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Title: #5 Challenge Fanfic (Navidad)
Description: Mafis, lorelaila, *Inés*


LauraPalmer - December 5, 2008 12:21 AM (GMT)
#5 Challenge Fanfic: Navidad

IMPORTANTE: LEER LAS NORMAS DETENIDAMENTE, pues son diferentes a las utilizadas en los challenges de fanart.

Temática: Navidad. Que esté basado en la serie, no en sus actores.
Palabras: Mínimo 700, máximo 2000.

Participantes: ESCRIBIR EL FANFIC EN EL PROPIO MAIL (aunque quede largo), si me lo adjuntáis no pasa nada pero intentad evitarlo, que en la pasada edición me llegaron unas extensiones bastante raras xDD
Adjuntar en el email, además del fanfic, lo siguiente, intentando ser lo más breve posible:
Título:
Personajes/Parejas:
Sinopsis:
Advertencias: (spoilers, o cualquier cosa que queráis decir)
Notas de Autor:
Total Palabras:

¿Cómo contar las palabras?: En Word, en el menú Ver, barras de herramientas, activamos “Contar palabras”.

Jueces: Las normas de votación son las mismas que en los challenges de fanart, con la diferencia de que tenéis 4 días para votar desde el momento en que yo pongo los fics.

Normas e instrucciones: Aquí.
Participantes: Enviad vuestro nick en el foro y el fanfic a sghchallenges[@]gmail.com

Fecha límite de entrega: Jueves 25 de Diciembre a las 22 h. (Hora española peninsular)
Máximo 1 fanfic por persona.

Jueces: Xty, McDann!!!!, lilumun85715, Jolitah, seattle83, panxita, ccv
Participantes: ANAINGE, merder_85, lorelaila, Mafis, *Inés*

Ánimo a participar! Si tenéis dudas sobre algo, exponerlas en este hilo. Si no podéis decirlo en público porque anula el anonimato, enviadme un mp.

Xty - December 5, 2008 12:27 AM (GMT)
Me puedo apuntar de jueza??? :tutu:

lorelaila - December 5, 2008 12:31 AM (GMT)
nurse mafis manda yo obedezco :P :P

ea..........apuntada para otro chall, espero que este me salga mejor :blink:

una pal bote ;)

Mafis - December 5, 2008 12:31 AM (GMT)
Obviamente me apunto, a lo que sea, me apunto xD :yuju: :yuju:

McDann!!!! - December 5, 2008 01:39 AM (GMT)
Yo jueza :ojitos: me enkanta estos challenger

lilumun85715 - December 5, 2008 01:42 AM (GMT)
pues yo mientras como Juez , ;) ;) .

merder_85 - December 5, 2008 08:21 AM (GMT)
me apuntooooooooooooo!!!!!!!!!!!! :yuju:

Jolitah - December 5, 2008 12:16 PM (GMT)
Me apunto como jueza. Los challenges de fics me encantan! :lol:

seattle83 - December 5, 2008 01:08 PM (GMT)
Jueza of course!! ;)

ANAINGE - December 6, 2008 10:00 AM (GMT)
Me apunto. Of course ;)

Me encanta la Navidad!!! :aah:

Una sugerencia, yo limitaría el número de jueces. Hay apuntados casi tantos como participantes ( o más, ahora mismo). E intentaría poner un cupo. Suena raro, pero es que siempre somos los mismos y se nos ve el plumero... :) :)

panxita - December 8, 2008 10:37 PM (GMT)
Jueza

ccv - December 8, 2008 10:46 PM (GMT)
me apunto!! a jueza... :lol:

LauraPalmer - December 15, 2008 12:49 PM (GMT)
Confío en que no os hayáis olvidado de esto y me enviéis todos los fics estos días, porque aún no me ha llegado nada! :lol:

Mafis - December 15, 2008 01:35 PM (GMT)
Yo estoy en ello. Como dicen cuando hay obra en la ciudad, "estamos trabajando para usted" xDDDDDDDDDD

Eso si, espero que haya mas participación que las que hemos dicho que vamos a enviar cosas. Por ejemplo, nuestras nuevas escritoras de fics sería genial que se apuntaran. No importa como crean que les va a salir, los challs sirven para ganar experiencia, en serio. ¡Atrevanse!, no se van a arrepentir
:D

ANAINGE - December 15, 2008 10:28 PM (GMT)
Estoy en ello... la labor creativa es lenta.

Sobre todo cuando aún no tienes espíritu navideño... Tranquila, que pienso. :)


Y yo también animo a participar.

merder_85 - December 15, 2008 11:06 PM (GMT)
Tengo un folio escrito, como dice ANAINGE, la labor creativa literaria es dura y lenta :lol:

Y a las nuevas escritoras ANIMO!!!! participad! que no os de miedo :yuju:

LauraPalmer - December 15, 2008 11:26 PM (GMT)
QUOTE (merder_85 @ 16 Dec 2008, 00:06)
Y a las nuevas escritoras ANIMO!!!! participad! que no os de miedo :yuju:

Eso!

ANAINGE - December 17, 2008 08:40 PM (GMT)
Ya lo he mandado.

Hago una sugerencia a las artistas de lo plástico. Por qué no haceis una barrita haciendo apología de este Challenge y nos lo ponemos y animamos a las Fanfiqueras? :rolleyes:

merder_85 - December 17, 2008 09:50 PM (GMT)
enviado!!!!!!!!!!!! :ojitos: :ojitos:

QUOTE
Hago una sugerencia a las artistas de lo plástico. Por qué no haceis una barrita haciendo apología de este Challenge y nos lo ponemos y animamos a las Fanfiqueras?

Pideme cualquiera cosa que no sean barritas, soy completamente nula con ellas. :shy:

lorelaila - December 17, 2008 09:52 PM (GMT)
yo lo envio antes del viernes.........para barritas lili anainge.........o khi :P

LauraPalmer - December 18, 2008 11:25 AM (GMT)
QUOTE (ANAINGE @ 17 Dec 2008, 21:40)
Hago una sugerencia a las artistas de lo plástico. Por qué no haceis una barrita haciendo apología de este Challenge y nos lo ponemos y animamos a las Fanfiqueras? :rolleyes:

Tranquila, la crisis challengera también está entre los fanarteros, que hay muchos en el foro pero pocos participan aquí :unsure:

Mafis - December 18, 2008 07:08 PM (GMT)
QUOTE (LauraPalmer @ 18 Dec 2008, 13:25)
QUOTE (ANAINGE @ 17 Dec 2008, 21:40)
Hago una sugerencia a las artistas de lo plástico. Por qué no haceis una barrita haciendo apología de este Challenge y nos lo ponemos y animamos a las Fanfiqueras? :rolleyes:

Tranquila, la crisis challengera también está entre los fanarteros, que hay muchos en el foro pero pocos participan aquí :unsure:

Igua deberiamos hacer campaña publicitaria para los Challenges en general xD
Hay gente que ni siquiera sabe que este subforo existe! (o esa es la impresión que me da... :unsure: )
O cuando se hagan especiales, porque hay gente que no baja mas allá de spoilers :unsure:

ANAINGE - December 18, 2008 09:42 PM (GMT)
QUOTE
O cuando se hagan especiales, porque hay gente que no baja mas allá de spoilers


Yo, por ejemplo. :shy:


lorelaila - December 25, 2008 03:21 PM (GMT)
Bueno, en medio del empacho navideño, acabo de enviar mi parteeee :aah: :aah: :aah: :aah:

MERRY XTMAS HERMANAS FANFIQUERAAAAASSS :hug:

*Inés* - December 25, 2008 09:04 PM (GMT)
Llego por los pelísimos, acabo de enviarlo :unsure:

Mafis - December 26, 2008 01:19 AM (GMT)
No lo habia puesto, pero lo envié yo también :D

LauraPalmer - December 26, 2008 09:55 AM (GMT)
A.
Título: Una navidad diferente. What if...
Personajes/Parejas: Meredith, Derek, Ellis y Richard, Tom y Mary (padres de Derek), y demás acoplados...
Sinopsis: Derek y Meredith un poco estresados por los preparativos del viaje a Boston por navidad.
Advertencias:
Notas de Autor:
Total Palabras: 1956

[spoiler]Navidad 2008 , derek y meredith van a Boston, ciudad natal de ambos, para celebrar las fiestas con sus respectivas familias…. El retalo comienza en el momento en el que salen de casa camino del aeropuerto un tanto apurados….



Mer: ¡¡¡¡¡¡Derek!!!! No encuentro los regalos ….¿donde los pusiste?

Der: tranquilízate, ¿recuerdas que acordamos enviarlos por UPS? Ya van de camino desde ayer por la noche

Mer: ¡¡¡Es verdad! Que cabeza la mía, es que con los nervios de la cena se me olvidó, lo siento amor……

Der: de nada, ¿no ves que no va a ser para tanto? Total…… veinte personas que aún no se conocen, ………que se van a llevar una sorpresita de nada……….¿que hay que temer? ( y le da un beso en la mejilla, rápido y suave)

Mer. Con bromitas así vas por mal camino ¬¬

Der. Vale, paro…..sabes que solo lo decía para tranquilizarte…………

Mer. Ya ya…… ¬¬



Así comienzan el ajetreado viaje hacia el atestado aeropuerto de seattle. En una semana de temporales, la nieve y la lluvia arrecian, así que Derek conduce su todoterreno con mucho cuidado, no puede correr, lleva a la cena más importante de su vida, al amor que llena su alma, a su alma gemela, a la persona a la que ha querido y querrá más en su vida, la que le ha dado el sentido que le faltaba, la que le da las alegrías, las tristezas y los mejores momentos de intimidad, no sabe cómo ha podido vivir sin ella hasta ahora y prefiere no pensar en cómo sería su vida en estos momentos si hubiese continuado casado con Addison, con la que no tenía nada o casi nada más en común que su mutuo amor a la medicina y su amigo Mark ¬¬, pero prefiere borrar los malos pensamientos de su cabeza y continuar mirando de reojo a esa personita sin la cual no podría respirar……………



Meredith va medio dormitando en el coche, va pensando en cómo ha discurrido ese año para ella, con el premio a la mejor compañera que le han dado TODOS los empleados del SGH, es mejor premio que incluso el de la mejor cirujana novata que da todos los años la academia de medicina de Seattle y que ya había ganado su madre en su momento, y, sobretodo en cómo ha podido superar sus lastres emocionales, causados por la separación de su madre y el hecho de tener que vivir con un padre emocionalmente cojo, que no supo darle el cariño que necesitaba. Había retomado el contacto con su madre y con Richard, su segundo marido, por el que abandonó a su padre, y estaba muy feliz por ellos. Mirando de reojo al hombre que conducía tranquilamente concentrado en la carretera , o eso creía ella, a su lado, estaba segura de haber encontrado a esa persona que te completa, que termina tus frases, que incluso las comienza, que ve, que realmente ve lo que eres y lo que sientes y que por ello te ama, no sabía como había podido vivir su vida sin él hasta que lo conoció, en una fría noche invernal como esa, cuando salía corriendo de una cirugía y se fue a caer justo debajo del muérdago , ahí , cuando el la miró con esos ojos tiernos y de un azul intenso que te derrite, y dijo: -Doctora Grey, creo que me debe un beso….. ahí le llegó tan adentro y tan rápido que se quedó sin respiración y fue al respirar él por ella, cuando se quedó definitivamente enganchada a él, sin remedio y sin ganas de curarse…..



Der. ¡Vaya suspiro! ¿En qué estabas pensando?

Mer. En nada, en todo, en nosotros….estaba recordando cuando nos conocimos, con mi gran caída de culo y el múerdago.

Der. Ese fue uno de los mejores momentos de mi vida, créetelo…

Mer. Mirándole con ojos entornados……….lo creo¬¬, y le da un beso suave en los labios, antes de salir del coche..



Ya en el avión, con el romántico subido aún, se sientan en sus butacas de clase bussiness, de cuero rojo , con su copa de champán y su plato de foie, disfrutando esos pocos y escasos momentos de soledad en pareja de los que iban a poder disfrutar esos días, no necesitaban decirse nada, simplemente se miraban y bebían, se miraban y se daban fresas el uno al otro, se miraban y se daban besos rápidos antes de seguir suspirando, los de las filas cercanas los miraban, unos con envidia sana, otros con no tanta, pero la mayoría suspirando por un amor así……..



De esta forma llegaron a la terminal D del aeropuerto de Boston, donde los esperaba la comitiva familiar, compuesta principalmente de Ellis, Richard, Mary y Tom, y los hermanos de Derek con sus esposas y niños, alborotando con una gran pancarta que decia….¡¡¡¡¡BIENVENIDOS A CASA!!!!! ¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!! Inmersos en el espíritu de la navidad, cantando , o al menos intentándolo, unos villancicos que los niños habían aprendido en sus clases de español, la marimorena y la versión de los jonas brothers del porrompompero, versión que se había hecho tan popular en Estados Unidos como La Macarena en su momento, incluso hacian el baile porrompompero y todo. Eran una gran familia feliz.



Con este panorama festivo se encontraron Mer y Der al bajar del avión. Cogidos de la mano y aún un poco aturdidos por tanto champán..



Der. ¡Madre mía!

Mer. ¡ Yo a estos no los conozco!

Der. ¡Serán capullos! Jajaja…si están cantando la marimorena y el porrompompero…((no , no me olvidé el anillo, está aquí en el bolsillo, tan agustito…))

Mer. Corramos a abrazarlos y amordazarlos antes de que nos echen a todos del aeropuerto.

