Todas al final eh? Menos mal que no puse fecha límite el verdadero día de Halloween xD Por cierto para la próxima vez a ver si me lo mandáis escrito directamente en el mail, porque me habéis mandado unos formatos de archivo adjunto rarísimos y me ha tocado instalar algún que otro programa...
Por cierto, voy a añadir al primer post las instrucciones para contar fácilmente las palabras con Word, para tenerlo en cuenta en un próximo challenge :)
A TODOS LOS JUECES os recuerdo que tenéis que tener en cuenta lo largo que es el fic (no es lo mismo hacer uno corto que uno largo, podéis valorarlo a vuestro gusto), el tema, la forma de redactar, etc. Ah! Y que tenéis cuatro días para votar.
A. Título: "For Reasons Unknown"
Personajes/Parejas: Christina y otros.
Sinopsis: Un joven relata dentro de 30 años algo que pasó en el Seattle Grace
Advertencias:
Notas de Autor: Christina es la unica que esta en la historia como tal al resto de personajes solo se hace alusión.
Total Palabras: 885
[spoiler]FOR REASONS UNKNOWN (The killers)
Una gota de agua se deslizaba lentamente por el cristal frío como el témpano de aquel vaso; nadie lo tocaba, estaba en el suelo, pero su contenido oscilaba a gran velocidad, pues alguien se acercaba a la habitación con paso firme y ligero.
El pomo de la puerta giró y cuidadosamente empujaron la puerta, pero pese a todo, está contacto con el vaso que derramo todo su contenido por el suelo.
- ¡Mierda! ¡que puñetas…!
- ¡Pero deje de despotricar y recoja el agua!
- Ya vendrá una enfermera, lo que me parece realmente inexplicable es que hace ese vaso tras la puerta.
- Lo mismo que yo en esta cama. Nada.
- Usted esta aquí (mira los informes) porque…porque… ¡mierda! aquí no pone nada ¡nada! ¡Ni siquiera su nombre! Esto tiene que ser una broma.
El interno salió precipitado de la habitación, cerrando la puerta estrepitosamente. Dirigiéndose al despacho de la jefa de cirugía; sabía que ella no le recibiría de buena gana, pero sentía que su poco orgullo de cirujano había sido mancillado con unos papeles en blanco que no contenían nada pero que le habían ofendido más que ninguna palabra lo podría haber hecho.
- ¿Dra Yang?
- Sí.
- En la habitación 666 hay una paciente cuyos informes médicos están totalmente vacíos, ni siquiera informan sobre la fecha de nacimiento o el nombre.
- ¡Ah! Es una antigua cirujana del hospital, está aquí para ayudarnos a solucionar ciertos problemillas.
- Pero al menos debería haberme informado de ello.
- ¡No! Es por razones de seguridad. Y si es así es por algo. Usted tan solo haga todo lo que ella le mande.
El interno salio cabizbajo del despacho, rumbo a la habitación de la misteriosa mujer.
- Buenos días de nuevo.
- Buenas.
- Que ¿me va a recoger el agua de una vez?
- Sí, claro ( recogió el agua, lleno el vaso y lo coloco donde lo golpeo minutos atrás)
- Muchas gracias, Dr…
- Dr. Morgan
- Ya que usted va a ser mi medico aunque sea solo una temporada, siéntese aquí conmigo, que al menos será mejor que mirar fijamente a un vaso lleno de agua, como si intentase ver todo lo que en el se esconde.
- Solo una pregunta.
- Di, no tengas miedo muchacho.
- ¿Por qué pone ahí el vaso?
- ¿Usted cree en los fantasmas?
- No.
- Bueno, pues yo sí. Una vez un paciente me contó que si se ponía un vaso de agua tras la puerta y esta ennegrecía era que algún fantasma rondaba por el lugar. En su momento me pareció una tontería, pero ahora ya ve.
- (Riéndose) ¿Y ahora me va a decir que la leyenda del hospital es cierta?
- ¿Qué leyenda?
- Bueno desde hace muchos años a lo internos nos han contado una estúpida historia.
- ¡Ahh! ¿Me la podría contar? Ya que no tiene otra cosa que hacer…
- Bueno… Se cuenta que hace unos 20 o 30 años en este hospital, había una joven y bella interna llamada Meredith, que se enamoró locamente de un superior, el Dr. Sheperd, pero este estaba casado con una despampanante mujer, la Dr. Montgomery, y tras conseguir que se divorciaran, vivieron felices, hasta que una enfermera con pinta de bruja y con unos dientes como los de Bugs Bunny se interpuso en su camino, pero el Dr. Sheperd seguía locamente enamorado de Meredith, y Rose, que así se llamaba la enfermera, desapreció durante un tiempo hasta que un fatídico día vse encontro el cadáver del doctor ; había sido asesinado; pero jamás se supo quien lo hizo. Y la joven que por aquella época ya era residente, y por lo que se dice una de las mejores que ha paso por aquí; se volvió totalmente loca; una autentica pena. Y ahora se cuenta que el espíritu del doctor ronda por el hospital en busca de su amada, y que ésta mando que congelaran su cuerpo, pero no creo que le hicieran caso; estaba loca ( se ríe con una gran carcajada)
- Una historia, muy… muy…
- Ahh, y también se rumorea que la jefa la Dra. Yang fue intima amiga de Meredith, y que fue ella quien congelo el cuerpo del doctor en este mismo hospital, para vengarse de quien lo hizo y tenerle como prueba.
- Así que eso se dice de Christina.
- ¿Cómo sabe su nombre? Yo jamás lo he nombrado.
- Bueno yo les conocí a todos.
- O sea, ¿la historia es cierta?
- No, no exactamente.
- ¿Qué quiere decir con eso?
- Para empezar Rose no desapareció.
- ¿Le mato ella?
- ¡No! Rose volvió al hospital al poco tiempo, y se disculpó con Meredith, y la pobre, inocente e ilusa, acepto sus disculpas y se fueron juntas a tomar un café, lo que no sabía es que Rose había añadido ciertas sustancias alucinógenas que le harían perder el control sobre si misma. Y desafortunadamente en su camino se topo con Derek, el doctor, e inconscientemente lo mató.
- (Con cara de sombro)¡Dios! ¿Y como sabe usted eso?
- Acércate, te lo diré al oído.
El Doctor Morgan se acerco, y al hacerlo la mujer desenfundo un bisturí y se lo clavó con fuerza en el pecho.
- ¿Por qué? Por qué me haces esto
- Lo siento, es que estoy completamente loca.
- ¿Meredith?
- La misma.
- ¡No! ¡Mierda!¡Mierda! ¿Por qué yo?
- No, no es una casualidad que estés aquí muriendo encima de una desconocida, no es una casualidad que la Dra. Yang te llamase a ti para atenderme, no, no lo es, ni siquiera es una casualidad que me contases la historia.
- (Con dificultad) ¿Qué?
- Tu querida madre te la debió contar antes de morir en aquella operación de la Dra. Yang ¿verdad que si?
- ¿No fue un accidente…?
- Oh no, mi querida Rose te debería haber enseñado mejor.
