le llevó a galeras veinte años antes. Ahora el era quien dominaba a sus mujeres. El mandaba.
Dejó el mando en manos de Burke el timonel y decidió encaminarse a su camarote dispuesto a comportarse como siempre había sido.
Pero lo que se encontró al entrar en el oscuro camarote le descolocó totalmente. El jóven Mer yacía en su catre con su cara iluminada por los rayos de luna que penetraban a través del ojo de buey.
Pese a lo fruncido de su frente, sus labios invitaban a ser besados y, sin poderlo ni quererlo evitar, retiró un poco el cobertor para contemplar la figura que se adivinaba debajo de la amplia camisola. Posó una mano sobre su pecho y sintió los acompasados latidos de su corazón y una inusitada paz lo envolvió. Era extraño. No era paz lo que esperaba sentir.
Se dio media vuelta y desnudándose por el camino, se dirigió a su lecho.

Mer soñaba con acantilados, trepaba pero cuando se volvía no era su hermano quien le seguía sino el Capitán. Y se asustaba y caía... caía... y se hacía daño... dolía... sangraba... aquello dolía...
El Capitán creyó oir entre sueños cómo gemía y bruscamente se quedó sentado en la cama. No era el jóven Mer quien gemía y lloriqueaba, era una mujer, eran lamentos de mujer los que sonaban provenientes de aquél catre.
Se puso en pie e intrigado se acercó a comprobar qué pasaba.
El jóven Mer yacía ovillado sobre sí mismo y de sus ojos manaban lágrimas mientras gemía sin cesar.
D- Mer... Mer... soy yo... qué te pasa? Te encuentras mal?
Y Mer abrió suavemente sus ojos viendo la cara de preocupación del Capitán: Mi tripa... me duele...- Y como si de una niña se tratase, abrió un poco la cama mostrándole dónde le dolía.
Una inmensa ternura le inundó al ver las sábanas ensangrentadas y comprender la causa de la desazón de Mer.
D- Espera... tranquilo... ahora vengo...
Y fiel a su palabra, volvió al poco tiempo portando un barreño con agua templada, un trozo de lienzo y un pote de barro conteniendo un ponche en el que había vertido unas gotas de láudano.
D- Toma, bebe esto... así, despacio... muy despacio...- Y con paciencia, se sentó a su lado y poco a poco vertió en sus labios el contenido del pote.
Mer se sentía adormecer pero fué consciente de cómo quitaba sus ropas y lavaba todo su cuerpo para acabar colocándole una de las camisolas de él y un taparrabos como los que usaba Yang el cocinero. Se sintió elevar por los aires para ser depositada en una auténtica cama y... perdió el conocimiento.