Mer y Der. ¡¡¡¡¡Jey familiaaaaaaaaaaaaa!!!!… y se fundieron en un gran abrazo y dejaron todos del aeropuert

o, alegres y cantando villancicos….



Ya en casa durante la cena, delante de una mesa llena de manjares exquisitos …..



Tom. Derek, ¿Cómo os va todo por Seattle? ¿Cuándo vais a pedir el traslado a un hospital de aquí? Sería bonito teneros siempre cerca…

Derek: ((Nunca si lo puedo evitar, adoro a mi familia, pero tener a mi madre y a mi suegra entrometiéndose en mi matrimonio no es algo que me haga mucha ilusión ))..claro papá, algún día…..cuando Meredith ya esté más asentada como cirujana, ya sabes que los mejores hospitales del país en neurocirujía y cirujía general están en seattle, así que de momento ahí está nuestro hogar…

Ellis. Meredith, coño come más pollo, coño, que te estás quedando en los huesos, cuando yo era una gran cirujana tenía tiempo para todo, incluso para comer….

Meredith. ((Así estabas de ceporra, hasta que dejaste a papa y llegó richard no conocías la existencia de la palabra régimen)) mamá, como bien, tengo que cuidarme y estar en forma por las largas operaciones que a veces realizamos, pero Derek se encarga de que coma bien (( y todos los días, más de una vez)) , lo dice mirando a su futuro marido con picardía y guiñándole un ojo…

Derek. Claro que si, ((te habré dado de comer en cada quirófano y cada esquina del hospital además de en todas las fiestas de guardar,)) yo siempre cuido a mi mer, es el amor de mi vida y quiero que dure muchos años…y le da un beso dulce , rápido y casto, con la familia delante hay que contenerse….

Mary. Alex, George, Lexie, dejad de pelearos y comportaos , si no os quedareis sin postre!!!! , estos niños………¬¬

Alex, George, Lexie: . Yaaaaaaaaaaaaaa abuela……….pero es que mira lo que hemos encontrado……….y muestran una caja de terciopelo negra con bordes dorados que le acababan de robar a Derek del bolsillo, ignorando el bondadoso lema de navidad, ((no robes sin mirar a quien)), que luce en un cuadro de la antigua habitación de Derek,…de sus tiempos de universidad….



Meredith los mira con intriga, Derek blanco…..y los padres con cara de asombro, Richard que hasta ahora no dijo nada, les soltó…



Devolded eso a su dueño, ¡¡¡¡Enseguida!!!!



Y los niños se lo dieron a Derek, ya no pálido sino rojo, creía que iba a tener tiempo para darle esa sorpresa a Meredih, quería pedir su mano como Dios manda delante de toda la familia…así que después de unos momentos de vacilación, cogió la cajita de manos de Lexie y se levantó….



Así carraspeando, nervioso, vacilando empezó a hablar , de rodillas y con la caja abierta mostrando el anillo más hermoso que meredith habia visto..

Cariño, te diré unas palabras de uno de mis poemas favoritos, no son palabras mías, las encontré, pero igualmente expresan mi sentimientos…Mi amor por ti es una locura, pero sino lo fuera no seria amor, por eso te amo como un loco sin dar lugar a la razón, para no dejar de ser ese loco, ese que de ti se enamoro...

A lo que Mer contesta… igualmente tenía unas palabras escritas que encontré una vez y las guardé para una ocasión especial… Mi amor por ti elimina todo sentido del tiempo, destruye todo recuerdo del principio y anula todo temor de un final, mi amor por ti es eterno, es todo esto y mucho mas...



Y así mientras soltaba esas palabras con los ojos llenos de lágrimas, derek aún más emocionado si cabe le puso el anillo en su dedo izquierdo… y dijo: ¿te quieres casar conmigo?

Antes de que Mer pudiese contestar, las madres soltaron un SIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII

Lo único que pudo hacer Mer fue asentir y dar un largo e intenso beso a Derek, mientras ninguno de los dos podía dejar de llorar….



Toda la familia irrumpió con aplausos, lloros y más lloros por parte de las madres, abrazos y un FELICES FIESTAS Y FELIZ AÑO NUEVO, y por parte de los niños, BODA, BODA, BODA cántico que alternaban con FIESTA , FIESTA, FIESTAAAAA…y QUE SE BESEEEEEEEEEEEEEEEN hip hip hurrraaa!!!!



Fue una noche muy intensa para toda la familia, después de la misa del gallo estuvieron mucho rato celebrando, con champán, tequila y mucho más….fue increíble. A la mañana siguiente mientras abrían los regalos , todos estaban cansados pero alegres, Mer le dio sus regalos a sus madres, a ambas un par de jerseys de cachemira y un juego de pendientes y anillo, y a sus padres unas cajas de puros, regalo de ambos…., los niños se llevaron una wii cada uno y por eso los asaltaron a besos y abrazos, llamándolos sus tíos favoritos, con sus padres mirándolos con caras divertidas….



Esas navidades trasncurrieron felices y tranquilas, con Mer y Der recorriendo los lugares donde se criaron con su familia, comiendo pavo y ponche cada noche….Mer le tenía otra sorpresa a Derek, pero esa la guardaba para las campanadas, tradición española que iban a seguir este año….uvas incluídas…



El problema fue conseguir las uvas, se tuvieron que ir hasta un Delicatessen regentado por una señora muy agradable pero firme, llamada Bayley Jones , que les dijo que era muy importante que siguiesen la tradición si querían tener suerte en el año entrante, que era algo muy importante en España, el país de origen de dichas uvas, y que si alguien se atragantaba no pasaba nada, porque era una señal de que aunque hubiese problemas ese año los iban a superar con creces…..



Así mientras finalmente tomaban las uvas a las doce en punto, siguiendo las campanadas por youtubeLive , con mayor o menor acierto, Mer le susurró a su futuro marido, ….cariño, creo que en la boda vamos a ser tres… y una vez dicho esto, Derek fue llevado a urgencias, porque se atragantó con las uvas , todas, del susto….o de la emoción…. Pero esa será otra historia… solo diré que……. lo que iba cantando era …

Canción[/spoiler]

B.
Título: El trineo mágico de Meredith y Derek
Personajes/Parejas: Meredith/Derek
Sinopsis: Tras la muerte de su padre, el pequeño Derek Shepherd ha perdido su ilusión infantil por la Navidad. Una pelea con su mejor amiga Meredith, un encuentro con un misterioso anciano y un increíble regalo, harán que Derek vuelva a creer en la magia y le devolverán por fin la ilusión.
Advertencias: AU, para todos los públicos.
Notas de Autor: Una pequeñísima parte del argumento está basada en la película Polar Express.
Total Palabras: 2000

[spoiler]Érase una vez una Nochebuena como tantas otras, una Nochebuena en la que, cuando un manto de estrellas comenzaba ya a arropar a la ciudad de Nueva York, un chiquillo cabizbajo todavía recorría sus calles dejando a su paso un reguero de blancas pisadas. El pequeño se llamaba Derek Shepherd y, aunque él aun no lo sabía, aquella noche, bajo aquel cielo estrellado, algo muy preciado que ni siquiera sabía que había perdido, regresaría a él para no volver a perderse jamás.



- Será boba… Estúpida tontorrona… ¡No es más que un bebé! ¡Bebé Meri! No pienso volver a jugar con ella... Mentirosa…



El delgaducho chico escupía con enfado improperios contra su mejor amiga mientras algunos copos de nieve se posaban sobre los oscuros rizos que se escapaban por debajo de su gorro de los Knicks. Entre sus brazos, apretado fuertemente contra el anorak azul marino, el niño sostenía unos amorfos pedazos de madera. Tan preso de la ira estaba el chiquillo mientras caminaba, que no prestó atención a un anciano mendigo sentado en la acera y, en lo que pareció un único movimiento, Derek tropezó con el hombre y cayó de bruces al suelo levantando un remolino de nieve. Avergonzado, se revolvió un momento en el suelo mientras buscaba histérico todos los pedazos de madera que había dejado caer. Cuando logró recuperarlos, los colocó contra su pecho, se agazapó abrazándose las piernas, hundió la cara entre las rodillas y, ante la sorprendida mirada del anciano, el chiquillo comenzó a lloriquear lastimeramente.



- Niño… niño… ¿por qué lloras?

- ¡No estoy llorando! – el niño levantó la cara hacia el hombre y se frotó los ojos fuertemente con la manga.

- Entonces… ¿por qué salen lágrimas de tus ojos? – el rostro del anciano, cubierto casi por completo por una espesa y blanquísima barba, adquirió un gesto dulce y curioso.

- ¡No estoy llorando! ¡Ya tengo 9 años! ¡No soy ningún bebé! – Derek se levantó del suelo furioso.

- Ni yo he dicho que lo seas… Incluso los hombres más fuertes lloran. Yo mismo he llorado alguna que otra vez.

- Qué sabrá usted… ¡Es un viejo!



A pesar del enfado y de que no deseaba continuar hablando con aquel extraño y gordinflón vejete, al niño aun le parecía demasiado temprano para ir a cenar a casa y tampoco podía volver al parque con Meredith después de su pelea. Resignado, se dejó caer de nuevo junto al anciano sin soltar en ningún momento los pedazos de madera de entre sus brazos. Miró al mendigo con curiosidad y, durante una fracción de segundo, sus dulcísimos ojos azules se cruzaron con los de él, de un color indeterminado y confuso. No resultaban aterradores, sino tiernos, misteriosos y cálidos, de una familiaridad abrumadora. Una descarga eléctrica recorrió el cuerpo del pequeño, que sintió cómo los pelillos de los brazos se le ponían de punta al notar la mirada del anciano clavada en él, escudriñando al detalle su rostro infantil.



- ¿Cómo te has hecho eso, pequeño? – preguntó el mendigo señalando una herida cubierta de sangre reseca en el labio inferior de Derek.

- ¿Esto? Oh, no es nada… Acabo de pelearme con mi exmejor amiga. – el niño puso todo el énfasis que pudo al pronunciar ‘ex’.

- ¿Exmejor amiga? ¿Es que eso existe? ¿No son los mejores amigos para siempre?

- No, no lo son. – contestó el niño enfurruñado.

- Vamos, sea lo que sea lo que os ha pasado, no puede ser tan grave, muchacho...

- Sí que lo es… ¡Es un bebé! Además, no tengo ganas de hablar de ello…

- Cuéntamelo, quizás pueda ayudarte… Recuerda que soy un viejo, te daré algún sabio y aburrido consejo que olvidarás dentro de cinco segundos. – el hombre sonrió con dulzura a Derek y le apretó el hombro. Rendido, el niño le devolvió la sonrisa débilmente.

- Verá, esta tarde estábamos Meri y yo jugando con nuestro trineo en Riverside. Mi papá nos ayudó a construirlo el invierno pasado, incluso grabamos nuestras iniciales, ¿lo ve? – una M, grabada con una elegante caligrafía en la madera, adornaba el pedazo de trineo que Derek sostenía entre sus manos. – Íbamos a participar en una carrera con algunos chicos de la escuela, estaba a punto de tocarnos a nosotros. El caso es que lo estábamos pasando genial… hasta que Meredith ha empezado a decir tonterías. Dijo que escuchaba cascabeles, ¡cascabeles! Como los de Santa Claus, menuda tontería… Por supuesto, yo no he escuchado nada y no he creído semejante trola. Le he dicho que no se oía nada pero no me ha hecho caso, pretendía que siguiéramos el sonido de los dichosos cascabeles más allá del estanque, para encontrar a Santa. Yo no quería, así que la muy boba ha empezado a tirar del trineo. Yo también lo he hecho, nos hemos peleado y el trineo ha acabado hecho añicos. ¡El trineo de mi papá! Jamás se lo perdonaré… ¡Ni aunque pasen mil años!

- Bueno, mil años son muchos años… Y perdonar es de sabios. Dime, ¿ni siquiera en Navidad estás dispuesto a perdonar a tu amiga Meredith?

- ¿Navidad? Todo ese rollo no es más que un cuento para niños pequeños, como mi hermanita Kathleen.

- Bueno, parece que tu amiga también se lo cree, ¿no? Al fin y al cabo, escuchaba cascabeles…

- ¡Eso no era más que una trola!

- Y, ¿no podría ser que ella dijera la verdad? ¿No has pensado que quizás el raro seas tú por no creer, por no escuchar los cascabeles?

- Mire, todo ese rollo de Santa, los duendes, los cascabeles, los renos, los trineos voladores… cuando murió mi papá me quedó muy claro que no eran más que mentiras. Mentiras para tener a los niños engañados haciéndoles creer en la magia, para ocultarles la verdad.

- Y, según tú, ¿cuál es la verdad?

- La verdad es que la magia no existe, señor. Los papás se mueren y los niños no siempre viven felices. Si la magia existiera, eso no pasaría. Esa es la verdad. – sentenció Derek.

- Entonces, si eso es lo que crees, no te importará perdonar a Meredith. Piénsalo, chico, ella aun es una niña, aun cree todas esas patrañas, todavía puede escuchar los cascabeles. Está engañada, como tú dices. Ten piedad de su ignorancia, sé generoso con tu sabiduría y perdona a esa pobrecilla. – el anciano miraba inquisitivamente a Derek, que parecía estar valorando muy seriamente aquella opción.