Mientras la vida del Doctor Morgan se desvanecía, el agua del vaso se iba ennegreciendo, cuando Meredith se levantó y le golpeó con fuerza rompiéndolo en mil pedazos mientras su contenido se iba tiñendo de rojo, como el color de la venganza.[/spoiler]
B. Título: En la oscuridad de la noche
Personajes/Parejas: Meredith, Lexie y en una pequeña parte de la historia, Derek. Algo de MerDer
Sinopsis: El turno de noche en el SGH es el momento propicio para que un aterrador hecho se lleve a cabo, con dos integrantes del staff del hospital como testigos
Advertencias: No tiene spoilers, este fic pueden ubicarlo en cualquier momento despues de la cuarta, incluso años mas adelante en la linea temporal de Grey's.
Notas de Autor: Hay un personaje que no nombré en la lista, pero que se reconocerá de inmediato al leer el fic. No puse su nombre en la lista porque para efectos de la historia no me convenía.. Y porque no merece ser nombrado xD
Total Palabras: 1670
[spoiler]La noche es una fuente inagotable de misterio. Su oscuro velo lo oculta todo, haciendo que todo luzca diferente a como es bajo la luz del día... La noche en un hospital no es la excepción. En aquel lugar en que la vida y la muerte siempre están en juego, la noche surte un efecto distinto al que generaría en cualquier otro lugar... Ni siquiera el blanco esteril que prevalece en él puede evitar que un ambiente somnbrío lo inunde todo... Es como si la muerte se aliara con la noche, creando la oportunidad perfecta para conseguir nuevas víctimas...
Meredith Grey sabe mucho de hospitales, durante toda su vida técnicamente ha vivido en ellos y la cantidad de horas pasadas recorriendo sus pasillos le han enseñado a tenerle respeto a la noche, especialmente en el Seattle Grace Hospital, donde conoce no solo a muchos de quienes trabajan ahi desde que era pequeña, sino también las historias que ellos cuentan sobre todo lo que los turnos de noche involucran... Ella nunca habia sido supersticiosa ni creido del todo en aquellas historias, sin embargo, desde que entró a trabajar al SGH, la vida le ha dado tantas sorpresas, que ahora no puede evitar recorrer con cuidado aquellos pasillos... No es que sea miedosa, piensa ella, pero últimamente estoy teniendo estos presentimientos que no me dejan tranquila... Y es mejor prevenir que curar.
Esta noche el hospital luce particularmente sombrío. Ha habido un problema electrico en la planta de cirugía y muchas de las luces y maquinarias han dejado de funcionar. Afortunadamente no le ha pasado nada a ninguno de los pacientes, pero hay algo en el ambiente que deja en todos una sensación de que algo puede pasar... Una sensación que nadie siente con mas fuerza que Meredith...
Ella mira a su alrededor y nota lo vacío que está el lugar a esas horas, es casi medianoche y todos están ocupados en alguna otra parte del hospital... El pasillo está oscuro y no se ve nadie en él, pero para llegar a las habitaciones de sus pacientes de post operatorio tiene que pasar por ahi, no hay otro camino. Ella necesita pasar por ahi, pero tiene un presentimiento que no puede quitarse de encima... No sabe exactamente de que es, pero la asusta.... Ella siempre ha tenido problemas cuando tiene presentimientos... Y esta vez duda que sea la excepción...
Toma aire nerviosa, pero se calma por un momento al sentir el aire llenando sus pulmones y relajandola...Observa el pasillo nuevamente y decidida camina por él sin detenerse, no lo hará hasta que llegue a su destino, se dice... Y sabe que es tonto estar asustada, pero aquel presentimiento no se quiere alejar, cada vez se hace mas y mas omnipresente... Algo va a pasar, algo va a pasar, algo va a pasar, repite incesantemente una voz en su cabeza, pero ella no puede detenerse, ella tiene que hacer lo que vino a hacer, cumplir con su trabajo, demostrar que es competente, que es profesional... Eso tiene que ser mas importante que cualquier temor, que cualquier presentimiento, aunque aquel presentimiento sea tan poderoso que ya no puede acallarlo...
Sumida en sus pensamientos, continúa avanzando por los pasillos, intentando caminar cada vez mas rápido, cuando de pronto tropieza con alguien y un montón de historiales médicos cae al suelo.. Ella se agacha para ayudar a recogerlos y es entonces cuando ve de quien se trata... No sabe exactamente como se llama, pero es una enfermera que ha visto un par de veces en alguna cirugía en la que ha participado... Cree que puede ser ella, pero también puede estar equivocada, la mujer luce tan común que pudo haberla confundido con cualquiera, es el tipo de persona que pasa desapercibida o que la gente sencillamente ignora o se rehusa a mirar por alguna razón...."Perdona", le dice Meredith, "venía distraida y no te vi", le dice mientras sigue ayudandola a recoger los historiales.
"No se preocupe, Doctora Grey, yo también venia distraida.. Además, con tan poca luz no se puede ver nada..." replica la enfermera con voz temblorosa... Meredith se pregunta si la chica está asustada o así es su voz, pero cuando va a volver a hablarle, la enfermera ha recogido todos sus historiales y ha desaparecido... Meredith mira hacia atrás y no ve a nadie.... Habrá entrado a alguna de las oficinas o a la habitación de un paciente, se dice y continúa caminando.... Intenta no seguir pensando en que tiene un presentimiento, intenta acallar a la voz en su cabeza, pero de pronto en una de las ventanas de una sala de examenes observa algo extraño, no sabe si es algo o alguien, perfectamente puede ser una sombra, se dice, tiene que ser una sombra, no puede ser otra cosa.. No hay nadie alli, no ha visto a nadie entrar o salir de alli, salvo por la enfermera... Tal vez sea ella, se dice... Se da vuelta para ver si está ahi y ver si puede preguntarle como se llama, porque se le hace extrañamente conocida... Pero no hay nadie alli... Seguro que era una sombra, piensa, no puede ser nada mas... O tal vez se está imaginando cosas... Se repite a si misma que tiene que dejar de pensar que algo va a pasar, no puede seguir así.... Nada malo va a pasar, se repite a si misma, nada malo va pasar... nada malo va a pasar... nada malo va a...
Es en ese momento en que el momento que temía llega, el momento en el que su presentimiento se torna realidad... Algo está pasando...
Un grito de mujer invade los pasillos del hospital. Al principio cree que es la enfermera de hace un momento, pero ella se fue en la dirección contraria y el grito viene desde otro pasillo... Quien está gritando suena realmente asustada, asi que ella corre a ayudarla... Algo la guia hacia la fuente de aquel grito, no sabe que es, pero lo único que puede hacer es correr cada vez mas y mas rápido hasta que alcanza su destino para encontrarse ante la visión mas macabra frente a la que haya estado en todo su vida...
Ahora sabe de quien son los gritos, auqne de una extraña manera lo sospechaba. Es Lexie, quien se encuentra paralizada sin moverse de su lugar, en claro estado de shock, observando con horror la imagen frente a sus ojos... Y Meredith la entiende perfectamente, porque es cada vez mas tétrico a medida que se va acercando...
La puerta abierta de una habitación vacía es el último destino de una mujer quien sin misericordia alguna ha sido sujetada a la madera con un enorme cuchillo... Sus extemidades cuelgan de su cuerpo sin vida y la sangre brota desde su corazón hasta el suelo... Meredith la observa en shock.... Obsrva su cabello, sus ropas y estudia sus rasgos... No es posible, se dice...No puede ser ella... si la acabo de ver hace un par de minutos, ¿como puede ser que ahora esté aquí?... Ella no se explica esto, no tiene idea de lo que ha pasado... Lo único que sabe es que la mujer sin vida que se encuentra frente a ella tiene el cabello oscuro, grandes ojos marrones y lleva uniforme verde claro... El que usan todas las enfermeras de quirófano... No puede ser ella.... Y sin embargo, si lo es...