Con los primeros rayos de sol tímidamente asomando por el ojo de buey, Mer empezó a desperezarse sintiendo una gran lasitud en su cuerpo. Intentó incorporarse pero un gran peso se lo impedía. Abrió los ojos y se enfrentó a otros ojos igualmente sorprendidos.
El fuerte brazo del Capitán yacía sobre su cadera y era su pierna la que reposaba confiada sobre las de él. Sin mirar, sabía que el estaba desnudo, siempre dormía desnudo. Y un desasosiego empezó a inundar su cuerpo.
No sabía si era por ese molesto sangrado nocturno pero empezaba a sentir incomodidad en su ingle y una fuerte sensación de humedad.
Sabía que debía separarse pero no podía. Su mente consciente se independizaba de su cuerpo doliente.
Suave, muy suavemente, la mano de él la empujó hacia su cuerpo hasta sentir su dureza presionando contra su cadera.
Su respiración cada vez más agitada.
Sin saber lo que hacía, entreabrió sus labios y se pasó la lengua humedeciéndoles. Los labios de él aceptaron la muda invitación y tomaron posesión de su boca. No sabía cómo ni por qué pero se encontró correspondiendo a aquella pelea de lenguas ávidas por reconocerse.
Sus manos recorrían el cuerpo del compañero deshaciéndose de las ropas nocturnas.
D- Déjame... por favor...
Y permitió que soltase el taparrabos siendo su cuerpo el que le cubriese. Apenas un calambrazo fue la señal de que estaba entrando en su cuerpo, obligandole a parar al ver cómo se contraía de dolor.
D- Perdona... no quería...- Y comenzó a besar su cara mientras cogía sus manos y las colocaba en sus nalgas obligándole a tomar las riendas.
Mer empujó el cuerpo de él hacia el suyo anteponiéndose al dolor pero sintiendo , por contra, una sensación de vértigo para nada desagradable. Acompasadamente, comenzaron a mecerse el uno en brazos del otro mientras seguian intercambiando breves besos.
El ritmo se iba acrecentando y sus besos eran sustituidos por gemidos. Y cuando creía que iba a morir por aquella mezcla de dolor y placer y que el cuerpo de él atravesaba el suyo, sintió cómo ambos cuerpos se hacían uno sólo y convulsionaban a la vez.
Y una gran sensación de plenitud y sensación de paz siguió a ese mágico momento.
No sabía cómo interpretar aquello, pero estaba claro que acababan de dejar atras al Capitan y al joven Mer. Ahora ambos sabían que solo eran un hombre y una mujer que se deseaban.


merder_85 - March 4, 2009 10:11 PM (GMT)
madre mia, madre mia, madre miaaaaaaaaaa :babas: :babas:
me encantaaaaaaaaaaaaaaaa <3 <3 <3

Esto no ha hecho mas que empezar :yuju:

*merder_85 cree que si que hace calor aqui...mucho, mucho calor :lol:

Pepa - March 4, 2009 10:13 PM (GMT)
Uffffff sudores me entran :shy: :shy:

Mafis - March 4, 2009 10:22 PM (GMT)
Ayayay que calor!! :babas: :babas: :babas:
Seriously, no words! :alabanzas: :alabanzas:
Sigue pronto!!!!! :besitin:

Khisanth - March 4, 2009 10:36 PM (GMT)
woahhhhhh!!!!!!!!!!! :babas: :babas: :babas: :babas:


increible :wub:

juu19 - March 4, 2009 10:49 PM (GMT)
si, hace mucho calor jajajajaja
me encanto! seguilo pronto, estoy ansiosa de saber que va a pasar con ellos dos :ojitos:

besitos!

isalaloka - March 4, 2009 11:12 PM (GMT)
:babas: :babas: :babas: :babas: :yuju: OYYYYYYYYY OYYYYYYYYY OYYYYYY Por fin estos dos han desatado su pasión!!!! :ojitos: Ara ya no van a poder parar, han abierto la caja de Pandora (o la Raja del Palote) :parte:

:alabanzas: Magnifico Anainge!! :besitin:

Rx:Mariu - March 4, 2009 11:25 PM (GMT)
Wow! :babas: :babas:
.....................Wow! Wow! Wow! y mas Wow! :besitin:

lilumun85715 - March 5, 2009 01:30 AM (GMT)
hay diosssssssssssssss, sabia que estos no aguantaria MASSSSSSSSSSS :babas: :babas: , hay dios estos ya empesaron y no van a parar,ME a ENCANTADO EL CAPIIIIIIIIIIIIIII , hay ANAINGEEEEEEEEE eres tremenda escritoraaaaaaaaaaa :besitin: :ojitos: , Me tienes enganchadisima , ya quiero otroooooooo :besitin: :yuju: :babas:

Grey406 - March 5, 2009 01:35 AM (GMT)
ay como me gusta :babas: :babas: :babas:

zai shepherd grey - March 5, 2009 07:38 AM (GMT)
si, si que hace calor aquí y ¡¡¡que calor!!
madre mia!!!!! eso es pasion ardiente y lo demas es tonteria. si si mas, ni sikiera un, "soy una chica." y un "ya se que eres una chica" jejejje ala!!! ni hablar ni nada, solo se lo demostraron!!!
no se si se nota, pero me ha fascinado!!! un gran capi, aunque tengo mas ganas e ver que tal el dia de despues... :wub: :wub: :wub:

lorelaila - March 5, 2009 11:31 AM (GMT)
que vivan los pirataaaaaaaaaaaaaaaaaaaaas :yuju: :yuju:

esta historia me enganxa más que el xocolate :ola:

Da merek - March 5, 2009 03:04 PM (GMT)
me a encantado el capiii estoy deseando ver como contunia el diaa

ANAINGE - March 6, 2009 08:57 PM (GMT)
El Capitán y Mer estan confundidos. Su relación ha cambiado para siempre. Pero, para bien?

CAPITULO CUATRO

Lentamente, había tomado conciencia de lo que acababa de suceder entre ellos. Se había convertido en una más y se repudiaba por ello. Webber tenía razón, tenía que abandonar aquella vida. Pero cómo escapar cuando el puerto más próximo estaba a más de dos días de viaje?
No se atrevía a mirar a la cara de su compañero pero podía oír su respiración junto a su cuerpo. Se les había ido de las manos...
El Capitán, por su parte, estaba absolutamente confundido. Había sucumbido a aquellos ojos verdes y creía, sabía, que volvería a hacerlo, una y otra vez. Una y otra vez. Y no es que fuese extraordinario, que lo fue .Es que él era quien supuestamente tenía experiencia en aquellas lides, pero él había sido el seducido. Mientras estuviese al alcance de ella, no tendría escapatoria. Estaba condenado.
Se volvió a mirarla y, sin querer, su mano rozó su muslo y ella se revolvió como si le hubiese dado un latigazo.
M- No me toques! Eso es lo que querías, no? Pues ya lo tienes. Ya lo has tomado. Pero no vuelvas a tocarme. No voy a ser una más de tus amiguitas.- Ajena a su absoluta desnudez, se pone en pie junto a la cama y le mira desafiante.- Juro por las barbas de Satanás que si tocas uno solo de mis cabellos, yo misma cortaré a ese amiguito que te da tanta guerra.- Y señala el descubierto sexo del Capitán ,quien se dobla sobre sí mismo asustado.
Por el tono de su voz, sabe que es muy capaz y se alegra de que no haya ningún arma a mano.
Sin poderlo evitar, sus ojos se posan en ella apreciativamente. Así con su orgullosa desnudez está más deseable aún y nota cómo su cuerpo vuelve a reaccionar. Sus ojos deben de haberle traicionado porque ella se aparta bruscamente y cogiendo sus ropas se apresta a vestirse.
M- Esto no ha ocurrido, entiendes? No ha ocurrido ni va a volver a ocurrir! En cuanto lleguemos a New Orleans abandono este barco. Para siempre!
D- Mer, espera... espera...- Ahora es él quien sale desnudo tras ella, pero en cuanto sale dando un portazo, se queda parado frente a la puerta. Se vuelve a coger una sabana, la anuda a su cintura, y saliendo a cubierta da instrucciones al timonel para que vare el barco porque quiere bañarse. Necesita ganar tiempo. No quiere llegar a puerto...

Ni rastro del joven.. de Mer. Pero necesita un buen chapuzón. Tiene que bajar esos ardores como sea. Se acerca a la popa donde parte de la tripulación aprovechan la parada para holgazanear al sol. Allí está Webber pero no hay ni rastro de Mer.
Decide bañarse junto a O´Malley y el guardamaestre Hunt. Y cuando ha cansado lo suficiente a sus músculos, vuelve a la superficie dispuesto a enfrentarse de nuevo a ella. No sabe qué decirle, pero necesita reconducir su relación. Todo lo vivido no tiene ni pies ni cabeza. El ya no es un adolescente seducido por una mujer adulta. Ahora él sabe de la vida.