- Quizás tenga razón, señor… Total, puedo esperar a que madure un poco. – el niño le dedicó una amplia sonrisa al mendigo, convencido. - ¡Sí, lo haré! ¡Perdonaré a Meri!



Derek se levantó de un brinco, levantando otro remolino de nieve y, cuando estaba a punto de echar a correr de camino al parque, el anciano le llamó.



- ¡Pequeño! ¡Espera! – el niño se paró y volvió a encararle mientras el anciano rebuscaba entres sus bártulos y le tendía un paquetito pequeño. – Toma, esto es un regalo para ti. Pero espera a mañana para abrirlo. Aunque sólo sea por respetar la tradición. – mientras esbozaba una sonrisa, el hombre le tendió un tubo alargado. - Y esto es para arreglar tu trineo, intenta pegarlo con este pegamento.

- ¿Pegamento? No funcionará...

- Tú inténtalo. – el anciano sonreía con picardía.

- De acuerdo, ¡muchas gracias! – de nuevo, el niño echó a correr dejando al anciano atrás y escuchando cómo la brisa le hacía llegar una última frase: ‘¡Feliz Navidad, Derek!’. No recordaba haberle dicho su nombre, así que volvió la cabeza para mirarle una vez más. Pero el misterioso y barbudo anciano ya no estaba allí y Derek continuó corriendo.



Encontró a Meredith sentada en el mismo banco del parque en el que la había dejado hacía rato. La niña, rubísima y bastante más pequeñaja que Derek, recorría con la punta de los dedos la D que adornaba su destrozado pedazo de trineo. Ni siquiera levantó la cabeza cuando Derek se sentó a su lado y le quitó de las manos el trozo de madera para intentar pegarlo al suyo con el pegamento que el anciano le había regalado. Viendo que aquello no funcionaba, Derek tiró al suelo los trozos con exasperación y se cruzó de brazos enfurruñado.



- Siento haber sido tan grosero. Que yo no pudiera escuchar los malditos cascabeles, no significa que tú no lo hicieras. ¿Me perdonas? – Derek hablaba sin mirarla a la cara siquiera. Pero Meredith sí le miró antes de contestar. Sus ojos, normalmente de un delicioso color esmeralda, aun estaban rojos de tanto llorar.

- Yo siento haber roto el trineo de tu papá, y también siento que te hayas hecho daño por mi culpa… ¿Me… me perdonas? – por fin, Derek se sentó más cerca, acortando distancias entre los dos.

- Claro que te perdono, ¡eres mi mejor amiga!



Y así, sin más, Derek se lanzó a sus brazos con una inmensa sonrisa en los labios y Meredith le devolvió el abrazo con el doble de fuerza, colgándose de su cuello y haciendo que los dos cayeran al suelo y se revolcaran por la nieve sin parar de reír. Exhaustos de tanto jugar, ambos acabaron sentados en el suelo con las ropas blancas por la nieve. Instintivamente, Derek se llevó la mano a la herida del labio, dolorida por tantas risas. Con ternura, Meredith le acarició el golpe y, sin mediar palabra, le dio un dulce beso que apenas duró un segundo. Un intenso rubor cubrió el rostro de Derek cuando la niña se retiró y, si no hubiera sido porque algo increíble sucedió justo en ese instante, aquel momento habría sido mucho más violento. Un haz de luz deslumbró a los dos niños que miraron hacia el lugar del que provenía: el trineo.



Como por arte de magia, los bastos trozos de madera se habían vuelto a unir formando un trineo que, a pesar de conservar la forma del original, era más majestuoso y flamante que éste. Las iniciales de los niños, antes grabadas en la madera, ahora estaban además recubiertas por un material dorado y brillante que parecía oro macizo. Los dos se quedaron maravillados y corrieron hacia el trineo para subirse en él. Recorrieron el parque durante largo rato, riendo y cantando sin parar, hasta llegar a una cuesta empinada de la que se tiraron sin pensarlo. Cada vez iban más rápido y cada vez sus risas eran más fuertes. Cual fue su sorpresa cuando, sin que ninguno de los dos pudiera hacer nada para remediarlo, el increíble trineo comenzó a volar. Meredith se aferró con fuerza a la cintura de Derek y, asombrados, sobrevolaron todo Nueva York, contemplando maravillados las luces de Navidad que adornaban la ciudad.



- ¡Derek! ¡Cascabeles! – gritó Meredith de repente.



Y, aunque Derek no pudo escuchar aquel maravilloso sonido, sí que pudo ver al precioso e inmenso trineo volador tirado por renos que los adelantó mientras sobrevolaban Central Park, así como al anciano gordinflón vestido de rojo que los saludó alegremente con la mano y que, para sorpresa del niño, guardaba un inmenso parecido con el mendigo que tan sabios consejos le había dado hacía un rato.



Aquella Nochebuena, por fin Derek volvió a tener ilusión por la Navidad y, a pesar de que se acordó de su padre y le extrañó presidiendo la mesa y trinchando el pavo, no dejó de reír, de cantar y de recordar en secreto el tierno beso de su Meri le había regalado. La mañana de Navidad, no hizo falta que nadie le levantara de la cama a rastras para abrir los regalos, porque la misma ilusión que embargaba a su hermanita Kathleen, le tenía también a él inquieto desde la madrugada. Y, cuando al fin abrió el regalo que el anciano le había dado la noche anterior, Derek no pudo hacer otra cosa más que sonreír. Un diminuto cascabel cayó sobre la palma de su mano al volcar el paquetito. Y esta vez sí que podía escucharlo. Quizás, pensó Derek, aun era demasiado pronto para hacerse mayor.[/spoiler]

C.
Título: Vuelve la ilusión.
Personajes/Parejas: Dr. Hunt, Cristina Yang, Izzie Stevens, Meredith Grey, Derek Shepherd, el anciano de rojo y el hombrecillo de verde.
Sinopsis: En su viaje repartiendo regalos, Santa Klaus y un elfo se pierden con tantas antenas como hay a su paso por Seattle. Y como Santa Klaus ya tiene su edad, se desvanece y... adivinad dónde va a parar...
Advertencias: Cualquier similitud con la realidad, pura coincidencia.
Notas de Autor: Que reine el espíritu navideño!
Total Palabras: 1599

[spoiler]H-Rápida, Dra Yang! Necesito que le ponga una vía al paciente del box 5.- El Dr Hunt corre hacia la entrada de ambulancias mientras el equipo de paramédicos acompañan una camilla en la que yace un hombre de rojos ropajes.
H-Qué tenemos aquí?
P- Lo han encontrado desvanecido en la calle... Está desorientado y tiene palpitaciones.
El Dr Hunt le toma el pulso mientras el anciano intenta incorporarse en la camilla.
H- Quédese ahí tumbado. Está en el SGH y le vamos a hacer unas pruebas... Soy el Dr Hunt, Señor...
K- Pero tengo que irme. Tengo mucho trabajo aún...- Sigue intentando incorporarse y Hunt hace una seña a la enfermera Olivia que le inyecta una dosis de sedante y consiguen que el extraño anciano permanezca aparentemente dormido.
Izzie Stevens entra en ese momento y se queda mirando extrañada cómo le llevan a uno de los boxes para seguir haciéndole pruebas.
C- Izzie! Por qué no me ayudas con el Señor Phelps? Si le vas vendando, acabamos en seguida y podemos marcharnos a casa pronto... Izzie! Te estoy hablando!
I- Quién era ese?- Aún mira sorprendida al Dr Hunt atendiendo al anciano.- Me recuerda a alguien...
Pero rápidamente olvida al extraño anciano porque capta su atención el sonido de su busca. Lo mira y anuncia: Es Alex...
Y se marcha por el mismo sitio por donde ha entrado no sin antes mirar de reojo de vez en cuando al anciano de rojo y pensando: Dónde he visto antes esa cara... Ha sido hace poco...

Meredith Grey intentaba acabar de rellenar el informe de su último paciente y poder irse a casa cuando ve aparecer por el pasillo a un curioso personaje.
Ataviado con ropa verde y su cabello cubierto por un gorro de lana . Mira a un lado y a otro como buscando a alguien.
M- Señor... Señor... Le puedo ayudar?
El extraño personaje esboza una amplia sonrisa y se acerca a Meredith.
E- Hola... buscaba a … buscaba a alguien...
M- Pero... en este área no están permitidas las visitas... Creo que se ha confundido de planta. Pero si me dice el nombre, puedo indicarle dónde ir.
El curioso hombre se rasca el borde de sus orejas, ocultas parcialmente bajo el gorro de lana y Meredith cree ver un llamativo pelo rojo. Es el pelo más rojo que ha visto en su vida!
E- Estábamos siguiendo la estrella... ya sabe...- Sonríe y Meredith, no sabe por qué pero también tiene ganas de sonreír. Es algo contagioso.
M- La estrella? No le entiendo...
En ese momento, el hombrecillo parece percibir algo fuera del alcance de Meredith y echa a correr escaleras abajo. En un primer momento, la intención de Meredith es seguirle pero recuerda que aún no ha acabado el informe y decide quedarse allí pensando que seguramente no era más que un visitante perdido.

K- Pero me encuentro bien... sólo ha sido un mareo... Soy ya mayor y no tengo muy bien la tensión...
H- Eso ya lo sé. Soy yo el médico. Pero no puedo dejarle marchar hasta no tener la certeza de que se puede valer por usted mismo... Prefiere que llamemos a algún familiar?
K- No, no... Hijo, creame, será mejor que me deje marchar... Tengo aún que trabajar mucho esta noche...
H- Sea cual sea su trabajo, creo que debe descansar...
K- No puedo, tengo que trabajar... En esta época es cuando más trabajo tenemos...
En ese momento entra Cristina y se queda mirando al anciano. Este la mira curioso. Cristina siente que ha visto antes esa cara y además, no hace mucho. Pero dónde...
H- Me parece que a su edad ya debiera pensar en jubilarse...
K- Ya me gustaría hijo, pero aún no puedo...- Vuelve a intentar ponerse en pie y aparece el hombrecillo de verde.
E- Vaya! Estabas aquí... Te he seguido pero me he despistado. Hay demasiado tráfico y se pierde la conexión... Tantas antenas...Nos vamos?
El Dr Hunt y Cristina miran a la extraña pareja.
H- Es usted familia del paciente?- Le ayuda a ponerse en pie.
E- Pudiera decirse que sí.
H- Entonces puede irse. Pero, por favor, mírese esa tensión...
K- Lo haré... Gracias por todo...

Izzie ha encontrado lo que buscaba y vuelve a Urgencias.
I- Dónde está?
C- Quién?
I- El anciano.
C- Se ha marchado. Le han venido a buscar, por qué?... Izzie! Dónde vas?
Pero Izzie ya no la escucha y corre tras las puertas batientes.

Derek acaba de cambiarse y se dispone a ir a buscar a Meredith. Quieren hacer una parada en el Centro Comercial antes de volver a casa, aún no han acabado sus compras navideñas.
Le sorprende encontrar en el pasillo a un anciano vestido de rojo seguido de un menudo personaje enfundado en un traje verde. Parecen desorientados y totalmente fuera de lugar allí.
D- Hola, soy el Dr Shepherd. Puedo ayudarles?
El anciano sonríe: Shepherd ha dicho?
D- Efectivamente. Ese es mi nombre.
K- Pues creo que sí puede ayudarnos.
El hombre de verde se acerca y le explica: Buscamos la estrella. Tenemos que salir de aquí, pero hay demasiadas antenas y hemos perdido la señal y no sabemos cómo encontrar la estrella...
Derek les mira confundido: No entiendo... No sé de qué estrella hablan...
El anciano le mira compungido cuando aparece Meredith y se acerca a ellos, sonríe al volver a ver al hombrecillo de verde.
M- Hola! Parece que volvemos a vernos...
Derek la aparta un poco y le susurra: No sé quienes son ni qué hacen en esta planta... Dicen que buscan la estrella... Igual debiéramos llamar a Psiquiatría...
El hombrecillo de verde le interrumpe.
E- Necesitamos seguir la estrella. Aún nos queda mucho trabajo para esta noche...
Y Meredith de repente recuerda algo que ella creía perdido en su memoria . Una amplia sonrisa ilumina su rostro cuando se dirige a ellos.
M- Quereis que os llevemos hasta la estrella?
K, E- Nos sería de gran ayuda... - El anciano le indica por lo bajo: Tenemos un poco de prisa...
Meredith agarra a Derek de la mano y les indica a los otros dos que les sigan. Salen al aparcamiento del Hospital y se dirigen al frente, donde un enorme abeto de Navidad adorna la entrada del SGH.
La cara de los dos hombres se ilumina cuando Meredith les señala la estrella que corona la punta del árbol.
En ese momento, un rayo de luz parece incidir en la estrella produciendo un intenso fogonazo que lo ilumina todo.
Derek abraza a Meredith protegiéndola asustado, pero se fija en que ella sonríe mirando hacia lo alto.
Allí ,siguiendo la estela de luz, van los dos personajes montados en un trineo tirado por renos con uno de roja nariz a la cabeza.
El hombrecillo de verde conduce dicho trineo y echa su gorra hacia atrás mientras saluda a Meredith mostrando sus puntiagudas orejas. Mientras, el anciano se coloca un picudo gorro rojo coronado con una borla blanca y grita en voz alta: Oh-oh.oh!