Intentando no gritar horrorizada, toma del brazo a su hermana quien aún llora en shock y corre a llamar a la policía para reportar el asesinato... Jura que en el camino nuevamente vio a alguien, pero es posible que de nuevo sea su imaginación, como debe haber sido su imaginación que se encontró momentos antes con la mujer atravesada contra la puerta...
Cuando por fin han llamado a la policía y ha ayudado a Lexie ha dejar de gritar, las dos hermanas lloran silenciosamente, aterradas por la visión que han debido presenciar juntas. Una aún asustada por haber sido la que realizó el macabro hallazgo, la otra aterrada al saber que algo le decía que una cosa como esta podía suceder hoy, sintiendose culpable por no haberlo evitado.... Viendo en los enormes ojos abiertos del cadáver una mirada acusadora, como si ella tuviese la culpa de que ella hubiese muerto... Al recordar aquella mirada una brisa fría la recorre y la hace temblar... Lexie la observa, no le dice nada, pero de alguna manera y sin palabras entiende que algo ocurre y Meredith nota que a pesar de intuir algo, su hermana no intenta hacerle preguntas... Algunas cosas es mejor que queden sin decirse...
En ese momento la policía llega a investigar el crimen y a ambas se les pide que den su declaración. Meredith cuenta su versión tal como ocurrió, les dice a los oficiales que habia visto a la enfermera antes, pero decide dejar de lado el hecho de que "antes" habia sido en realidad "dos minutos antes", sabe que es la verdad, pero también sabe que es una verdad que nadie creería... Es mejor así, se dice, las historias de fantasmas no sirven de nada en una investigación policial.
Momentos despues del interrogatorio, Derek llega a buscarla, se ha enterado de lo ocurrido y al verla la llena de preguntas, su preocupación por ella y el amor en su mirada la hacen volver a derrumbarse y romper en llanto...Quiere gritar, pero nuevamente se encuentra sin voz, quiere contarle lo que le ocurrió, pero teme que él la tome por loca, así que hace lo único que puede hacer, se aferra a él con todas sus fuerzas y deja que su voz la tranquilice... "Shhhhh, tranquila... todo va a estar bien... Ya pasó todo... ya pasó todo.." le susurra amorosamente su novio.... Y ella solo puede rogar al cielo que él tenga razón y que algún día los recuerdos de lo ocurrido hace algunos momentos se desvanezcan como la oscuridad de la noche se desvanece cuando el sol reclama nuevamente su lugar en el cielo.[/spoiler]
C. Título: Cerca de tí . (Canción de The Carpenters)
Personajes: Derek, Mark, Meredith, Rose, Dra Hahn, Dr Sheppherd Senior.
Sinopsis: Derek acude al encuentro de Meredith una horrible noche de Halloween.
Advertencias:
Notas de autor: A mí tampoco me gusta Halloween.
Total Palabras: 1907
[spoiler]CERCA DE TI ( "Close to you"- The Carpenters)
http://es.youtube.com/watch?v=dDZnQANtdw4La noche lluviosa no invita precisamente a aventurarse fuera de casa, por eso a Derek no le hace especial gracia el mensaje que le ha mandado Meredith.
" En media hora, despacho de Webber"
Pero como hace varios días que no duermen juntos, habrá que aprovechar el momento.
Cuando no tiene noches uno las tiene el otro o surge una emergencia como la craneotomía que tuvo que practicar la noche anterior a una víctima de una colisión multiple en la Interestatal. Para cuando acabó, ya no merecía la pena irse a casa, a pesar de desearlo con toda su alma. Pero estaba roto y necesitaba dormir al menos esas tres horas que tendría libres.
A través de la lluvia golpeando los cristales, le sorprende ver niños ataviados con vistosos impermeables y cargados con ..." Claro!" - se dice- "Es Noche de Halloween!"
Y recuerda con un punto de temor sus noches de Halloween de hacía treinta años, acompañado de sus hermanas y absolutamente aterrorizado.
Nunca lo ha confesado, pero a sus hermanas les gustaba contar historias de noches de difuntos y ver cómo al pequeño Derek le cambiaba el color de la cara y corría a esconderse ( a poder ser, en la cama de los padres, esas camas deben de tener superpoderes...)y casi siempre, en los brazos de su padre, para regocijo de ellas.
Ahora, todo un hombre hecho y derecho, sigue sintiendo un cierto desasosiego en noches como esa... pero todo sea por Meredith. Ella merece la pena.
Le sorprende ver que en el aparcamiento aún está el coche de Mark. Cuando se despidió de él creyó entenderle que se acercaría a Joe´s y que tenía planes... Dió por hecho que saldría por ahí...
Le habrá surgido alguna emergencia?
Otra vez le suena el bip de su movil. Nuevo mensaje:
"Despacho de Webber".
A Derek le hace gracia la destreza que ha cogido Meredith mandando mensajes desde el ordenador del puesto de enfermeras de la planta de cirugía. Desde que Lexie les explicó cómo hablar por teléfono y mandar mensajes desde el ordenador, su Meredith no ha hecho más que volverle loco con sus mensajitos: "Que si pienso en tí, que si adivina qué hago, que si tengo una operación urgente muy interesante, que si qué te parece si en lugar de comer en la cafetería..." Y así uno tras otro. Sonando en los momentos más inoportunos.
Al principio sonreía al verlos, luego intentaba disimular cuando Bailey ponía cara de "Otra vez!", pero todo fué justificarse con un : "Se comunica", y Bailey cambió de actitud. Es más, hasta cuando suena en el quirófano y ella asiste, pregunta si encarga que alguna enfermera vaya a ver el mensaje...
Derek, a medio camino entre abochornado y arrobado, intenta proteger la intimidad de sus mensajes: "No es necesario, lo leeré después, gracias."
Bailey: " Por si era importante..."
"Pues claro que es importante... que ella tenga necesidad de recordarle que le ama es importante. Sobre todo tratandose de Meredith Grey". Por eso a Derek ya no le importa tanto cruzar el aparcamiento corriendo bajo ese aguacero. Su chica quiere verlo.
Los pasillos del hospital parecen tranquilos, se ha cruzado con un par de enfermeras y un celador que iban atareados a lo suyo y han pasado por su lado como si el ver a esas horas al Doctor Sheppherd, empapado en agua como iba y en ropa de calle, fuese algo dentro de la rutina.
" En cuanto pueda, me quito esta ropa y la pongo a secar... Jaja, claro que me voy a quitar la ropa... toda la ropa..." Y con esos pensamientos y una sonrisa en los labios, se aproxima al despacho de Webber.
La puerta está cerrada con llave. Aproxima su oido a la puerta. No se oye nada.
" No he tardado tanto... Mejor espero. Me está probando... Está jugando conmigo... No me importaría, incluso me gustaría si no fuera porque estoy empapado"
Se oye algo como unos pasos que se alejan por el pasillo seguidos por una risa contenida. Ahora Derek tiene la certeza de que Meredith está jugando con él. Duda si seguir hacia donde suenan los pasos cuando aparece Mark.
Mark: "Qué haces aquí?"
Derek duda." Buena pregunta, qué hace ahí..."
Derek: "Espero. Meredith me ha mandado un mensaje..."