Inicio flashback
Conocer a Isobel Stevens y caer locamente enamorado fue todo uno. Y lo peor es que ella parecía alentarle en sus ensoñaciones. Le permitía acompañarle en sus paseos matutinos a lo largo de la orilla de la cala, mientras el le contaba sus aficiones, sus esperanzas... El hablaba y hablaba y hablaba y ella se limitaba a sonreír y, de vez en cuando, rozar su mano o su pierna, haciendo que las hormonas del pobre Derek Shepherd se pusiesen a cien.
Su primo Mark, divertido con todo aquello, se prestó desde un primer momento a facilitar los encuentros e incluso hacía de tapadera y entretenimiento con el aburridísimo Thatcher Grey.
D- Entonces... por qué te casas con él?
I- Creo que está claro. En mi casa ya sólo nos queda el título... De algo hay que vivir...
Derek recuerda las historias de su madre sobre su abuela Victoria que estuvo dando clases en un pueblo de Francia, donde su abuelo la conoció cuando acompañaba al Rey Jorge.
D- Podrías dar clases... De historia, o de arte... como sé que te gusta...
Ella le mira horrorizada y luego hace un mohin de falso recato al darse cuenta de que "sólo" es un adolescente.
I- No puedo... Una mujer de mi clase no puede caer en la ignominia de ser confundida con una institutriz... Mira, por ahí vienen tu primo y mi prometido!
Y alegremente, se acerca a ellos y agarra del brazo a cada uno, feliz de saberse admirada por los tres hombres.
A Derek no le hace tanta gracia la complacencia de Mark. Vale que el la vio primero, pero está claro que la bella Izzie , como prefiere ser llamada, le prefiere a él...
D- Mark, Mark... no hace falta que vengas , de verdad...
MS- Sabes que no es molestia, primo. Además...- le guiña un ojo- alguien tiene que preparar el terreno...
Y así es como una vez más se dejó convencer por su primo y organizaron la que decidieron sería "la cita". Aprovechando que pronto daban un baile de fin de temporada en la mansión de Lord Blunt, vecino de su abuelo, Lord Seattle, todo el mundo andaba loco con modistos, sastres, visitas a las tiendas más exclusivas en Londres...
Derek no quería ir pero su abuelo insistió y Mark le animó porque sería una estupenda oportunidad para perderse y poder acceder a ella.
Cuando le comentó la idea, a ella no le pareció desatinada... Es más, parecía entusiasmada!
MS- Como te he dicho, yo me convierto en la sombre de Lord Grey y tu te llevas a Izzie, a Lady Isobel, perdón... a ver las famosas rosas azules de Lord Blunt, y... zas! El invernadero es muy romántico...
Lo cierto es que Derek tenía sueños húmedos imaginando ese encuentro con esa mujer que le volvía absolutamente loco. No sabía si se atrevería a algo con ella, pero... lo intentaría. Tenía que intentarlo.
Y mientras se dejaba tomar medidas para su traje de terciopelo, miraba una y otra vez por la ventana esperando la aparición de su primo, quien le había prometido acompañar a la cercana Cork a comprar el sombrero y los guantes.
Cuando por fin apareció, Mark Sloan estaba despeinado y sonrojado. Casi parecía haber venido vistiéndose por el camino... A Derek se le ocurrió algo y se decidió a embromar a su primo.