Izzie y Cristina llegan corriendo y contemplan la tenue estela en lo alto del cielo.
Ambas alzan sus manos despidiéndose de los dos hombres hasta que se pierden de vista y todo vuelve a la normalidad. Apenas un tenue tintineo recuerda su reciente presencia.
Derek parece ido . No reacciona.
M- Es tal cual lo recordaba!
C- Tiene que significar algo...
I- Pero algo bueno... No todos los días te visita Santa Klaus...
Y ambas contemplan la portada del libro que el pequeño Tuck se ha dejado olvidado en la sala de residentes en el que aparece el anciano junto al joven elfo de verde.

Derek sigue sin comprender nada de lo ocurrido y permanece silencioso en el coche cuando se sumergen en las densas calles atestadas de tráfico y peatones cargados de paquetes corriendo de aquí para allá. Hoy todos parecen felices...
M- No es maravilloso? - Meredith le sonríe. Derek piensa que parece una niña. Le encanta la Navidad...- Sabes? De niña, no tenía quién me leyese los cuentos y me ayudase a montar el árbol y el belén, así que lo hacía yo solita. En mi belén las figuras se mezclaban con clips de Playmobil junto a figuritas de huevos Kinder . Y en mis cuentos de Navidad se juntaban las películas que veía con lo que oía contar en clase y mis fantasías...Soñaba que Santa Klaus venía a mi casa a jugar y yo le ayudaba a volver a su casa siguiendo la estrella de David de mi belén...
D- Pero... son devociones distintas...
M- Pero yo no lo sabía... Para mí todo eran motivos navideños. Y me daban igual los tres Reyes Magos que Santa Klaus, Rudolph o la mula y el buey... Todos estaban en mi belén y en mis cuentos. Y todos seguían la estrella … Mi estrella de David.
Meredith suspira y Derek le mira amorosamente mientras le apunta:
D- Como los pastores...
M- Como los pastores (*)...


En Navidad, muchos adultos nos convertimos otra vez en niños y recuperamos la ilusión
que creíamos perdida.
FELIZ NAVIDAD!

(*) En ingles: shepherd.[/spoiler]

D.
Título: Tu eres mi mejor regalo
Personajes/Parejas: MerDer, Cristina como estrella invitada
Sinopsis: Meredith y Derek van a celebrar su primera Navidad juntos. Será una Navidad diferente, pero ninguno de los dos se imagina lo diferente que puede llegar a ser.
Advertencias: Lleva algun spoiler hasta el 5x10.
Notas de Autor: Si Grey's Anatomy fuera de mi propiedad, este año habríamos disfrutado de un capítulo Navideño plagado de amor Merderiano, pero como no ha sido asi, sólo nos queda imaginárnoslo. Si, es un asco...lo se, pero lo bueno, es que no os vais a encontrar ningún fantasma mientras leéis este fic.
Total Palabras: 1996

[spoiler]La casa estaba en silencio. Ni siquiera se oia, como otras noches, las gotas de lluvia golpear contra el cristal de la ventana o el silbido del viento colándose por debajo de las puertas. Solo el goteo del agua en el grifo mal cerrado del baño. Sólo faltaban dos dias para Nochebuena y Meredith Grey ni siquiera se habia parado a pensar en ello.
No le gustaba la Navidad, sobre todo porque no recordaba ninguna en la que hubiera sido feliz. Su última Navidad no habia sido precisamente la mas feliz de su existencia. Y aunque este año era distinto a todos los demas, seguia sin ganas de celebrar nada.
¿Por qué era distinto? Porque iba a pasar sus primeras fiestas Navideñas con Derek. El no lo sabía, pero Meredith lo oyó hace una semana hablar por telefono con su madre, mientras le repetía hasta la saciendad que no iria a New York, que quería quedarse en Seattle con su novia. Su novia…esa era ella. No lo pudo evitar, pero una sonrisa se le dibujó en su cara al oir esas palabras. Ahora, todo era mas de verdad que nunca. Ademas, Izzie y Alex no iban a volver hasta año nuevo, por lo tanto, seria una semana entera para ellos sólos. Y Meredith tenia planeadas cosas mucho mas interesantes que hacer en esa semana y en las que no estaban implicados árboles navideños, cenas suculentas ni villancicos. Y lo mas raro de todo era que Derek aun no le habia sacado el tema…¿acaso Derek tampoco quería celebrar la Navidad?


Cansada de anuncios Navideños, apagó la tele y subió las escaleras despacio, hasta su cuarto. Tumbada en la cama, mirando al techo, volvió a leer el mensaje que Derek le habia dejado en su movil hacia ya casi tres horas “Cancela la cena. Una cirugía de urgencia. Te lo recompensaré. Esperáme despierta. TQ.” Lo leyó y releyó unas ocho veces, hasta que se cansó y lo cerró. Seguía mirando al techo, pensando que tal vez deberia darle una mano de pintura cuando un estruendo en el piso de abajo la hizo saltar de la cama. En lo primero que pensó fue en ladrones. Un escalofrio le atravesó el cuerpo. ¿Por qué Derek no estaba cuando realmente lo necesitaba? Fue al armario y sacó el bate de baseball que Derek guardaba desde los 5 años. Bajó las escaleras descalza. No se veía luz en el recibidor, pero si un rayo de luz muy débil que procedia del salón. Llevaba el movil en la mano, preparado con el número de emergencias en caso de que lo necesitara. Solo unos metros mas…
M: PERO QUE COÑO ES ESTO??? -Meredith dejó caer el bate al suelo. No podía creerlo. Un enorme abeto navideño acababa de inundar su salón por completo. Y en la chimena dos calcetines con su nombre y el de Derek- esta era tu operación de urgencia?
D: vale, me has pillado, no deberias haberlo visto hasta mañana…era una sorpresa
M: asi que una sorpresa…
D: bueno…te gusta?
M: puedo mentir?
D: venga Mer…es el mejor abeto de todo Seattle…y he comprado los adornos…nuestros adornos. Es…
M: nuestra primera Navidad juntos…lo se. Solo…pensaba que…como no habias dicho nada…creía que no ibamos a hacer nada especial
D: y no vamos a hacerlo…-Derek dejo caer una bola de Navidad en la caja y fue hacia la puerta donde aun seguia Meredith, la agarró de la cintura, acercandola mas a el y la beso en los labios- solo si tu quieres…
M: yo no se cocinar pavo…
D: da igual…una cena normal…solos tu y yo…
M: no se…es que…hace mucho tiempo que no celebro la Navidad
D: lo se…por eso…esta va a ser especial…entonces me ayudas?...te dejare poner la estrella…aunque es algo que siempre suelo hacer yo puedo hacer una excepcion
M: tambien tengo que hacerte un regalo?
D: solo si quieres…pero Mer…tu eres mi mejor regalo…



Y la Nochebuena llegó. Meredith pasó todo el dia recorriendo la ciudad en busca de un regalo para Derek. Nunca le había hecho ninguno, y no tenia ni idea de que buscar. Asi que penso: “¿lo que mas le gusta a Derek aparte de la cirugia? Yo…bueno…tiene que ser otra cosa, no me voy a envolver en papel de regalo, eso esta claro…tenemos la pesca, el campo, los perros, los ferrys, el whisky, The Clash…seria tan facil meterlo todo junto en una caja…”
Y eso fue lo que hizo. Compró una botella del mejor Whisky de Malta, un ferry de juguete, una nueva caña de pescar que habia salido al mercado y uno de los primeros discos de The Clash que le costó dos horas encontrar en una tienda de LP’s de segunda mano, lo metio todo en una caja, la envolvió con un precioso papel decorado con barquitos (que en cuanto lo vio le recordó a su gorro) y un lazo blanco alrededor y lo escondio debajo de la cama.

Dieron las seis, las siete, las ocho…Meredith no hacia mas que llamar a Derek al movil, pero siempre le saltaba el buzon de voz. A las ocho y media empezó a enloquecer. ¿Dónde se habia metido? Se estaba poniendo el chaquetón, cuando su movil sonó. “Mas vale que te haya pasado algo gordo, Derek Christopher Shepherd, porque te vas a enterar”. Pero no era el. Cristina. Llevaba semanas sin hablarse con ella. ¿A que venia la llamada? Seguro que no era para felicitarle la Navidad.
M: que…no, en casa…por que?..que pasa? Cristina ve al grano…COMO???!!!!!!!...DONDE???!!!! Cristina por favor…no, no …voy hacia alli…

Arrancó el coche y en menos de cinco minutos ya corría por la autopista camino del Seattle Grace. Su mente estaba bloqueada. Ni podía ni quería pensar. Solo miraba fijamente la carretera pendiente de su salida. Por suerte, todo el atasco estaba en el otro carril, para salir de la ciudad. Gente que corría a reunirse con sus familias para celebrar la Navidad. Esta iba a ser una Navidad diferente…y si…iba a serlo mas que nunca. Las dos manos sujetas al volante con fuerza, pero sin soltar el movil. Tenia que llegar…tenia que decirle tantas cosas.
Dejó el coche en el parking, y salio corriendo hacia la puerta principal del hospital. Pasó la recepcion, los ascensores y siguió corriendo, sin parar, hasta que llegó a Urgencias.
M: donde esta??? DONDE ESTA??????????????
C: en trauma 2…Mer…-Cristina intento pararla pero fue inútil- espera Mer
Meredith andaba deprisa, esquivando camillas, enfermeras, médicos y todo lo que se le pusiera por delante. Abrio la puerta de trauma 2 y ahí estaba el. Tumbado en la camilla mientras Bailey intentaba reanimarlo y Mark se encargaba del respirador manual.
B: que haces aquí? LARGO!
M: no!...no me voy a ir…!! No me voy a ir…Derek…Derek…-Meredith se acercó a la camilla y agarró su mano con fuerza- despierta Derek…despierta
Y pasó. El pitido dejó de ser continuo para convertirse en un sonido intermitente mientras su ritmo cardiaco se iba normalizando poco a poco. Derek abrio los ojos, que se encontraron con los de Meredith. No podia hablar, pero no lo necesitaba. Ellos no necesitaban las palabras.
M: si…yo tambien…-Derek se aferraba a la mano de Meredith con fuerza, y sintió una lágrima suya caer en su mano- todo va a salir bien…tranquilo…
B: Grey…Grey…-Bailey sujetaba a Meredith, intentando apartarla- tenemos que llevarnoslo…por favor
M: si…voy a estar aquí…te lo prometo –Meredith lo besó en la frente, y antes de separarse, sus labios rozaron levemente la oreja de Derek y le susurró un “te quiero”.
Sus manos se separaron poco a poco, hasta que dejaron de estar en contacto y Derek se fue alejando camino del ascensor, pero sin dejar de mirar a Meredith ni un solo segundo.
C: va a estar bien…pensabamos que no…pero has llegado y…ha sido como un milagro…se ha recuperado…
M: quien lo va a operar?
C: Krichek…lo han pillado en el parking antes de irse…menos mal, si no, el único capaz de operarse hubiera sido el mismo
M: Krichek es bueno…todo va a salir bien…todo va a salir bien…
C: quieres un café?...o una tila…algo de comer?
M: no…no quiero nada –Meredith caminaba nerviosa por toda la sala de espera- no quiero nada…lo único…lo único que queria…lo único que quiero –intentaba hablar pero cada vez le costaba mas respirar, sentia que se ahogaba- yo no queria…no…no queria …celebrar la Navidad…y ahora…ahora pasa esto…
C: …respira…
M: no puede…no puede morirse Cristina…no puede –Meredith era un auténtico mar de lágrimas- y yo…tengo que decirle que le quiero…tengo que decirselo…-Cristina intentaba detenerla mientras Meredith continuaba paseandose nerviosa- lo quiero Cristina…quiero…quiero casarme con el…quiero tener 20 hijos con el si hace falta…pero no quiero que se muera…no puede morirse!!!!!
C: vale!!! YA ESTA BIEN!!!! –Cristina la paró en seco y puso frente a ella- mirame….MIRAME!!!! nadie se va a morir..de acuerdo? Escuchame bien. NADIE SE VA A MORIR. Y te casaras con el, y vivireis en medio de la nada, y tendreis una docena de hijos tan pesados como el y que divaguen tanto como tu, asi que te sientas…te calmas…y respiras…vamos
Al fin logró que Meredith se sentara, y poco a poco, se fue calmando, hasta que ya finalmente no le quedaban ni lagrimas que soltar. Pasaron dos horas y no recibian noticias de Derek.
C: es bueno…que no sepamos nada aun
M: ya…yo…Cristina
C: no digas nada
M: pero
C: nada…
M: lo siento
C: te he dicho que no digas nada…ahora lo importante es Derek…
Pasó otra hora mas, durante la cual, ninguna articuló ni una sola palabra. Hasta que la puerta del ascensor se abrió y apareció la doctora Bailey. Meredith se levantó del sillon como si fuera un resorte y corrio hacia ella, seguida de Cristina.
M: que ha pasado?...como esta? Puedo verle?
B: acompáñame…solo Grey…Yang, tu puedes irte ya
C: no…me quedo aquí
B: como quieras…vamos Meredith
Bailey entro de nuevo al ascensor y Meredith fue tras ella. Apoyó la espalda contra la pared del fondo, con la mirada fija en los pisos que iban subiendo. No pudo evitar recordar aquel primer beso…en ese mismo ascensor. Llegaron a la tercera planta y Bailey la condujo hasta la habitación 3227. La dejó en la puerta y se marchó, alegando que se iba a casa a comerse el pavo.