Mark: "Pues tienes para rato. No creo que salga hasta dentro de al menos un par de horas..."
Derek: "Oh! Ha surgido algo imprevisto?"
Mark: " Lo imprevisto ha sido empezar con tanto retraso... El Doctor Wilson ha llegado un poco tarde y era el anestesista de guardia... Así que, No anestesia= No operación"
Derek empieza a recordar el tablón de operaciones y recuerda que, en efecto, Meredith asistiría a Hahn en aquella operación y sabía que estaría ocupada esa noche... "Entonces, para qué me ha citado?" Y se empieza a sentir como cuando sus hermanas jugaban con él. No le gusta nada.
Mark: "Si le vas a esperar, será mejor que te cambies. Estas empapado..."
Derek: " Y tú, no tenías una cita esta noche?"
Mark sonrie lascivamente: "Qué te hace pensar que no la tengo? He quedado con esa enfermera nueva de Neonatos... La del culito respingón... Y como hoy estaba de guardia, Mark Sloan también de guardia"- Y guiñandole un ojo se mete en una sala de descanso donde le recibe una risa de mujer.
Derek acude al despacho de adjuntos , saca un pijama quirúrgico nuevo y coloca sus ropas sobre una silla para que se vayan secando y acude al quirófano 1. Ha ido a ver a Meredith y la verá, aunque sea a través de las cristaleras...
Cuando llega, le llama la atención lo diminuto que es el paciente. No recuerda la edad del tablón pero se había hecho a la idea de que se trataba de un hombre de mediana edad, y eso parece... Un niño!. Definitivamente, se trata de un niño. La operación de Hahn es a un niño.
Derek se sienta intentando conseguir una buena visibilidad de la mesa de operaciones. De todos modos, son pocos en el quirófano y lo ve sin problemas. Allí estan Hahn, Wilson, una enfermera que no identifica... y..."Meredith? Dónde está Meredith?"
Como si lo hubiese dicho en voz alta, todos miran hacia arriba. Le estan mirando... Hasta el paciente abre los ojos... "El paciente es una niña... Es Meredith! . El paciente es Meredith de niña!"
Y Derek sale como una exhalación. Necesita entrar en ese quirófano y parar esa operación. No puede permitir que le saquen el corazón a Meredith... Es su corazón!!!
Entra en el quirófano y todos los allí presentes parecen estar esperandole. Quietos. Sus ojos fijos en él. Hasta la Meredith-niña permanece sentada en la camilla de operaciones esperandole. Lleva encima una bata hospitalaria con un agujero practicado donde le van a abrir el pecho. Le sonrie.
Meredith:"Has tardado. Te estabamos esperando..."
Derek está aterrorizado. No entiende nada: " Pero... qué haces aquí?"
Meredith: " La Dra Hahn necesita mi corazón. Voy a darle mi corazón. Pero necesita tu consentimiento..."
Derek, gritando e intentando tapar a Meredith: "Nadie te va a quitar tu corazón! No pueden quitarte tu corazón porque..."
Y todos los allí presentes acaban la frase: "... porque ya no le pertenece".
La enfermera que Derek no fué capaz de identificar le mira fijamente a los ojos y a Derek se le hace un nudo en la garganta. Apenas puede respirar. Recuerda perfectamente esos grandes ojos castaños: " Doctor Sheppherd, por eso necesitamos tu consentimiento."
Derek coge en brazos a la Meredith-niña y corre fuera del quirófano. No sabe a dónde ir pero sí que tiene que huir de allí y llevarse con él a Meredith.
Jamás le habían parecido tan largos los pasillos del SGH, pero no está cansado y puede recorrer esos pasillos sin dificultad. Además Meredith pesa tan poco...
Al fondo ve una sala con una puerta abierta y decide entrar en ella. Se ocultarán allí hasta que... hasta que... hasta que todo pase.
El corazón le martillea el pecho y los oidos y baja su mirada hacia Meredith. Ella le mira dulcemente y Derek siente que ha visto antes a Meredith así. A esa distancia. Y no ha sido en una foto. El la ha visto junto a él en el embarcadero donde colisonó el ferry contra el carguero... "Esa niña era Meredith!"
Y la abraza con todas su fuerzas. Otra vez le ha buscado para que la salve y lo hará . Todas las veces que haga falta...
Permanecen un rato acurrucados en el suelo, abrazados, cuando cae en la cuenta de que no estan solos. En ese cuarto hay alguien más.
Derek: "Quien está ahí? Quién eres?"
Y oye una voz conocida: "Que quien soy? Me has llamado... Soy yo". Y ve dirigirse hacia él a la figura que más ha echado de menos en todos estos años.
Derek: "Papá!".
Y corre a echarse en sus brazos aún cargando con Meredith.
Doctor Sheppherd: " Derek, no tengas miedo... Recuerda que es lo que quieren ellas. Que tengas miedo... Pero tú eres ahora el hombrecito de la casa..."
Derek: "Papá, pero no me gusta Halloween..."
Doctor Sheppherd: "Lo sé. A mí tampoco."
Y se quedan así un rato, los tres juntos y abrazados. Hasta que Derek nota cómo su padre se separa un poco de él y parece mirar a la Meredith-niña.
Derek. "Es Meredith, mi novia... Ahora es mayor"
Doctor Sheppherd sonriendo: "Te alabo el gusto. Parece dulce...". - Se acerca a la ventana y corre las cortinas. Estan en el despacho de Webber.- "Está amaneciendo... Me gusta ver al sol salir ... Ahora casi no puedo verlo nunca..."
Derek quiere acercarse a su padre y compartir esos momentos también con él pero le aterra separarse de Meredith.
Doctor Sheppherd: "Derek, me tengo que ir... Creo que ahora ya no me necesitas..."
Derek: "Claro que te necesito... Cada día te necesito"
Doctor Sheppherd: " Y cada día estoy... Pero ahora ya no es Halloween y tú solo has sabido proteger a tu corazón. Derek, ya eres adulto. Esta vez no he tenido que regañar a tus hermanas...No te has separado ni un sólo momento. Estoy orgulloso de tí. Te has hecho un hombre"
Y le mira con orgullo en los ojos.
Derek no puede más que abrazar aún más fuerte a Meredith contra su pecho. Es su corazón y nadie va a robarselo...
Mark: "Tío, despierta. Despierta..."
Mark está zarandeandole en la cama. Derek se incorpora sobresaltado.
Derek. "Qué... qué pasa?"
Mark: "Has olvidado que habiamos quedado para ver las obras de tu casa? Tío, duermes como una marmota..."- Y parece fijarse en lo que lleva Derek firmemente agarrado. La camiseta de Dartmouth que Meredith suele dejar bajo la almohada.- "Vaya! Has soñado guarrerías con ella?"
Y cuando Derek va a posar la camiseta sobre la mesilla, vuelca sin querer un portafotos y cae al suelo. Mark se agacha y lo mira curioso.
Mark: "Vaya... Bonito montaje"
Y Derek se lo quita de las manos y mira a un lado la foto de Meredith-niña sentada en un columpio en un parque junto a su madre y al otro lado a Derek-niño en brazos de su padre que sonrie protector a la cámara.
Derek: "No me gusta Halloween".
Y sin más se mete en el cuarto de baño dejando a Mark con cara de circunstancias.[/spoiler]
D. Título: "La maldición de Halloween"
Personajes: Izzie, George, Cristina, Alex, Lexie, Mark, Derek y Meredith.