D- Así que hemos vuelto a las andadas, eh? Ten cuidado con el abuelo... La conozco?- Y dando un pellizco a la tripa de su primo, se arriesga a apuntar.- Algún romance secreto...? Está prometida...? Esto se pone muy interesante...- Agarra del brazo a su primo y salen a la calle mientras sigue intentar sonsacarle.
Lo cierto es que Derek estaba bien lejos de saber lo mucho que había acertado hasta la noche del baile
Nervioso como nunca, pasó toda la noche bebiendo copa tras copa de champagne para darse valor y así, cuando al fin consiguió quedar a solas con la bella Izzie, se lanzó sin más.
D- Me gustas mucho...
I- Cómo?...- Ella parecía especialmente nerviosa esa noche, pero eso la hacía parecer más deliciosa a ojos de Derek.- Perdona, sí... si me gustaría salir fuera y pasear un poco...
Derek decidió tranquilizarse y sutilmente, encaminarse al invernadero.
D- Hace una preciosa noche... y sé de un sitio donde podemos sentarnos y... hablar. Podemos hablar...
Ella no dejaba de recogerse el pelo detrás de las orejas que hoy había decidido caer rebeldemente de su siempre perfectamente peinado moño. Sus mejillas arreboladas le daban un aire de sensualidad que a Derek le estaban volviendo loco, así que cuando se sentó junto a ella y tomó una de sus manos para besar sus lánguidos dedos, le pareció tocar el cielo.
D- Sé que te vas a casar... pero... si es por el título, yo heredaré el de mi abuelo cuando muera. Y del dinero no hay problema... tengo el fideicomiso de mi padre... Aparte de la herencia de todo esto que me corresponda... y de lo de Londres, claro.
Ella le mira con una trémula sonrisa y se inclina hacia él. Sabe que le va a besar y él piensa que lo ha logrado. Ella va a decirle que sí.
Pero sorpresivamente, aparece Lord Grey seguido de más hombres.
T- Ahí estás! Es ahí donde te escondes con ... con...tu amante!
Y ella se pone a gritar histéricamente mientras se arranca su collar de perlas que ruedan junto al estanque y tira de su escote desgarrando varios ojales.
I- El ha intentado seducirme! Ha sido horrible, querido! Horrible!
Y como si fuese una dama en apuros, acude a los brazos de su prometido mientras Derek asiste alucinado. No entiende nada. Y menos aún cuando aparece su primo y en lugar de apoyarle, echa más leña al fuego.
MS- Te desprecio , primo! Cómo has sido capaz...? Has abusado de la confianza de nuestros vecinos...
Entre unos cuantos hombres, le agarraron del brazo y le llevaron en presencia de su abuelo donde fue acusado de ultrajar y asediar a la prometida de Lord Grey. Ella, presente, no dejaba de llorar e increpar a Derek.
I- Llévame de aquí! No puedo estar junto a él! Por favor....
Y del resto... Derek tiene recuerdos difusos. Su abuelo no le dirigió ni una sola mirada. Abrumado por las acusaciones y la decepción que estas le causaban, se retiró a sus aposentos dejando a un aterrorizado Derek indefenso ante el cúmulo de atrocidades de que se le acusaban.
En un momento determinado, aparecieron dos marinos de la guardia de su graciosa majestad que estaban haciendo levas y se lo llevaron a un calabozo del penal de Wallisborough, del que saldría a la mañana siguiente rumbo a las galeras.
Fin del flashback