Se veia tan indefenso. Ahí tumbado, rodeado de cables y solo acompañado por el pitido que marcaba el ritmo de su corazon. Llevaba la cabeza vendada y puntos en la mejilla izquierda. Meredith se acercó a la cama, se sentó en el borde, y agarrando fuerte su mano, se agacho y lo besó en los labios.
D: …ho…hola
M: hola…-Meredith volvio a besarlo de nuevo, muy suavemente- ni se te ocurra volver a hacerme algo asi
D: te…te lo prometo…ouch!!!
M: lo siento…te duele?
D: no…es…la cabeza…parece que alguien esta tocando el tambor dentro de ella
M: eso es porque te la acaban de abrir…en que estabas pensando?
D: se me hizo tarde…estaba en el centro…no iba a llegar…solo queria pasar la nochebuena contigo
M: pues la vas a pasar conmigo…pero aquí
D: coge mi abrigo
M: que?
D: mi abrigo…como se levanta esto?
M: espera –Meredith le levantó un poco la cama y cogio su abrigo
D: dentro…el bolsillo izquierdo
Meredith metió la mano y encontró algo que parecía una cajita pequeña. La sacó. Ni siquiera iba envuelta.
M: Derek…
D: dámela…-Meredith se la dio y volvió a sentarse en la cama- Mer…
M: Derek!...eso…eso es?
D: ya te dije que tu eras mi mejor regalo…no necesito nada mas –Derek abrio la caja y ahí había un precioso anillo con un diamante ni demasiado grande ni demasiado pequeño. Era perfecto.
M: pero…
D: solo dilo…
M: Derek…tu si que eres mi mejor regalo
D: eso es un si?
M: si…
D: Feliz Navidad Meredith
M: Feliz Navidad Derek
Y sus labios se unieron, para siempre. Era su primera Navidad juntos. La primera de muchas. Al final, si que iba a ser una Navidad diferente.[/spoiler]

E.
Título: Lo que mas quiero
Personajes/Parejas: 100% MerDer, aunque se nombran otros personajes, para términos de la trama.
Sinopsis: La navidad es para estar con las personas que amas, eso lo saben bien Meredith y Derek, aunque a veces no parezcan entenderlo
Advertencias: No hay spoilers muy grandes, la verdad. La única advertencia que podría hacer es leerlo con calma y saborearlo como uno de aquellos postres que se ven ultra empalagosos, pero que al final te comes igual.... Y con gusto incluso
Notas de Autor: Este fic pasó por un proceso de edición muy grande para que entrara dentro del limite de palabras. No sé como habrá quedado aparte de decir que es un pastel relleno de pastel aún mas dulce jaja
Total Palabras: 1937

[spoiler]Ella no puede creer que haya permitido que esto pasara. Debió exigirle, rogarle, llorarle para que no se fuera, pero no. En una decisión muy, muy estúpida, Meredith Grey dejó que Derek Shepherd se fuera solo a Nueva York a pasar la Navidad con su familia, asustada porque según ella su madre y otras tres hermanas la odiarían y lo envenenarían contra ella. Él le dijo que eso era imposible, que la adorarían, que no harían caso a las horribles palabras de Nancy en su contra, sin embargo, Meredith, cabeza dura como es a veces, no hizo caso y tomó la decisión de dejarlo ir sin ella. Y a consecuencia de esa muy, muy estúpida decisión, ahora ella estaba así. Sola, triste y deprimida bajo el enorme árbol de navidad que Izzie había enviado buscar a Alex y George una mañana, arguyendo que este año debía ser mas grande para que ella pudiese poner todas las nuevas luces y adornos que ella había comprado buscando darle un aire mas alegre y “mágico” a la siempre triste “Casa de los Residentes”. Y vaya que hoy si era triste, pensaba Meredith, mientras veía las pequeñas luces encenderse y apagarse.


Ella sabia que él volvería. No es como si esto fuese una mas de sus estúpidas rupturas del pasado, el volvería en unos días y celebraría la llegada del nuevo año con ella, pero eso no hacía menos doloroso saber que nuevamente tendría que pasar una Navidad sola, ahogándose en un mar de autocompasión pensando por que precisamente la persona con la que mas quisiera compartir esta celebración no está a su lado. La única diferencia es que esta vez conocía las razones por las que esto estaba ocurriendo y no tendría que pasar toda la noche preguntándose por que la dejaban sola, como cuando era pequeña y debía pasar las fiestas en una casa solitaria, extrañando a sus padres, porque él se había ido para no volver y ella evitaba estar a su lado lo más posible, en especial para las fiestas. Allí, acostada bajo el enorme árbol, ella recordó cada uno de aquellos momentos de tristeza. Recordaba cada lágrima que había llorado, cada vez que había preguntado a su niñera cuando volverían papá y mamá y cada vez que la niñera de turno, con el alma destrozada ante aquella pregunta, intentaba buscar una bonita excusa para calmar su dolor. Recuerda luego como con los años comenzó a acostumbrarse, a rebelarse, convirtiéndose en una de “aquellas personas”, como despectivamente llama Izzie a quienes odian la Navidad. Meredith era de esas personas que suele dar discursos acerca de que las fiestas son solo un invento del marketing para vender mas juguetes y que reclamaba sobre lo mucho que estas fechas deprimían a gran parte del mundo, de esas que mira con desprecio a aquellos que hacen un gran alboroto respecto a las luces y las decoraciones y que se reía de las familias felices cantando villancicos en las calles cubiertas de nieve... Hasta que llegó él y su vida dio un giro inesperado. Y de pronto quería una casita con cerca blanca, hijos y muchas, muchas blancas y alegres navidades a su lado, sin saber que muy pronto sus sueños volverían a ser destrozados y tendría que enfrentar la navidad mas triste de su vida, viendo al hombre que amaba volver a intentarlo con su esposa, intentando mantenerse entera ante la adversidad y fallando miserablemente, contemplando las luces del árbol encenderse como pequeñas estrellas de colores mientras su corazón no hacía otra cosa que destrozarse en mil pedazos por haberlo perdido. De todas aquellas navidades tristes, la mas triste fue aquella, pues fue el momento en el que sintió que su única oportunidad para ser feliz se le había escapado de las mano. Ninguna navidad sería mas triste que esa y eso ella lo sabia muy bien, pero aún así sus ojos se humedecían pensando que el hombre que significaba para ella su vida entera estaba lejos, aplazando un año mas su primera navidad feliz...


“Ni siquiera recordó llevarse su regalo”, suspiró ella resignada. Le había comprado una nueva caña de pescar, porque entre todas las veces que había ido a pescar la otra ya estaba hecha un desastre. No era gran cosa, pero sabía que lo haría feliz. A Derek no le importaban los regalos, solo le importaba el gesto que la persona tuviese hacia él al dárselos Ella hubiese querido que se lo llevara. Porque al ver la caja cuidadosamente envuelta y atada con un lindo moño bajo el árbol, ella no podía dejar de pensar en él y eso la convertía oficialmente en una de aquellas mujeres patéticas que de tan enamoradas daban asco, como decía la siempre poco sentimental Cristina. “Todo esto es tan ridículo, yo no debería estar así, Derek va a volver, no es gran cosa”, repetía ella en voz alta, sin importar quien lo oyera, “UGH!, ¿a quien quiero engañar?. ¡esto me importa! Y me importa mucho. Derek, ¿por que diablos tenias que hacerme caso cuando te dije que fueras solo, que no me importaba?, ¿por que tenias que creerme?. Derek Shepherd, para ser un neurocirujano eres tan descerebrado que no tienes idea.... Y ahora estoy divagando y es tú culpa, por hacerme caso, no lo puedo creer. Fui tan tonta y tú también, ¿no podías pensar por un solo momento que yo te iba a estar extrañando todo el tiempo?.... Genial, ahora no solo estoy divagando, estoy hablando sola!, ¡Y encima no puedo ni mirar los regalos en el árbol porque no se te ocurrió llevarte el tuyo!”...


Se levantó y se dirigía hacia las escaleras para subir a su habitación, cuando algo inesperado sucedió. Ahí, parado en la entrada, con una sonrisa en su rostro luego de haber escuchado a su novia divagando. En ese momento, ella sintió que el corazón se le iba a escapar de la sorpresa.


“¡Derek!, ¡oh, Dios mio!, ¿que haces aquí?”, le dice mientras corre a abrazarlo...


“Bueno, iba en el avión y me di cuenta de algo: Olvidé todo aquí...” le responde él mientras la abraza con fuerza. Ella lo mira curiosa


“Pero Derek, si se te habían quedado tus cosas no era necesario que...” comienza a decir ella, pero él la detiene, separándose de ella y posando sus dedos sobre sus labios mientras la mira y le sonríe dulcemente.


“No lo entiendes, ¿verdad?”, le dice él y ella niega con la cabeza, sorprendida. Él hace una pausa que ella piensa que ha durado horas y luego vuelve a hablar: “Cuando aterricé en Nueva York, mi madre, mis hermanas y mis sobrinos fueron a buscarme. Estaban muy feliz de verme y yo me sentía muy feliz de verlos también, entonces mi madre me preguntó si había traído todo, si no había olvidado nada en Seattle... Y fue en ese momento en el que miré a mi alrededor y me di cuenta de que no era así... Tenía todas mis cosas materiales conmigo, mis documentos, mi equipaje, mis regalos.. Pero aún así, todo lo que tengo se me había quedado aquí... Tú eres todo lo que tengo, Meredith Grey. Y no me importa que me llames estúpido o cursi o que tus amigos piensen que soy un patético, tú eres mi todo, Mer y eso no va a cambiar nunca... Por eso vengo a buscarte...”


“Pero, Derek...”


“No, Mer, esta vez no hay peros, esta vez me voy contigo, no me importa si te enfadas o si me regañas, no me importan las excusas sobre que mi familia va a odiarte, porque eso no es verdad.... Eres lo más maravilloso que me ha pasado en la vida y ellos lo sabrán en cuanto te vean. No me digas que me vaya sin ti... sin ti no voy a ninguna parte... Te he abandonado demasiadas veces y no pienso ser tan estúpido como para volver a hacerlo...No puedo sentirme en familia en ningún lugar donde no estés tú. No opongas resistencia, Mer, esta vez no va a resultar....”, le dice muy serio.


“¿Piensas secuestrarme?”, le dice ella intentando bromear pese a la evidente emoción en su voz y en sus ojos, brillantes de lagrimas.


“¿Sabes?, esa no es mala idea”, afirma Derek. Y sin pensarlo dos veces, toma a Meredith en brazos y se dirige con ella hacia su habitación, “ahora estás en mi poder... Y tenemos maletas que hacer...”

“Derek, ¿de verdad piensas llevarme a Nueva York así como así?”, le pregunta ella


“¿Así como así?, ¿de que hablas, amor?”, le dice él, mientras intenta abrir la puerta de la habitación con ella aún en brazos.


“Esto no va a gustarle a tu madre ni a tus hermanas...”, le dice ella y justo cuando él va a reclamar, ella lo detiene, “Pero tengo la solución para aquel pequeño problemita... Claro que tienes que bajarme primero...” Derek, curioso por lo que hará ella, la baja con cuidado.


Meredith le sonríe y vuelve a acercarse a él, lo mira a los ojos y comienza a hablar. “No debí haberte dicho que fueras solo, en cuanto lo dije me arrepentí. Y a mi tampoco me importa sonar patética y cursi cuando te digo que, aunque estuve extrañándote desde el segundo en que saliste de la casa... Jamás debí haber sido tan cobarde como para no querer ir a pasar la navidad contigo y así como tú siempre me pides perdón por haberme abandonado antes, yo te pido perdón por haberte dejado ir sin mi sabiendo que no querías hacerlo y sabiendo que yo tampoco quería estar alejada de ti aunque fuese unos días..” ella le sonríe y sostiene sus manos entre las suyas, “no tienes que secuestrarme, Derek, no tienes que obligarme, no tienes que hacer nada esta vez para hacerme ir contigo. Quiero ir. Quiero ir y que todos sepan que tú también eres mi todo, que eres lo que mas quiero en la vida... Tú eres mi familia, Derek... Y quiero que cuando tu familia nos vea en Nueva York, eso sea oficial...” ella hace una pausa y luego con toda la seriedad del mundo, pronuncia una frase que Derek nunca pensó escuchar de ella, “Derek Shepherd... ¿quieres casarte conmigo?”


Los ojos de Derek se iluminaron y no pudo contenerse un segundo más, estrechó entre sus brazos a Meredith y la besó con todo el amor y la ternura del mundo, olvidando y haciéndola olvidar por un momento del mundo...”Si”, le respondió él, con una radiante sonrisa que combinaba perfectamente con la de ella. Volvieron a besarse, felices y de pronto, olvidaron a lo que habían ido a la habitación en primer lugar y se demostraron todo el amor que sentían en esos momentos, convirtiendo aquel lugar en el único y silencioso testigo del momento en que sus cuerpos y sus almas se juntaron para celebrar su amor. Momentos mas tarde, abrazados en la cama, llenos de dicha, Derek recordó lo que había venido a hacer a Seattle...


“Mer, tenemos maletas que hacer, el vuelo a Nueva York sale esta tarde....” le dice mientras acaricia su cabello


“Está bien”, le responde ella, mientras sigue con su cabeza apoyada en su pecho, escuchando los latidos de su corazón, “pero esta vez no olvides tú regalo, eh?”