Parejas: Derek y Meredith
Sinopsis: Días antes de la noche de Halloween nuestros chicos del Seattle Grace estan saturados de trabajo y faltos de sueño pero a pesar de eso Izzie esta intentando organizar una fiesta especial de Halloween, mientras a Meredith comienzan a ocurrirle sucesos extraños y aterradores.
Advertencias: No tiene spoilers. Transcurre cuando los chicos son ya residentes, excepto George. Y Meredith y Derek cortaron en la no-boda de Cristina y Burke, pero ahora han vuelto.
Notas del autor: Relato un poco la situación y el momento en el que están para situar la trama los días antes hasta la llegada de la noche de Halloween.
Total palabras: 4.741 palabras.
[spoiler]“LA MALDICIÓN DE HALLOWEEN”
Faltaba un día para Halloween y el Hospital Seattle Grace estaba a rebosar de pacientes. No se sabe por qué pero esos últimos días había aumentado el número de accidentes. Richard estaba de buen humor gracias a los ingresos que habían aumentado en su hospital.
Izzie había estado intentando convencer a Meredith para celebrar una fiesta especial en su casa en la noche de Halloween. Ella le prometió que se encargaría de organizar todo pero, aún así, Meredith no estaba de humor para fiestas y no sabía que contestarle. Le dijo que se lo pensaría. Derek y ella habían vuelto hace poco y todavía quería afianzar más su relación sin follones de fiestas por medio. Además, esos días habían tenido mucho trabajo en el hospital y habían dormido pocas horas y Meredith estaba bastante cansada. Derek llevaba toda la mañana operando y no habían tenido tiempo de verse todavía. Ella acababa de terminar una laparotomía con la Dra. Bailey y ya había puesto la correspondiente medicación en su paciente, cuando salió al pasillo se encontró con Cristina.
Meredith: Hola Cris, ¿qué tal la mañana?
Cristina: Bien, estoy de buen humor, hoy he podido ayudar a la Dra. Hahn en un reemplazo de válvula. ¿Y tú qué?
Meredith: Me ha tocado operar con Bailey y no ha estado mal aunque pasarme 3 horas en quirófano, con el cansancio que tengo, no era una cosa que me apeteciera mucho.
Cristina: Jajaja ¡Quejica, encima de que entras a cirugía!... A mí se me quita el cansancio cuánto más tiempo estoy dentro de un quirófano… Es una droga estimulante y a la vez relajante xD
Meredith: ¡Eres una yonki! jajaja Estoy agotada, no he podido ver a Derek en toda la mañana y encima Izzie metiéndome líos en la cabeza. – la palidez de su rostro era inquietante y las bolsas que caían bajo sus ojos reflejaban bien los días tan duros que habían pasado.
Cristina: Yo tampoco lo he visto… Quizás esté en alguna sala de descanso, acompañado y con algún “asunto” entre manos – soltó una carcajada.
Meredith: ¡Cris, para ya! ¬¬ Sé que Derek no ha sido precisamente un santo pero ahora es mi novio y tienes que empezar a respetarlo como tal, ¿vale?
Cristina: Lo intentaré que es bastante. Por cierto, ¿a que te refieres con lo de los líos con Izzie?
Meredith: Nada… Sólo que está intentando que le deje dar una fiesta la noche de Halloween en mi casa y, aunque todavía no le he dicho que no, no sé qué hacer… No estoy de humor para esas tonterías, además, mi madre nunca me hizo sentir Halloween así que a mí estas fechas me dan igual.
Cristina: Vaya, vaya… una fiestecilla. Piénsatelo, puede que, incluso, te lo pases bien. Nunca se sabe…
Meredith; No sé… Ya veré. Me marcho ya que es la hora de comer y voy a ver si Derek ya está libre. Nos vemos luego. – se despidieron y se marcharon a terminar lo que tenían pendiente para luego ir a comer algo.
Derek paró diez minutos para comer y enseguida llamó a Meredith al busca. Llevaba un día entero sin verla y cuando la vio aparecer, le impactó la cara que llevaba.
Derek: Hola, Mer… – la agarró de la cintura, la miró a los ojos y le dio un dulce y corto beso en los labios. Ella ni siquiera sonrió - ¿Qué te ocurre?
Meredith: No sé… Llevo días que no logró dormir bien y este ajetreo me tiene agotada. Además, Izzie quiere organizar una fiesta de Halloween en casa mañana noche y no sé cómo le voy a decir que no.
Derek: Sé que no has celebrado ningún Halloween pero en esas fiestas te lo puedes pasar muy bien y evadirte un poco, y más siendo yo tu acompañante especial – sonrió de tal manera que Meredith no pudo evitar sonreir.
Meredith: jajaja Ummm… ¿y cómo conseguirá mi acompañante especial evadirme de todo eso?- le sonrió pícaramente.
Derek: Umm no sé… Pero ya sabes que seguro que se me ocurre algo… - le sonrió y la besó intensamente en los labios – No tengo mucho tiempo antes de volver a cirugía… Vámonos a una sala de descanso – le cogió de la mano y se la llevó hacia la sala de descanso más próxima tan rápido que a Meredith ni le dio tiempo a decir nada, pero una sonrisa dibujaba su rostro. Su humor estaba comenzando a cambiar.
Avanzada la tarde, Izzie encontró, por fin, a Meredith. Había estado toda la tarde buscándola entre descansos de paciente a paciente. Hoy le había tocado la clínica. Cuando detuvo a Meredith notó algo distinto en su cara.
Izzie: Meredith… No quiero ser pesada pero…
Meredith: Vale. Hazlo. – sonrió.
Izzie: ¿Qué???? ¿Te estás refiriendo al tema de la fiesta? – Izzie ya se había empezado a esperar una negativa por parte de ella.
Meredith: Sí. Puede haber fiesta mañana, de disfraces o de lo que sea… Pero luego recoges y dejas limpio todo. – volvió a sonreir, lo que no se esperaba es que Izzie se abalanzara sobre ella abrazándola.
Izzie: ¡Gracias! ¡Prometo que cuando se termine voy a dejar la casa que no parecerá que haya habido ninguna fiesta! – volvió a abrazarla – ¡Gracias Meredith! Por cierto, te veo con otro ánimo, ¿qué te ha hecho cambiar de opinión? – le sonrió, muy felizmente, a Meredith.
Meredith: Mejor no preguntes… Me tengo que ir que en un par de horas salimos y quiero terminar esto y descansar bien. Hasta luego.
Izzie: ¡Hasta luego! Voy a decírselo a todos y esta noche compraré las cosas.
A la noche se fueron todos a Joe’s excepto Meredith que estaba muy cansada y se fue para casa. Derek le había preguntado si se pasaba esta noche por su casa pero Meredith le dijo que no ya que necesitaba dormir. Llegó a casa y fue a su baño. Notaba la casa algo extraña. Se sumergió en el agua caliente de su bañera y cerró sus ojos intentando relajarse. Había pasado por unos días muy estresantes. Un golpe en el cristal de la ventana de su dormitorio le sobresaltó de su relajado baño. Se incorporó, se envolvió la toalla y salió al dormitorio a ver que era. Allí no había nadie, miró por la ventana y tampoco vio nada. Pensó que el cansancio le estaba jugando una mala pasada, volvió a entrar al baño y lo que vio en el espejo le dejó helada.