Sentada en el trinquete, Mer no quitaba ojo del Capitán y sus movimientos justo debajo de ella. Siempre le había gustado contemplar la majestuosidad con que nadaba. Se notaba que su escuela había sido otra.Y una vez más como en los últimos meses, se preguntó qué otra verdad ocultaba la vida del Capitán
Hacia un tiempo, le llamó la atención escuchar cómo se dirigía la pelirroja Addison a él: Derek.
A Mer jamás se le ocurrió que pudiese tener otro nombre que no fuese Capitán . Pero sí, lo tenía. Y si tenía nombre, también tendría apellido y una familia... y un hogar que seguro no era la casa de St Pierre.
Odiaba dedicarle tantos pensamientos, pero necesitaba saber más de él para afianzar la causa de que tras esos años pasados en perfecta armonía, comenzase a odiarle tanto.
Sí, claro, lo de aquella mañana no era una manifestación de odio precisamente, pero es que últimamente, desde que empezaron aquellos sangrados, "lunas" los llamaba Webber, se emocionaba demasiado fácilmente.
Webber le había explicado que eran cosas de mujeres.
Y como parecía que ya no podía evitarlo, estaba deseosa de llegar a New Orleans y ver a su amiga Cristina, la hija de Yang el cocinero. Era la única mujer que trataba y si sospechó en algún momento sobre su condición masculina, nunca le dijo nada.
Sí, hablaría con Cristina y le preguntaría por las lunas, las emociones, y lo que sentía cuando se acercaba el Capitán... Derek.... Y sorprendida, pronunció su nombre por primera vez y descubrió que se excitaba haciéndolo.
No podía seguir así, tenía que arreglar aquello como fuera hasta llegar a puerto. Estaba decidida a quedarse allí, en New Orleans. Seguro que Cristina encontraba algún trabajo para ella en el puerto...
Bajó a cubierta y se encaminó a donde se encontraba Webber.
M- Puedo dormir en tu camarote?
Si a Webber le extrañó la pregunta, no lo manifestó, se limitó a acompañarla al mismo y mostrarle el interior. Escasamente cabían el catre en que dormía , una silla y un espacio en bajada donde guardaba el petate y todas sus escasas pertenencias.
Mer pensó que no era buena idea cambiar su espacio en el camarote del Capitán por compartir la intimidad de su amigo que , a veces, olía tanto a alcohol que uno pensaba podría emborracharse.
No, lo mejor sería aclarar las cosas con el Capitán. Eso haría. Y decidida, encaminó sus pasos hacia allí.
Irrumpió en el camarote sin llamar, como hacía siempre, y lo que vio aunque era muy agradable, bajó sus defensas y todo lo que había pensado decirle se le olvidó completamente.
M- Hasta que... bueno... hasta que lleguemos... había pensado que lo mejor... sería...- No podía quitar sus ojos de las manos del Capitán secando su cuerpo de espaldas.
Era más glorioso de lo que lo recordaba y sin poderlo evitar, sonrió al recordar que ese cuerpo había sido suyo aquella misma mañana. Sólo suyo.Ni de Addison, ni de Rose, ni de ninguna de las mujeres que suspiraban por él.
Ella, Mer, era quien había hecho gozar aquel cuerpo.
D- Decías...- El seguía vistiéndose indolentemente frente a ella. Parecía disfrutar con su confusión. Y le odió por ello.
Y ese odio le hizo recordar su propósito al llegar allí.
M- Decía que hasta que lleguemos a New Orleans, seguiré aquí, contigo, pero a cambio, cuando llegue allí, deberás buscarme un sitio donde vivir y alguien que me enseñe a comportarme como una mujer...
D- Tranquila, querida Mer... o ese no es tu nombre?- Esperó una respuesta que no se produjo y continuó.- De sobra sabes lo generoso que soy siempre con mis mujeres...
Y ella le odió aún más por esa humillación. Pero él también se odió por las palabras pronunciadas. No era eso lo que quería decir.
Un duelo de miradas, a un lado azul y verde al otro, seguido por un denso silencio se mantuvo durante unos minutos hasta que alguien llamó a la puerta del camarote reclamando la presencia del Capitán .
Y este, antes de salir, sentenció: De acuerdo. Daré instrucciones de que retiren tu catre de aquí... o prefieres hacerlo tú, "joven Mer"?- Y pronunció estas últimas palabras con tanta suavidad que Mer se sintió derretir por dentro.
No sabía si realmente odiaba a ese hombre, pero lo que sí odiaba era el no poder controlar las emociones que provocaba en ella.

merder_85 - March 6, 2009 09:14 PM (GMT)
OYOYOYOYOYOYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYY :babas: :babas: :babas:
Estos caen de nuevo antes de atracar :ojitos: :ojitos:

El flashback ha sido... :o




Hosted for free by InvisionFree