“No lo haré, no te preocupes”, le dice él, “la tengo entre mis brazos en este momento.... Y ya prometí que nunca mas iba a dejarla ir...”


Ella sonríe. Por lo visto, esta si va a ser una navidad feliz... La mas feliz de toda su vida, porque esta vez ella lo tiene todo. Tiene a su todo... Su Derek...[/spoiler]

seattle83 - December 26, 2008 07:44 PM (GMT)
Mis votos:

A- 1
B- 3
C- 4
D- 2
E- 5

Suerte a todos!! ;)

ccv - December 26, 2008 09:38 PM (GMT)
A. 2
B. 4
C. 3
D. 1
E. 5

McDann!!!! - December 27, 2008 08:35 PM (GMT)
A-4
B-2
C-3
D-1
E-5

lilumun85715 - December 27, 2008 10:24 PM (GMT)
hay es , la votacion mas difícil que e tenido , la verdad , todos me encantan y por mi a todos les daría la máxima votación, me an encantadooooooooo. :besitin:

A-4
B-2
C-1
D-5
E-3

Xty - December 28, 2008 02:16 AM (GMT)
Pues nada, aquí rompo mi silencio y me dispongo a votar!!!!:

A: 5
B: 3
C: 2
D: 1
E: 4

Suerte y que gane la mejor!!! :besitin: :hug: Merry Xmas!!!!

panxita - December 30, 2008 01:07 AM (GMT)
:D


A-5
B-4
C-3
D-1
E-2

lobita - December 30, 2008 12:41 PM (GMT)
:oro: ORO para Mafis por el fanfic E
Título: Lo que mas quiero
Personajes/Parejas: 100% MerDer, aunque se nombran otros personajes, para términos de la trama.
Sinopsis: La navidad es para estar con las personas que amas, eso lo saben bien Meredith y Derek, aunque a veces no parezcan entenderlo
Advertencias: No hay spoilers muy grandes, la verdad. La única advertencia que podría hacer es leerlo con calma y saborearlo como uno de aquellos postres que se ven ultra empalagosos, pero que al final te comes igual.... Y con gusto incluso
Notas de Autor: Este fic pasó por un proceso de edición muy grande para que entrara dentro del limite de palabras. No sé como habrá quedado aparte de decir que es un pastel relleno de pastel aún mas dulce jaja
Total Palabras: 1937

[spoiler]Ella no puede creer que haya permitido que esto pasara. Debió exigirle, rogarle, llorarle para que no se fuera, pero no. En una decisión muy, muy estúpida, Meredith Grey dejó que Derek Shepherd se fuera solo a Nueva York a pasar la Navidad con su familia, asustada porque según ella su madre y otras tres hermanas la odiarían y lo envenenarían contra ella. Él le dijo que eso era imposible, que la adorarían, que no harían caso a las horribles palabras de Nancy en su contra, sin embargo, Meredith, cabeza dura como es a veces, no hizo caso y tomó la decisión de dejarlo ir sin ella. Y a consecuencia de esa muy, muy estúpida decisión, ahora ella estaba así. Sola, triste y deprimida bajo el enorme árbol de navidad que Izzie había enviado buscar a Alex y George una mañana, arguyendo que este año debía ser mas grande para que ella pudiese poner todas las nuevas luces y adornos que ella había comprado buscando darle un aire mas alegre y “mágico” a la siempre triste “Casa de los Residentes”. Y vaya que hoy si era triste, pensaba Meredith, mientras veía las pequeñas luces encenderse y apagarse.


Ella sabia que él volvería. No es como si esto fuese una mas de sus estúpidas rupturas del pasado, el volvería en unos días y celebraría la llegada del nuevo año con ella, pero eso no hacía menos doloroso saber que nuevamente tendría que pasar una Navidad sola, ahogándose en un mar de autocompasión pensando por que precisamente la persona con la que mas quisiera compartir esta celebración no está a su lado. La única diferencia es que esta vez conocía las razones por las que esto estaba ocurriendo y no tendría que pasar toda la noche preguntándose por que la dejaban sola, como cuando era pequeña y debía pasar las fiestas en una casa solitaria, extrañando a sus padres, porque él se había ido para no volver y ella evitaba estar a su lado lo más posible, en especial para las fiestas. Allí, acostada bajo el enorme árbol, ella recordó cada uno de aquellos momentos de tristeza. Recordaba cada lágrima que había llorado, cada vez que había preguntado a su niñera cuando volverían papá y mamá y cada vez que la niñera de turno, con el alma destrozada ante aquella pregunta, intentaba buscar una bonita excusa para calmar su dolor. Recuerda luego como con los años comenzó a acostumbrarse, a rebelarse, convirtiéndose en una de “aquellas personas”, como despectivamente llama Izzie a quienes odian la Navidad. Meredith era de esas personas que suele dar discursos acerca de que las fiestas son solo un invento del marketing para vender mas juguetes y que reclamaba sobre lo mucho que estas fechas deprimían a gran parte del mundo, de esas que mira con desprecio a aquellos que hacen un gran alboroto respecto a las luces y las decoraciones y que se reía de las familias felices cantando villancicos en las calles cubiertas de nieve... Hasta que llegó él y su vida dio un giro inesperado. Y de pronto quería una casita con cerca blanca, hijos y muchas, muchas blancas y alegres navidades a su lado, sin saber que muy pronto sus sueños volverían a ser destrozados y tendría que enfrentar la navidad mas triste de su vida, viendo al hombre que amaba volver a intentarlo con su esposa, intentando mantenerse entera ante la adversidad y fallando miserablemente, contemplando las luces del árbol encenderse como pequeñas estrellas de colores mientras su corazón no hacía otra cosa que destrozarse en mil pedazos por haberlo perdido. De todas aquellas navidades tristes, la mas triste fue aquella, pues fue el momento en el que sintió que su única oportunidad para ser feliz se le había escapado de las mano. Ninguna navidad sería mas triste que esa y eso ella lo sabia muy bien, pero aún así sus ojos se humedecían pensando que el hombre que significaba para ella su vida entera estaba lejos, aplazando un año mas su primera navidad feliz...


“Ni siquiera recordó llevarse su regalo”, suspiró ella resignada. Le había comprado una nueva caña de pescar, porque entre todas las veces que había ido a pescar la otra ya estaba hecha un desastre. No era gran cosa, pero sabía que lo haría feliz. A Derek no le importaban los regalos, solo le importaba el gesto que la persona tuviese hacia él al dárselos Ella hubiese querido que se lo llevara. Porque al ver la caja cuidadosamente envuelta y atada con un lindo moño bajo el árbol, ella no podía dejar de pensar en él y eso la convertía oficialmente en una de aquellas mujeres patéticas que de tan enamoradas daban asco, como decía la siempre poco sentimental Cristina. “Todo esto es tan ridículo, yo no debería estar así, Derek va a volver, no es gran cosa”, repetía ella en voz alta, sin importar quien lo oyera, “UGH!, ¿a quien quiero engañar?. ¡esto me importa! Y me importa mucho. Derek, ¿por que diablos tenias que hacerme caso cuando te dije que fueras solo, que no me importaba?, ¿por que tenias que creerme?. Derek Shepherd, para ser un neurocirujano eres tan descerebrado que no tienes idea.... Y ahora estoy divagando y es tú culpa, por hacerme caso, no lo puedo creer. Fui tan tonta y tú también, ¿no podías pensar por un solo momento que yo te iba a estar extrañando todo el tiempo?.... Genial, ahora no solo estoy divagando, estoy hablando sola!, ¡Y encima no puedo ni mirar los regalos en el árbol porque no se te ocurrió llevarte el tuyo!”...


Se levantó y se dirigía hacia las escaleras para subir a su habitación, cuando algo inesperado sucedió. Ahí, parado en la entrada, con una sonrisa en su rostro luego de haber escuchado a su novia divagando. En ese momento, ella sintió que el corazón se le iba a escapar de la sorpresa.


“¡Derek!, ¡oh, Dios mio!, ¿que haces aquí?”, le dice mientras corre a abrazarlo...


“Bueno, iba en el avión y me di cuenta de algo: Olvidé todo aquí...” le responde él mientras la abraza con fuerza. Ella lo mira curiosa


“Pero Derek, si se te habían quedado tus cosas no era necesario que...” comienza a decir ella, pero él la detiene, separándose de ella y posando sus dedos sobre sus labios mientras la mira y le sonríe dulcemente.


“No lo entiendes, ¿verdad?”, le dice él y ella niega con la cabeza, sorprendida. Él hace una pausa que ella piensa que ha durado horas y luego vuelve a hablar: “Cuando aterricé en Nueva York, mi madre, mis hermanas y mis sobrinos fueron a buscarme. Estaban muy feliz de verme y yo me sentía muy feliz de verlos también, entonces mi madre me preguntó si había traído todo, si no había olvidado nada en Seattle... Y fue en ese momento en el que miré a mi alrededor y me di cuenta de que no era así... Tenía todas mis cosas materiales conmigo, mis documentos, mi equipaje, mis regalos.. Pero aún así, todo lo que tengo se me había quedado aquí... Tú eres todo lo que tengo, Meredith Grey. Y no me importa que me llames estúpido o cursi o que tus amigos piensen que soy un patético, tú eres mi todo, Mer y eso no va a cambiar nunca... Por eso vengo a buscarte...”


“Pero, Derek...”


“No, Mer, esta vez no hay peros, esta vez me voy contigo, no me importa si te enfadas o si me regañas, no me importan las excusas sobre que mi familia va a odiarte, porque eso no es verdad.... Eres lo más maravilloso que me ha pasado en la vida y ellos lo sabrán en cuanto te vean. No me digas que me vaya sin ti... sin ti no voy a ninguna parte... Te he abandonado demasiadas veces y no pienso ser tan estúpido como para volver a hacerlo...No puedo sentirme en familia en ningún lugar donde no estés tú. No opongas resistencia, Mer, esta vez no va a resultar....”, le dice muy serio.


“¿Piensas secuestrarme?”, le dice ella intentando bromear pese a la evidente emoción en su voz y en sus ojos, brillantes de lagrimas.


“¿Sabes?, esa no es mala idea”, afirma Derek. Y sin pensarlo dos veces, toma a Meredith en brazos y se dirige con ella hacia su habitación, “ahora estás en mi poder... Y tenemos maletas que hacer...”

“Derek, ¿de verdad piensas llevarme a Nueva York así como así?”, le pregunta ella


“¿Así como así?, ¿de que hablas, amor?”, le dice él, mientras intenta abrir la puerta de la habitación con ella aún en brazos.


“Esto no va a gustarle a tu madre ni a tus hermanas...”, le dice ella y justo cuando él va a reclamar, ella lo detiene, “Pero tengo la solución para aquel pequeño problemita... Claro que tienes que bajarme primero...” Derek, curioso por lo que hará ella, la baja con cuidado.


Meredith le sonríe y vuelve a acercarse a él, lo mira a los ojos y comienza a hablar. “No debí haberte dicho que fueras solo, en cuanto lo dije me arrepentí. Y a mi tampoco me importa sonar patética y cursi cuando te digo que, aunque estuve extrañándote desde el segundo en que saliste de la casa... Jamás debí haber sido tan cobarde como para no querer ir a pasar la navidad contigo y así como tú siempre me pides perdón por haberme abandonado antes, yo te pido perdón por haberte dejado ir sin mi sabiendo que no querías hacerlo y sabiendo que yo tampoco quería estar alejada de ti aunque fuese unos días..” ella le sonríe y sostiene sus manos entre las suyas, “no tienes que secuestrarme, Derek, no tienes que obligarme, no tienes que hacer nada esta vez para hacerme ir contigo. Quiero ir. Quiero ir y que todos sepan que tú también eres mi todo, que eres lo que mas quiero en la vida... Tú eres mi familia, Derek... Y quiero que cuando tu familia nos vea en Nueva York, eso sea oficial...” ella hace una pausa y luego con toda la seriedad del mundo, pronuncia una frase que Derek nunca pensó escuchar de ella, “Derek Shepherd... ¿quieres casarte conmigo?”


Los ojos de Derek se iluminaron y no pudo contenerse un segundo más, estrechó entre sus brazos a Meredith y la besó con todo el amor y la ternura del mundo, olvidando y haciéndola olvidar por un momento del mundo...”Si”, le respondió él, con una radiante sonrisa que combinaba perfectamente con la de ella. Volvieron a besarse, felices y de pronto, olvidaron a lo que habían ido a la habitación en primer lugar y se demostraron todo el amor que sentían en esos momentos, convirtiendo aquel lugar en el único y silencioso testigo del momento en que sus cuerpos y sus almas se juntaron para celebrar su amor. Momentos mas tarde, abrazados en la cama, llenos de dicha, Derek recordó lo que había venido a hacer a Seattle...


“Mer, tenemos maletas que hacer, el vuelo a Nueva York sale esta tarde....” le dice mientras acaricia su cabello


“Está bien”, le responde ella, mientras sigue con su cabeza apoyada en su pecho, escuchando los latidos de su corazón, “pero esta vez no olvides tú regalo, eh?”


“No lo haré, no te preocupes”, le dice él, “la tengo entre mis brazos en este momento.... Y ya prometí que nunca mas iba a dejarla ir...”