El espejo estaba lleno de vaho y en él habían escritas unas palabras como si hubiesen sido grabadas con la yema de un dedo índice y detrás de estás vio algo parecido a una silueta
Terrienco Halloween terrienco Meredith. – ella lanzó un grito que retumbó por toda la casa vacía, se giró pero no había nadie detrás. Se fue hacia el teléfono del dormitorio como un rayo y marcó, temblando, un número de teléfono.
Derek: ¿Dígame?
Meredith: De…de…de…rek... ¡Ayuda! – colgó el teléfono y se sentó en el suelo en la esquina de su habitación mirando hacia la ventana y la puerta a la vez, abrazando sus rodillas y tiritando, con la toalla como única prenda. Apareciéndose continuamente esa silueta en su mente.
Derek llegó a casa de Meredith en menos de diez minutos, desde que oyó esas palabras inquietantes de ella al teléfono, se había montado en el coche y había conducido de tal manera que no tardó casi nada en llegar allí, aunque a Meredith le pudiera parecer un mundo. Subió las escaleras de tres en tres y cuando llegó al dormitorio lo que vio le paró el corazón de golpe. Meredith allí estaba en una esquina sentada en el suelo tiritando, abrazada a sus rodillas y totalmente blanca. Parecía que estuviese mirando hacia la ventana pero a la vez como si estuviese mirando al vacio. Derek corrió hacia ella y la abrazó, notando que estaba helada. A pesar de estar la ventana cerrada, en aquella habitación hacía un frío intenso y agarrador más que en cualquier otra zona de la casa. Las respiraciones de Meredith y Derek se podían ver a través de ese espacio tan helado. Derek estaba asustado. Sin articular palabra cogió su chaqueta y se la puso por encima a ella mientras la ponía de pie. Le puso la ropa interior y un pantalón que había en el sillón, quitándole la toalla húmeda y la sentó en la cama mirándola a los ojos.
Derek: ¿Mer?… ¡Mírame! Dime algo. ¿Mer? – la cogió de los hombros y la zarandeó sin ser brusco. Meredith despertó de la profundidad de su mente.
Meredith: ¿De… Derek? – él se agachó y ella lo abrazó fuertemente – ¡menos mal que estás aquí! ¡He… he visto alguien y… y… hay algo escrito en el espejo del baño! ¡Y… y un golpe aterrador sonó en la ventana!… y… - Meredith seguía tiritando así que Derek se separó de su abrazo para ponerle también una manta por encima de sus hombros. Luego le masajeó los brazos y la espalda para que entrara en calor.
Derek: ¿Has llamado a la policía?
Meredith: No… Solo a ti…
Derek: Vale. Mer, quedate ahí un momento, no me voy lejos pero tengo que comprobar que no haya nadie en la casa. Tranquila…
Meredith: No… no te vayas… por favor… -le agarró fuerte el brazo.
Derek: Tengo que comprobar… Serán solo unos minutos… - le besó en los labios y se dirigió al baño. La bañera estaba llena, la tocó el agua ya estaba helada. En el espejo no había nada escrito ni reflejado, ya no quedaba tampoco restos de vaho en él. No había nadie pero algo extraño ocurrió. Derek estaba mirando hacia el espejo en la misma posición que Meredith había tenido cuando lanzó el grito, y él pudo notar el miedo de ella de ese instante en su interior. Un escalofrío recorrió todo su cuerpo. Tenía ganas de salir corriendo de ese baño pero intentó disimularlo saliendo con paso tranquilo de allí para no preocupar a Meredith y le hizo un gesto de negación haciéndole ver que allí no había nada. Se fue por la casa y por todos los rincones de ella y no vio nada. Cuando volvió a entrar en el dormitorio, volvió a notar que en esa habitación existía un aire helado que pasaba desde la ventana cerrada hasta el baño. Algo le volvió a helar la sangre, pero tenía que evitar que se viera que estaba aterrorizado. Eso no la tranquilizaría nada a ella. Podía notar que algo en aquella habitación helaba por dentro. Se acercó a Meredith le terminó de vestir y le abrazó, acariciándole el pelo.
Derek: No hay nadie Mer… Tranquila… Nos vamos a mi caravana, ¿ok?
Meredith: No… Si me voy a dormir fuera creo que ya no voy a poder dormir aquí otra vez. Juro que vi una silueta… Por favor, quédate conmigo… - lo miraba asustada.
Derek: ¡Claro! Estaré contigo. Vamos a dormir algo - se acostaron y la abrazó muy fuerte transmitiéndole su calor. Meredith logró quedarse dormida pero Derek no pegó ojo en toda la noche.
Al día siguiente, el día fue muy largo para Meredith, pero a lo largo del día ella se fue tranquilizando. Le contó a Cristina lo que le ocurrió.
Cristina: Vaya… Pudo ser un ladrón que buscaba algo y quizás se marchó cuando vio entrar a Derek…
Meredith: No Cris… Aquello no parecía algo así… No sé fue algo realmente extraño. Esta noche no sé cómo voy a estar en esa casa.
Cristina: No pasa nada. Estaremos todos allí en la fiesta y tomaremos tequila. xD
Meredith: ¿Vas a ir tú también? Creía que no te iban esas fiestas.
Cristina: No es que me vayan mucho pero habrá alcohol y disfraces absurdos y será divertido. Tengo preparado un disfraz buenísimo.
Meredith: Yo ni tengo disfraz ni ganas de disfrazarme así que iré vestida normal.
Cristina: Eso ya se verá… Bueno, tengo que marcharme ya que hoy me toca ayudar en una neurocirugía con tu “novio”. Prefería cardio pero por lo menos voy a operar así que no me quejaré.
Meredith: Derek es bueno con los residentes que le asisten, no como Hahn, así que tienes suerte. No te quejes.
Cristina: Ok. Lo que tú digas. Me marcho ya. – se fue a prepararse para cirugía.
Meredith se marchó a preparar un paciente de Sloan ya que hoy tenía una reconstrucción facial con él como adjunto.
Por la tarde, Cristina se acercó a Derek, en la sala de esterilización, antes de la cirugía, y le dijo que el paciente ya estaba en quirófano preparado.
Derek: Gracias, Yang. –se estaba poniendo el gorro e iba a ponerse la mascarilla cuando Cristina habló.
Cristina: Emm… Derek… Se lo que pasó anoche.
A Derek le extrañó muchísimo la frase de Cristina ya que nunca le había llamado por su nombre. Ni siquiera cuando estaba saliendo con Burke y salían en parejas los cuatro.
Derek: Ya imaginaba que te lo contaría Meredith… ¿Y? – estaba intrigado.
Cristina: Pues que hace un año por estás fechas, tú no estabas con ella y no lo sabrás, pero le pasó algo parecido…
Derek: ¿Cómo? :blink: - estaba bastante extrañado - ¿qué le pasó?
Cristina: Mira, no te voy a decir que le pasó, solo quería decirte que en estas fechas lo pasa muy mal y puede sentir o ver cosas que están en su mente. Simplemente es mejor que pasen las fechas y ya está. Yo el año pasado me la llevé de copas. Más que nada te lo he comentado porque es posible que la fiesta le ayude pero no quiere disfrazarse de nada y había pensado que… quizás… si tú le consigues un disfraz… puede ser que se animara a ponérselo. Sólo era eso, Dr. Shepperd. – se puso el gorro y la mascarilla, se esterilizó y entró a quirófano.