Ella sonríe. Por lo visto, esta si va a ser una navidad feliz... La mas feliz de toda su vida, porque esta vez ella lo tiene todo. Tiene a su todo... Su Derek...[/spoiler]


:plata: PLATA para lorelaila por el fanfic A
Título: Una navidad diferente. What if...
Personajes/Parejas: Meredith, Derek, Ellis y Richard, Tom y Mary (padres de Derek), y demás acoplados...
Sinopsis: Derek y Meredith un poco estresados por los preparativos del viaje a Boston por navidad.
Advertencias:
Notas de Autor:
Total Palabras: 1956

[spoiler]Navidad 2008 , derek y meredith van a Boston, ciudad natal de ambos, para celebrar las fiestas con sus respectivas familias…. El retalo comienza en el momento en el que salen de casa camino del aeropuerto un tanto apurados….



Mer: ¡¡¡¡¡¡Derek!!!! No encuentro los regalos ….¿donde los pusiste?

Der: tranquilízate, ¿recuerdas que acordamos enviarlos por UPS? Ya van de camino desde ayer por la noche

Mer: ¡¡¡Es verdad! Que cabeza la mía, es que con los nervios de la cena se me olvidó, lo siento amor……

Der: de nada, ¿no ves que no va a ser para tanto? Total…… veinte personas que aún no se conocen, ………que se van a llevar una sorpresita de nada……….¿que hay que temer? ( y le da un beso en la mejilla, rápido y suave)

Mer. Con bromitas así vas por mal camino ¬¬

Der. Vale, paro…..sabes que solo lo decía para tranquilizarte…………

Mer. Ya ya…… ¬¬



Así comienzan el ajetreado viaje hacia el atestado aeropuerto de seattle. En una semana de temporales, la nieve y la lluvia arrecian, así que Derek conduce su todoterreno con mucho cuidado, no puede correr, lleva a la cena más importante de su vida, al amor que llena su alma, a su alma gemela, a la persona a la que ha querido y querrá más en su vida, la que le ha dado el sentido que le faltaba, la que le da las alegrías, las tristezas y los mejores momentos de intimidad, no sabe cómo ha podido vivir sin ella hasta ahora y prefiere no pensar en cómo sería su vida en estos momentos si hubiese continuado casado con Addison, con la que no tenía nada o casi nada más en común que su mutuo amor a la medicina y su amigo Mark ¬¬, pero prefiere borrar los malos pensamientos de su cabeza y continuar mirando de reojo a esa personita sin la cual no podría respirar……………



Meredith va medio dormitando en el coche, va pensando en cómo ha discurrido ese año para ella, con el premio a la mejor compañera que le han dado TODOS los empleados del SGH, es mejor premio que incluso el de la mejor cirujana novata que da todos los años la academia de medicina de Seattle y que ya había ganado su madre en su momento, y, sobretodo en cómo ha podido superar sus lastres emocionales, causados por la separación de su madre y el hecho de tener que vivir con un padre emocionalmente cojo, que no supo darle el cariño que necesitaba. Había retomado el contacto con su madre y con Richard, su segundo marido, por el que abandonó a su padre, y estaba muy feliz por ellos. Mirando de reojo al hombre que conducía tranquilamente concentrado en la carretera , o eso creía ella, a su lado, estaba segura de haber encontrado a esa persona que te completa, que termina tus frases, que incluso las comienza, que ve, que realmente ve lo que eres y lo que sientes y que por ello te ama, no sabía como había podido vivir su vida sin él hasta que lo conoció, en una fría noche invernal como esa, cuando salía corriendo de una cirugía y se fue a caer justo debajo del muérdago , ahí , cuando el la miró con esos ojos tiernos y de un azul intenso que te derrite, y dijo: -Doctora Grey, creo que me debe un beso….. ahí le llegó tan adentro y tan rápido que se quedó sin respiración y fue al respirar él por ella, cuando se quedó definitivamente enganchada a él, sin remedio y sin ganas de curarse…..



Der. ¡Vaya suspiro! ¿En qué estabas pensando?

Mer. En nada, en todo, en nosotros….estaba recordando cuando nos conocimos, con mi gran caída de culo y el múerdago.

Der. Ese fue uno de los mejores momentos de mi vida, créetelo…

Mer. Mirándole con ojos entornados……….lo creo¬¬, y le da un beso suave en los labios, antes de salir del coche..



Ya en el avión, con el romántico subido aún, se sientan en sus butacas de clase bussiness, de cuero rojo , con su copa de champán y su plato de foie, disfrutando esos pocos y escasos momentos de soledad en pareja de los que iban a poder disfrutar esos días, no necesitaban decirse nada, simplemente se miraban y bebían, se miraban y se daban fresas el uno al otro, se miraban y se daban besos rápidos antes de seguir suspirando, los de las filas cercanas los miraban, unos con envidia sana, otros con no tanta, pero la mayoría suspirando por un amor así……..



De esta forma llegaron a la terminal D del aeropuerto de Boston, donde los esperaba la comitiva familiar, compuesta principalmente de Ellis, Richard, Mary y Tom, y los hermanos de Derek con sus esposas y niños, alborotando con una gran pancarta que decia….¡¡¡¡¡BIENVENIDOS A CASA!!!!! ¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!! Inmersos en el espíritu de la navidad, cantando , o al menos intentándolo, unos villancicos que los niños habían aprendido en sus clases de español, la marimorena y la versión de los jonas brothers del porrompompero, versión que se había hecho tan popular en Estados Unidos como La Macarena en su momento, incluso hacian el baile porrompompero y todo. Eran una gran familia feliz.



Con este panorama festivo se encontraron Mer y Der al bajar del avión. Cogidos de la mano y aún un poco aturdidos por tanto champán..



Der. ¡Madre mía!

Mer. ¡ Yo a estos no los conozco!

Der. ¡Serán capullos! Jajaja…si están cantando la marimorena y el porrompompero…((no , no me olvidé el anillo, está aquí en el bolsillo, tan agustito…))

Mer. Corramos a abrazarlos y amordazarlos antes de que nos echen a todos del aeropuerto.

Mer y Der. ¡¡¡¡¡Jey familiaaaaaaaaaaaaa!!!!… y se fundieron en un gran abrazo y dejaron todos del aeropuert

o, alegres y cantando villancicos….



Ya en casa durante la cena, delante de una mesa llena de manjares exquisitos …..



Tom. Derek, ¿Cómo os va todo por Seattle? ¿Cuándo vais a pedir el traslado a un hospital de aquí? Sería bonito teneros siempre cerca…

Derek: ((Nunca si lo puedo evitar, adoro a mi familia, pero tener a mi madre y a mi suegra entrometiéndose en mi matrimonio no es algo que me haga mucha ilusión ))..claro papá, algún día…..cuando Meredith ya esté más asentada como cirujana, ya sabes que los mejores hospitales del país en neurocirujía y cirujía general están en seattle, así que de momento ahí está nuestro hogar…

Ellis. Meredith, coño come más pollo, coño, que te estás quedando en los huesos, cuando yo era una gran cirujana tenía tiempo para todo, incluso para comer….

Meredith. ((Así estabas de ceporra, hasta que dejaste a papa y llegó richard no conocías la existencia de la palabra régimen)) mamá, como bien, tengo que cuidarme y estar en forma por las largas operaciones que a veces realizamos, pero Derek se encarga de que coma bien (( y todos los días, más de una vez)) , lo dice mirando a su futuro marido con picardía y guiñándole un ojo…

Derek. Claro que si, ((te habré dado de comer en cada quirófano y cada esquina del hospital además de en todas las fiestas de guardar,)) yo siempre cuido a mi mer, es el amor de mi vida y quiero que dure muchos años…y le da un beso dulce , rápido y casto, con la familia delante hay que contenerse….

Mary. Alex, George, Lexie, dejad de pelearos y comportaos , si no os quedareis sin postre!!!! , estos niños………¬¬

Alex, George, Lexie: . Yaaaaaaaaaaaaaa abuela……….pero es que mira lo que hemos encontrado……….y muestran una caja de terciopelo negra con bordes dorados que le acababan de robar a Derek del bolsillo, ignorando el bondadoso lema de navidad, ((no robes sin mirar a quien)), que luce en un cuadro de la antigua habitación de Derek,…de sus tiempos de universidad….



Meredith los mira con intriga, Derek blanco…..y los padres con cara de asombro, Richard que hasta ahora no dijo nada, les soltó…



Devolded eso a su dueño, ¡¡¡¡Enseguida!!!!



Y los niños se lo dieron a Derek, ya no pálido sino rojo, creía que iba a tener tiempo para darle esa sorpresa a Meredih, quería pedir su mano como Dios manda delante de toda la familia…así que después de unos momentos de vacilación, cogió la cajita de manos de Lexie y se levantó….



Así carraspeando, nervioso, vacilando empezó a hablar , de rodillas y con la caja abierta mostrando el anillo más hermoso que meredith habia visto..

Cariño, te diré unas palabras de uno de mis poemas favoritos, no son palabras mías, las encontré, pero igualmente expresan mi sentimientos…Mi amor por ti es una locura, pero sino lo fuera no seria amor, por eso te amo como un loco sin dar lugar a la razón, para no dejar de ser ese loco, ese que de ti se enamoro...

A lo que Mer contesta… igualmente tenía unas palabras escritas que encontré una vez y las guardé para una ocasión especial… Mi amor por ti elimina todo sentido del tiempo, destruye todo recuerdo del principio y anula todo temor de un final, mi amor por ti es eterno, es todo esto y mucho mas...



Y así mientras soltaba esas palabras con los ojos llenos de lágrimas, derek aún más emocionado si cabe le puso el anillo en su dedo izquierdo… y dijo: ¿te quieres casar conmigo?

Antes de que Mer pudiese contestar, las madres soltaron un SIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII

Lo único que pudo hacer Mer fue asentir y dar un largo e intenso beso a Derek, mientras ninguno de los dos podía dejar de llorar….



Toda la familia irrumpió con aplausos, lloros y más lloros por parte de las madres, abrazos y un FELICES FIESTAS Y FELIZ AÑO NUEVO, y por parte de los niños, BODA, BODA, BODA cántico que alternaban con FIESTA , FIESTA, FIESTAAAAA…y QUE SE BESEEEEEEEEEEEEEEEN hip hip hurrraaa!!!!



Fue una noche muy intensa para toda la familia, después de la misa del gallo estuvieron mucho rato celebrando, con champán, tequila y mucho más….fue increíble. A la mañana siguiente mientras abrían los regalos , todos estaban cansados pero alegres, Mer le dio sus regalos a sus madres, a ambas un par de jerseys de cachemira y un juego de pendientes y anillo, y a sus padres unas cajas de puros, regalo de ambos…., los niños se llevaron una wii cada uno y por eso los asaltaron a besos y abrazos, llamándolos sus tíos favoritos, con sus padres mirándolos con caras divertidas….



Esas navidades trasncurrieron felices y tranquilas, con Mer y Der recorriendo los lugares donde se criaron con su familia, comiendo pavo y ponche cada noche….Mer le tenía otra sorpresa a Derek, pero esa la guardaba para las campanadas, tradición española que iban a seguir este año….uvas incluídas…



El problema fue conseguir las uvas, se tuvieron que ir hasta un Delicatessen regentado por una señora muy agradable pero firme, llamada Bayley Jones , que les dijo que era muy importante que siguiesen la tradición si querían tener suerte en el año entrante, que era algo muy importante en España, el país de origen de dichas uvas, y que si alguien se atragantaba no pasaba nada, porque era una señal de que aunque hubiese problemas ese año los iban a superar con creces…..



Así mientras finalmente tomaban las uvas a las doce en punto, siguiendo las campanadas por youtubeLive , con mayor o menor acierto, Mer le susurró a su futuro marido, ….cariño, creo que en la boda vamos a ser tres… y una vez dicho esto, Derek fue llevado a urgencias, porque se atragantó con las uvas , todas, del susto….o de la emoción…. Pero esa será otra historia… solo diré que……. lo que iba cantando era …

Canción[/spoiler]


:bronce:BRONCE para *Inés* por el Fanfic B
Título: El trineo mágico de Meredith y Derek
Personajes/Parejas: Meredith/Derek
Sinopsis: Tras la muerte de su padre, el pequeño Derek Shepherd ha perdido su ilusión infantil por la Navidad. Una pelea con su mejor amiga Meredith, un encuentro con un misterioso anciano y un increíble regalo, harán que Derek vuelva a creer en la magia y le devolverán por fin la ilusión.
Advertencias: AU, para todos los públicos.
Notas de Autor: Una pequeñísima parte del argumento está basada en la película Polar Express.
Total Palabras: 2000

[spoiler]Érase una vez una Nochebuena como tantas otras, una Nochebuena en la que, cuando un manto de estrellas comenzaba ya a arropar a la ciudad de Nueva York, un chiquillo cabizbajo todavía recorría sus calles dejando a su paso un reguero de blancas pisadas. El pequeño se llamaba Derek Shepherd y, aunque él aun no lo sabía, aquella noche, bajo aquel cielo estrellado, algo muy preciado que ni siquiera sabía que había perdido, regresaría a él para no volver a perderse jamás.



- Será boba… Estúpida tontorrona… ¡No es más que un bebé! ¡Bebé Meri! No pienso volver a jugar con ella... Mentirosa…



El delgaducho chico escupía con enfado improperios contra su mejor amiga mientras algunos copos de nieve se posaban sobre los oscuros rizos que se escapaban por debajo de su gorro de los Knicks. Entre sus brazos, apretado fuertemente contra el anorak azul marino, el niño sostenía unos amorfos pedazos de madera. Tan preso de la ira estaba el chiquillo mientras caminaba, que no prestó atención a un anciano mendigo sentado en la acera y, en lo que pareció un único movimiento, Derek tropezó con el hombre y cayó de bruces al suelo levantando un remolino de nieve. Avergonzado, se revolvió un momento en el suelo mientras buscaba histérico todos los pedazos de madera que había dejado caer. Cuando logró recuperarlos, los colocó contra su pecho, se agazapó abrazándose las piernas, hundió la cara entre las rodillas y, ante la sorprendida mirada del anciano, el chiquillo comenzó a lloriquear lastimeramente.



- Niño… niño… ¿por qué lloras?

- ¡No estoy llorando! – el niño levantó la cara hacia el hombre y se frotó los ojos fuertemente con la manga.

- Entonces… ¿por qué salen lágrimas de tus ojos? – el rostro del anciano, cubierto casi por completo por una espesa y blanquísima barba, adquirió un gesto dulce y curioso.

- ¡No estoy llorando! ¡Ya tengo 9 años! ¡No soy ningún bebé! – Derek se levantó del suelo furioso.

- Ni yo he dicho que lo seas… Incluso los hombres más fuertes lloran. Yo mismo he llorado alguna que otra vez.

- Qué sabrá usted… ¡Es un viejo!



A pesar del enfado y de que no deseaba continuar hablando con aquel extraño y gordinflón vejete, al niño aun le parecía demasiado temprano para ir a cenar a casa y tampoco podía volver al parque con Meredith después de su pelea. Resignado, se dejó caer de nuevo junto al anciano sin soltar en ningún momento los pedazos de madera de entre sus brazos. Miró al mendigo con curiosidad y, durante una fracción de segundo, sus dulcísimos ojos azules se cruzaron con los de él, de un color indeterminado y confuso. No resultaban aterradores, sino tiernos, misteriosos y cálidos, de una familiaridad abrumadora. Una descarga eléctrica recorrió el cuerpo del pequeño, que sintió cómo los pelillos de los brazos se le ponían de punta al notar la mirada del anciano clavada en él, escudriñando al detalle su rostro infantil.



- ¿Cómo te has hecho eso, pequeño? – preguntó el mendigo señalando una herida cubierta de sangre reseca en el labio inferior de Derek.

- ¿Esto? Oh, no es nada… Acabo de pelearme con mi exmejor amiga. – el niño puso todo el énfasis que pudo al pronunciar ‘ex’.

- ¿Exmejor amiga? ¿Es que eso existe? ¿No son los mejores amigos para siempre?

- No, no lo son. – contestó el niño enfurruñado.

- Vamos, sea lo que sea lo que os ha pasado, no puede ser tan grave, muchacho...

- Sí que lo es… ¡Es un bebé! Además, no tengo ganas de hablar de ello…

- Cuéntamelo, quizás pueda ayudarte… Recuerda que soy un viejo, te daré algún sabio y aburrido consejo que olvidarás dentro de cinco segundos. – el hombre sonrió con dulzura a Derek y le apretó el hombro. Rendido, el niño le devolvió la sonrisa débilmente.

- Verá, esta tarde estábamos Meri y yo jugando con nuestro trineo en Riverside. Mi papá nos ayudó a construirlo el invierno pasado, incluso grabamos nuestras iniciales, ¿lo ve? – una M, grabada con una elegante caligrafía en la madera, adornaba el pedazo de trineo que Derek sostenía entre sus manos. – Íbamos a participar en una carrera con algunos chicos de la escuela, estaba a punto de tocarnos a nosotros. El caso es que lo estábamos pasando genial… hasta que Meredith ha empezado a decir tonterías. Dijo que escuchaba cascabeles, ¡cascabeles! Como los de Santa Claus, menuda tontería… Por supuesto, yo no he escuchado nada y no he creído semejante trola. Le he dicho que no se oía nada pero no me ha hecho caso, pretendía que siguiéramos el sonido de los dichosos cascabeles más allá del estanque, para encontrar a Santa. Yo no quería, así que la muy boba ha empezado a tirar del trineo. Yo también lo he hecho, nos hemos peleado y el trineo ha acabado hecho añicos. ¡El trineo de mi papá! Jamás se lo perdonaré… ¡Ni aunque pasen mil años!

- Bueno, mil años son muchos años… Y perdonar es de sabios. Dime, ¿ni siquiera en Navidad estás dispuesto a perdonar a tu amiga Meredith?

- ¿Navidad? Todo ese rollo no es más que un cuento para niños pequeños, como mi hermanita Kathleen.

- Bueno, parece que tu amiga también se lo cree, ¿no? Al fin y al cabo, escuchaba cascabeles…

- ¡Eso no era más que una trola!

- Y, ¿no podría ser que ella dijera la verdad? ¿No has pensado que quizás el raro seas tú por no creer, por no escuchar los cascabeles?

- Mire, todo ese rollo de Santa, los duendes, los cascabeles, los renos, los trineos voladores… cuando murió mi papá me quedó muy claro que no eran más que mentiras. Mentiras para tener a los niños engañados haciéndoles creer en la magia, para ocultarles la verdad.

- Y, según tú, ¿cuál es la verdad?

- La verdad es que la magia no existe, señor. Los papás se mueren y los niños no siempre viven felices. Si la magia existiera, eso no pasaría. Esa es la verdad. – sentenció Derek.

- Entonces, si eso es lo que crees, no te importará perdonar a Meredith. Piénsalo, chico, ella aun es una niña, aun cree todas esas patrañas, todavía puede escuchar los cascabeles. Está engañada, como tú dices. Ten piedad de su ignorancia, sé generoso con tu sabiduría y perdona a esa pobrecilla. – el anciano miraba inquisitivamente a Derek, que parecía estar valorando muy seriamente aquella opción.

- Quizás tenga razón, señor… Total, puedo esperar a que madure un poco. – el niño le dedicó una amplia sonrisa al mendigo, convencido. - ¡Sí, lo haré! ¡Perdonaré a Meri!



Derek se levantó de un brinco, levantando otro remolino de nieve y, cuando estaba a punto de echar a correr de camino al parque, el anciano le llamó.



- ¡Pequeño! ¡Espera! – el niño se paró y volvió a encararle mientras el anciano rebuscaba entres sus bártulos y le tendía un paquetito pequeño. – Toma, esto es un regalo para ti. Pero espera a mañana para abrirlo. Aunque sólo sea por respetar la tradición. – mientras esbozaba una sonrisa, el hombre le tendió un tubo alargado. - Y esto es para arreglar tu trineo, intenta pegarlo con este pegamento.

- ¿Pegamento? No funcionará...

- Tú inténtalo. – el anciano sonreía con picardía.

- De acuerdo, ¡muchas gracias! – de nuevo, el niño echó a correr dejando al anciano atrás y escuchando cómo la brisa le hacía llegar una última frase: ‘¡Feliz Navidad, Derek!’. No recordaba haberle dicho su nombre, así que volvió la cabeza para mirarle una vez más. Pero el misterioso y barbudo anciano ya no estaba allí y Derek continuó corriendo.



Encontró a Meredith sentada en el mismo banco del parque en el que la había dejado hacía rato. La niña, rubísima y bastante más pequeñaja que Derek, recorría con la punta de los dedos la D que adornaba su destrozado pedazo de trineo. Ni siquiera levantó la cabeza cuando Derek se sentó a su lado y le quitó de las manos el trozo de madera para intentar pegarlo al suyo con el pegamento que el anciano le había regalado. Viendo que aquello no funcionaba, Derek tiró al suelo los trozos con exasperación y se cruzó de brazos enfurruñado.



- Siento haber sido tan grosero. Que yo no pudiera escuchar los malditos cascabeles, no significa que tú no lo hicieras. ¿Me perdonas? – Derek hablaba sin mirarla a la cara siquiera. Pero Meredith sí le miró antes de contestar. Sus ojos, normalmente de un delicioso color esmeralda, aun estaban rojos de tanto llorar.

- Yo siento haber roto el trineo de tu papá, y también siento que te hayas hecho daño por mi culpa… ¿Me… me perdonas? – por fin, Derek se sentó más cerca, acortando distancias entre los dos.

- Claro que te perdono, ¡eres mi mejor amiga!



Y así, sin más, Derek se lanzó a sus brazos con una inmensa sonrisa en los labios y Meredith le devolvió el abrazo con el doble de fuerza, colgándose de su cuello y haciendo que los dos cayeran al suelo y se revolcaran por la nieve sin parar de reír. Exhaustos de tanto jugar, ambos acabaron sentados en el suelo con las ropas blancas por la nieve. Instintivamente, Derek se llevó la mano a la herida del labio, dolorida por tantas risas. Con ternura, Meredith le acarició el golpe y, sin mediar palabra, le dio un dulce beso que apenas duró un segundo. Un intenso rubor cubrió el rostro de Derek cuando la niña se retiró y, si no hubiera sido porque algo increíble sucedió justo en ese instante, aquel momento habría sido mucho más violento. Un haz de luz deslumbró a los dos niños que miraron hacia el lugar del que provenía: el trineo.



Como por arte de magia, los bastos trozos de madera se habían vuelto a unir formando un trineo que, a pesar de conservar la forma del original, era más majestuoso y flamante que éste. Las iniciales de los niños, antes grabadas en la madera, ahora estaban además recubiertas por un material dorado y brillante que parecía oro macizo. Los dos se quedaron maravillados y corrieron hacia el trineo para subirse en él. Recorrieron el parque durante largo rato, riendo y cantando sin parar, hasta llegar a una cuesta empinada de la que se tiraron sin pensarlo. Cada vez iban más rápido y cada vez sus risas eran más fuertes. Cual fue su sorpresa cuando, sin que ninguno de los dos pudiera hacer nada para remediarlo, el increíble trineo comenzó a volar. Meredith se aferró con fuerza a la cintura de Derek y, asombrados, sobrevolaron todo Nueva York, contemplando maravillados las luces de Navidad que adornaban la ciudad.



- ¡Derek! ¡Cascabeles! – gritó Meredith de repente.



Y, aunque Derek no pudo escuchar aquel maravilloso sonido, sí que pudo ver al precioso e inmenso trineo volador tirado por renos que los adelantó mientras sobrevolaban Central Park, así como al anciano gordinflón vestido de rojo que los saludó alegremente con la mano y que, para sorpresa del niño, guardaba un inmenso parecido con el mendigo que tan sabios consejos le había dado hacía un rato.



Aquella Nochebuena, por fin Derek volvió a tener ilusión por la Navidad y, a pesar de que se acordó de su padre y le extrañó presidiendo la mesa y trinchando el pavo, no dejó de reír, de cantar y de recordar en secreto el tierno beso de su Meri le había regalado. La mañana de Navidad, no hizo falta que nadie le levantara de la cama a rastras para abrir los regalos, porque la misma ilusión que embargaba a su hermanita Kathleen, le tenía también a él inquieto desde la madrugada. Y, cuando al fin abrió el regalo que el anciano le había dado la noche anterior, Derek no pudo hacer otra cosa más que sonreír. Un diminuto cascabel cayó sobre la palma de su mano al volcar el paquetito. Y esta vez sí que podía escucharlo. Quizás, pensó Derek, aun era demasiado pronto para hacerse mayor.[/spoiler]

merder_85 - December 30, 2008 02:02 PM (GMT)
Mafis, enhorabuena!!!!!!!! :ojitos: ¿Lo ves? Y tu decías que no te gustaba...Ya te dije que yo no iba a llegar a ninguna parte con mi caca fic :juas:
No sabes lo que me alegro de hayas ganado, y tambien felicidades a Lore y a Ines, menudo trio campeon!!! :besitEn:

lorelaila - December 30, 2008 02:15 PM (GMT)
Maaaaaaaaaaaafis, ENHORABUENA jodía :aah: :aah: :besitin:

y por lo que me toca...... yupiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii :aah: :aah: :aah: :yuju: :yuju: en mi vida hubiera imaginado llegar al podio en este chall y menos entre maf e ines.....son cracks de los fics..........

Ines Un chupito de orujo para ti......con meigas y alegria :besitin:

karen_greyfan - December 30, 2008 07:35 PM (GMT)
enhorabuena a las tres...

hicieron un excelente trabajo...

Felicidades :besitin:

McDann!!!! - December 30, 2008 08:11 PM (GMT)
Guaaauuu Felicidades Mafis!!!! y a lorelaila y a Ines
han exo unos buenos fic bueno todas bexos

ANAINGE - December 30, 2008 09:08 PM (GMT)
Chicas, enhorabuena. He disfrutado como una enana leyendoos.
:besitin: :besitin: :besitin:

Mafis - December 30, 2008 10:08 PM (GMT)
WOW!
Yo de verdad pensaba que no iba a ganar, sobretodo luego de haber leido las maravillas que las chicas escribieron. Así que muchisimas gracias, estoy muy emocionada por mi primer challenge ganado! :ojitos: :ojitos:
Y Lore e Inés, muchas felicidades para ustedes también, sus fics estaban geniales y estoy muy feliz de compartir el podio con ustedes. Lore, ya te dije que tu fic te quedó precioso, super adorable y amoroso con ese toquecito Lore tipico xD e Inés, bueno, que puedo decir, todo lo que escribes es maravilloso, no hay nada en el mundo que no te salga de maravillas :ojitos: :ojitos:
Espero que haya otro chall y que en el proximo haya mas participacion (ejem, ejem xD)




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