Derek se quedó absorto en las palabras de Cristina e intrigado por lo que le pudo pasar a Meredith el año pasado. Luego se termino de esterilizar y entró a operar.
Por la noche al terminar la jornada laboral, Izzie se había marchado a terminar de preparar los postres y las bebidas, lo demás lo tenía todo, incluso la decoración incluidas las calabazas con sus velas dentro ya que Lexie le estaba ayudando a preparar la fiesta y gracias a ello pudo tenerlo listo en poco tiempo. Al rato ya estaba la gente allí disfrazada y bebiendo, a falta de Meredith, Derek y Mark que le había dicho a Derek que también se apuntaba. Alex iba de esqueleto, Izzie iba de hada madrina, con un vestido rosa y una varita mágica aunque no pegaba mucho con la noche de los muertos vivientes. George iba de Frankestein con dos tornillos en la cabeza, Cristina iba de asesina con un cuchillo de de carnicero de plástico en su mano y con las manos y el cuerpo pintado de rojo reflejando la sangre de sus víctimas y Lexie iba de víctima de asesinato con una diadema en la cabeza que era un cuchillo atravesando su cráneo.
Derek fue a los vestuarios de los residentes y encontró a Meredith allí sentada. Él se había disfrazado de hombre lobo pintándose la cara y llevando un disfraz con una vestimenta rasgada y lleno de pelo. La barba de 3 días y su pelo largo ayudaban algo a su disfraz.
Meredith: Que miedo das jajaja Dicen que los hombres lobos aumentan diez veces su fuerza y potencia… - le sonrió
Derek: La potencia y la resistencia, sobre todo… Esta noche lo vas a descubrir – le abrazó y le besó apasionadamente.
Meredith: Que tentador… Nunca me había liado con el hombre lobo… Eso me pone… jajaja – le miró con lascivia. Hubo un silencio y cambió su rostro – Derek, yo no sé si voy a ir a la fiesta, además no tengo disfraz.
Derek levantó una bolsa que llevaba y sonrió – Mira dentro. – ella abrió la bolsa y sacó de ella una especie de vestido algo extraño - ¿y esto?
Derek: Póntelo –le dijó mientras cerraba con pestillo los vestuarios – Póntelo para mí – se sentó y esperó a que ella se desnudase para probarse el vestido. – Póntelo y cuando lo hagas sabrás de que vas disfrazada – le sonrió.
Meredith se desvistió y se puso el vestido que le quedaba a la vez sexy y aterrador ya que estaba algo desgarrado de los laterales justo dejando al descubierto sus hombros y caderas, aunque la forma en que estaban cayendo los flecos le daba un aspecto muy sexy. Parecía que una fuerza superior le había atacado.
Derek: Estás preciosa… Vas de “Víctima del hombre lobo”, no he podido resistirme a tus encantos pero eso ha sido muy poco, al final de la noche te demostraré lo que puede hacer tu hombre-lobo… - sonrió muy sensualmente. - Aunque si no te gusta, tengo otro…
Meredith: No, déjame este. Es perfecto para el acompañante tan especial que tengo aunque estoy deseando que llegue el final de la noche para que me lo quites y ver tu poder sobrehumano xDDD
Derek: jajajaja yo también. – Meredith se dirigía ya hacia la puerta - Espera, falta algo. – le cogió del mentón muy dulcemente – Cierra los ojos – ella obedeció, él la besó tiernamente y luego sacó un rotulador del bolsillo y le pintó la cara con cortes y restos de sangre. Le soltó el pelo ya que a él le encantaba verla con el pelo suelto y la volvió a besar – ¡Ya estas lista! – Abrió los ojos, se miraron durante un instante sonriendo y luego se fueron para la fiesta.
Mark estaba en el portal a punto de llamar cuando vió el coche de Derek. Espero a que salieran y los saludó. Iba disfrazado de vampiro y Derek comenzó gastándole una broma.
Derek: ¡Mira! Si ya ha llegado el “chupasangre”, ¿quién va a ser tu próxima víctima?...
Mark: ¡Tú, por gracioso! Anda, déjate de historias lobito y abridme que quiero una copa. xDç
Derek: jajaja ¡Cómo te gusta estar en el centro del asunto! – Meredith abrió la puerta y entraron.
En el interior estaba el ambiente bastante cargado y algunos estaban ya con bastante alcohol en el cuerpo. Empezaron a saludarse e Izzie dijo que se sirvieran del picoteo y la bebida que había puesto. Cristina ya había gastado su broma oportuna con el disfraz de Derek y de Meredith. Al rato, Meredith le preguntó a Izzie si Alex había venido a la fiesta.
Izzie: Sí, estaba vestido de esqueleto. Creo que fue al aseo aunque fue hace ya rato. No sé por dónde andará perdido.
Meredith: Ok. – se sirvió otra copa y le dijo a Derek que se iba al aseo. Derek quiso acompañarla. Cuando llegaron la puerta estaba cerrada, tocaron para ver si había alguien pero nadie contestaba. Derek abrió la puerta y echó un paso atrás al intentar asimilar lo que sus ojos estaban viendo. En el suelo estaba el cuerpo de Alex sin vida, le faltaban los ojos, tenía el cuello girado y unas letras en su pecho marcadas con algo puntiagudo que provocó que hubiera sangre en el suelo. Parecía que el símbolo de su pecho era como la letra “C” y el número 1. Apoyó su espalda en la pared, sin articular palabra, y aterrorizado miró al frente. En el espejo extrañamente cubierto de vaho, habían escritas unas palabras…
Raga Llefinel Halloween, Meredith – esas palabras, pero sobre todo la última, el nombre de su novia, se le grabaron a fuego en su mente y en ese instante comenzó a notar un frio que le helaba toda la sangre de sus venas. Comenzó a tiritar. Ella que todavía no había entrado, al ver que tardaba, entró y vio a Derek en shock arrimado a la pared tiritando y con los ojos mirando al vacio, mientras repetía esas palabras reflejadas en el espejo.
Raga Llefinel Halloween Meredith Raga Llefinel Halloween Meredith Raga Llefinel Halloween M… - en ese momento, fue ella la que sin mirar ni el espejo ni al suelo y solo mirando a Derek intentó hacerlo reaccionar, zarandeándolo y mojándole la cara y el pelo con agua. En cuánto volvió en sí lo llevó al pasillo, no sin evitar mirar atrás y dejarse la imagen impactante de ese baño. Cogió una manta de su habitación y se la pusó a él rápidamente.
Meredith: ¿Derek? ¿¿Derek?? ¡Contéstame! ¡¡Tenemos que avisar a la policía e irnos todos de esta casa!! ¡Estoy asustada, por favor, contéstame! – lo abrazó y notó en él esa sensación de horror que tenía la noche anterior ella.
Derek: ¡¿Lo has visto?! ¡¡Lo has visto!!
Meredith: Sí…
Derek: ¡¡Lo has visto!! ¡¡¡Ponía tu nombre!!! ¡¡¡He visto tu nombre escrito!!! – estaba fuera de sí, no paraba de gritar. - ¡¡Tu nombre!! – cada vez la ponía a ella más nerviosa.
Meredith: Lo he visto… Anoche también estaba mi nombre en el espejo. – Derek la miró con los ojos desorbitados aterrorizado.
Mark y Cristina subieron al oír los gritos de Derek y lo encontraron en el pasillo totalmente pálido y con expresión de terror, con una manta sobre sus hombros, mientras Meredith le sujetaba la cara para que la mirase a ella y evitar que pudiese mirar en cualquier otra dirección.
Cuando llegaron a su lado, Derek vociferó: ¡No entréis al baño! ¡Lo que he visto… y esas palabras grabadas en el espejo!... ¡No entréis al baño! – Mark y Cristina, automáticamente, es lo que hicieron, entrar uno detrás del otro al baño, no pudieron evitarlo al observar el rostro aterrorizado de Derek.
Lo que vieron les impactó, en el espejo no quedaba vaho ni resto de las palabras que habían visto Meredith y Derek pero en el suelo seguía yaciendo el cuerpo de Alex sin vida. Miró atónito a Cristina y ella a él y volvieron a salir al pasillo. Meredith y Derek seguían allí parados, prácticamente en la misma posición. Mark le dijo a ellos que iba a llamar a la policía y se fue directo hacia el teléfono del dormitorio. Mientras, Cristina se quedó con ellos dos. Los vio realmente asustados como si hubiesen sufrido algo todavía más impactante que la muerte de un ser querido.
Cristina: ¿Qué ha pasado?
Meredith: ¿Te acuerdas lo que te conté esta mañana? Pues ha vuelto a ocurrir pero esta vez el primero en verlo ha sido Derek y ha entrado en shock. Lo demás no hace falta que te lo cuente. – en su expresión denotaba algo entre miedo y negación.
Cristina: Pero, ¿es posible? Yo no he visto nada escrito ahí dentro.
Meredith: Ayer él tampoco vio nada y yo lo ví. Estaba ahí, era real. Además estaba escrito mi nombre las dos veces. El asesino o lo que quiera que sea eso sabe mi nombre. No sé que pensar… - seguía reflejando miedo en sus ojos.
En ese momento, Mark regresó de la habitación de ella, con el rostro completamente cambiado. Parecía entre sorprendido y asustado.
Mark: El teléfono no va. No da señal. Y mi móvil no responde. ¿Qué está pasando aquí? – lo miró primero a él y después a Meredith pidiendo respuestas.
Tanto Meredith y Cristina como Derek se quedaron atónitos, no daban crédito a lo que oían.
Meredith, Cristina, Derek: ¡¿¿¿Qué???! – el terror de ellos aumentaba por momentos y Cristina empezaba a asustarse, a pesar de que no era típico de ella.
Cristina: Vamos abajo a avisar a los demás y salgamos de aquí y fuera avisamos a la policía. Yo tengo el móvil abajo llamamos desde abajo. – hizo el gesto para movilizarse a su amiga y comenzaron a bajar las escaleras.
En el salón estaban George e Izzie bebiendo y bastante alegres. Cuando les contaron lo que pasó parte del alcohol que llevaban en sus cuerpos se evaporó. Cristina comprobó que su móvil tampoco funcionaba y el de los demás tampoco. En ese momento, oyeron un golpe seco a un cristal, que provenía del piso de arriba, eso provocó que, sin pensarlo dos veces y sin coger sus cosas, se dirigieran rápidamente hacia la puerta. Cuando Mark la intentó abrir sin éxito, el pánico apareció en sus rostros. En ese instante, George se dio cuenta de una cosa.
George: Chicos… ¡¿Dónde está Lexie?! – todos se giraron hacia él sorprendidos y haciendo un gesto negativo con la cabeza. No tenían ni idea de dónde estaba, a pesar de que estaban seguros de haberla visto en la fiesta.
Entonces, comenzaron a notar una brisa helada en el salón que les estaba provocando escalofríos de terror por todos los poros de su cuerpo. Cayeron en la cuenta de las ventanas, una de ellas podía estar abierta. Se pusieron a intentar abrir éstas sin lograrlo, estaban bloqueadas. Quedaban por revisar las de la cocina, al disponerse a abrirlas, George tropezó con algo que había en el suelo detrás de la mesa. Cuando miró hacia abajo, el grito que salió de su garganta fue impactante. Los demás se volvieron y vieron a Lexie en el suelo con el cuello partido, girado hacia un lado, sin los ojos y con el número dos marcado en su pecho. Estaba claro que había fallecido. Más aterrizados, si cabe, comenzaron a ir de un lado para otro sin rumbo fijo. El primero que hizo algo, más o menos coherente, por la desesperación fue Mark. Agarró una silla de la cocina y golpeó con fuerza el cristal de la ventana para romperlo, extrañamente la silla retumbó y se partió en dos. Cogió una olla grande de acero del armario y la lanzó contra la ventana intentando de nuevo romperla pero igualmente retumbó dando en la estantería del desayuno y desperdigando todos los vasos por el suelo.
Al mirar hacia la otra ventana de la cocina, Cristina observó que a pesar del frío helado que hacía allí, estaba cubierta de vaho y en ella estaban escritas las siguientes palabras:
Galledo To Halloween Galledo To Meredith – Cristina gritó señalando aquella ventana – ¡¡Chicos!! ¡Mi… mirad! – al girarse y ver lo que había visto Cristina comenzó a entrarles un sudor muy frío por todo el cuerpo y una sensación de pavor no experimentada antes. George se fue corriendo al piso de arriba a intentar abrir alguna de las ventanas. Los demás fueron detrás excepto Meredith y Derek que estaban intentando hacer reaccionar a Cristina que se había sentado con la mirada aterrorizada mirando al vacío y temblando.
Cuando la tranquilizaron, decidieron subir los tres arriba para ver si los otros habían conseguido algo. Llegaron al dormitorio y no había nadie y en los baños tampoco. Miraron en la habitación de Izzie, sin rastro de ninguno. Finalmente fueron a la habitación de Alex y se encontraron a George, Izzie y Mark que yacían en el suelo con el cuello en la misma posición que los demás, sin el globo ocular y con los números tres, cuatro y cinco, respectivamente, en sus cuerpos.
Los tres gritaron al unísono, Meredith estaba temblando, salió disparada hacia su habitación y Derek y Cristina detrás. Nada más entrar, esa brisa helada tan extraña y aterradora a la vez cerró la puerta tras ella dejando a Derek y Cristina en el pasillo. Oyó un golpe y seguidamente otro. Cómo si dos cuerpos se desplomasen en el suelo. Acto seguido, intentó abrir la puerta sin conseguir nada. Temiendo lo peor, se fue al baño a esconderse y en ese momento, quedó paralizada al ver en su espejo, cubierto de vaho, las palabras:
El fin está llegando…
Todo llega en Halloween…
Todo termina…
Ellos han llegado a su fin…
Ellos te han hecho ser corriente…
Corriente, Meredith, Corriente…
Se dio cuenta que esos mensajes los había trasmitido ya antes alguien en los cristales o espejos de la casa. Y ese alguien… ¡No podía ser quien se estaba imaginando! En ese instante, volvió a ver la silueta en el espejo justo detrás de ella. El corazón le dio un vuelco, se giró prácticamente sin respirar y allí estaba ella… Una sombra de lo que fue… Pero más dañina e impactante de lo que había sido en vida…
Meredith: ¡No! – fue la última palabra que pudo exhalar de su boca. A los pocos segundos, y con su mirada fuera de sí, se le paró el corazón y su cuerpo se desplomó al suelo sin vida.
Todo llega y todo termina… Su madre le rompió parte de su corazón en vida y su ente espectral terminó de romperle el corazón el día que Ellis maldijo a su hija en la noche de Halloween.[/spoiler]