Y nuestros adultos adolescentes se enfrentan al castigo de Dios dirigiéndose al Paraiso...
Cap. 5.- AMOR PRIMERO.- (Patxi Andión & Mocedades)Como una autómata preparé una maleta con la ropa que se me iba ocurriendo, convencida de que todo aquello no tenía ningún sentido y en cualquier momento resultaría ser algún tipo de broma. Una mala broma.
Tras acercarnos en mi coche hasta mi casa, Patrick se lo llevó para recoger las cuatro cosas que afirmó tener en un hotel y quedó en recogerme en una hora.
Pensé en que tendría que decir algo a Cristina y a mi hermana Maureen porque si no, se preocuparían y se armaría un buen follón. Pero... qué decirles? Que la gran Shonda nos había castigado por hacer mal nuestro papel practicando durante unos días en el culo del mundo? Sí... podría decirles eso, pero aunque sonase tan pueril, al fin y al cabo, eso ha sido...
No, les pondré un mensaje de que estaremos rodando exteriores durante unos días y que a la vuelta les llamaré. Que no se molesten en llamarme porque me han dicho que allí la cobertura es mala. Suena mejor... aunque no sea cierto...
Meto unos libros pensando que no sé para qué lo hago, pero es que, en realidad, no sé exactamente qué se supone que debemos hacer... Se me ocurren cosas pero me parece tan inverosímil... y menos en Shonda...
He intentado relajarme pero no tengo ni tiempo cuando suena el timbre y veo por el videoportero que Patrick espera.
Arrastro un trolley y él se acerca caballeroso a ayudarme a meterlo en el coche.
P- Trae esto... Caramba! Eres la primera mujer que conozco que lleva un trolley para toda una semana y encima no pesa... No llevas ropa?.- Y me guiña un ojo que me hace sonrojarme.- Recuerda lo que dijo Shonda...
E- Es verdad... Espera...- Y doy media vuelta a casa y cojo el plumas que he colgado en el perchero con la bolsa de las botas de trekking.- Ya está.
Patrick sonrie al ver las botas y me señala otra bolsa.
P- Me he acordado y acabo de comprar unas para mí. En Maine tengo ropa de abrigo, pero aquí... He tenido que comprar ropa en la tienda del hotel... Sabes? Me da un poco de rabia no saber qué podemos practicar allí...- Me pongo roja y él se da cuenta por el retrovisor y rie.- Además de...
E- Presupones demasiadas cosas...
P- Elle, no nos engañemos... Aunque yo me refería a algún deporte , Shonda espera que descarguemos nuestra tensión sexual. Sin más.
E- Yo no tengo tensión sexual... Es solo que hace tiempo que no... bueno, no tanto... una vez fui... qué te importa... Hace tiempo que no salgo con nadie.He estado fuera trabajando mucho... Y además no te había visto...
P- Elle, yo la tensión la tengo contigo... Eso no ha cambiado. Pensé que...
No llego a saber exactamente qué es lo que me quería decir porque empieza a sonar su móvil y me hace señas de que mire de quién es.
E- Eric.
P- Cógelo y habla tú con él...
E- Y qué le digo?
P- Espera a ver qué sabe él...
E- Ok. Sí?... Sí, estoy con él... Sí, es cierto, vamos en camino... Pues no lo sabemos exactamente... Hasta el jueves, claro... Es posible... Washington? Claro, claro... Bueno, hasta la vuelta...
P- Cree que vamos a Washington?
E- Eso parece... Que vamos a rodar escenas de Derek y Meredith en Washington... Creo que estaba molesto de que nos hayamos ido tan precipitados...
P- Jaja... A saber qué película se habrán montado... Hasta la vuelta, estamos libres... Libres, Elle...- Y posa su mano sobre la mía que descansa en mi regazo, en esos gestos tan familiares suyos que yo tenía casi olvidados.
Llegamos al aeropuerto y en menos de una hora estamos ya en un avión rumbo a Utah bajo el nombre ficticio de Srs Adams.
Aunque juraría que , al menos a mí me han reconocido en el aeropuerto, nadie ha reaccionado como solían hace sólo tres años. La memoria de la gente es frágil. Dejas de salir en la tele y ya no eres ni la más sexy ni la más guapa ni la mejor actriz... y nadie te molesta ni para pedirte un autógrafo. Dejas de ser una estrella y sólo eres otro actor.
Miro a Patrick mientras ojea los pasajes que llevamos.
P- Siempre me pregunté cómo era eso de viajar con nombres ficticios si te tienes que identificar en el aeropuerto...- Observo que junto al nombre "oficial" aparecen nuestras iniciales junto a los apellidos reales y me llama la atención que, en los tiempos que corren aún se hayan rellenado "a mano".- Claro... si soy yo el que los rellena, como si pongo los nombres completos...
E- Es que escribes muy mal...
P- Nena, ya sabes lo que dicen de la letra de un médico...
E- Jaja...
Se acerca una azafata y sonriendo a Patrick ( a mí, literalmente, me ignora) le ofrece algo para comer.
P- Yo estoy muerto de hambre y tú?
Miro el reloj y caigo en la cuenta que entre una cosa y otra llevamos todo el día sin comer desde los bollitos de sésamo.
E- Estoy desfallecida...
P- Señorita, traiganos a mi esposa y a mí dos de estos, por favor...
Cuando se va la azafata le doy un golpe en el costado.
E- Tu esposa?
P- Eso pone en el pasaje... Elle, tómalo como un papel que estamos interpretando...
E- Eso es el cine y la vida no es cine...
P- Pero a veces se le parece, no? Tú y yo sabemos de eso...- Parece pensativo pero rápidamente vuelve a ser el Patrick juguetón que todo el mundo conoce.- Relájate, nena, que vamos a bordar el papel...- Y haciéndome cosquillas me dice con voz picarona.- Yo estoy muy motivado...
Ambos reimos y empiezo a relajarme al darme cuenta que ese Patrick que yo recordaba , divertido a veces, centrado otras, pero siempre caballero, de los de antes y eterno adolescente, está sentado junto a mí y vamos a estar muy juntos unos días...
E- Tienes miedo?
Mira por la ventanilla y, por un momento, dudo que me haya escuchado.
P- Un poco...
El viaje transcurre plácidamente. A veces hablamos, otras comemos los sandwiches pedidos por Patrick, en otro momento creo haberme adormilado algo... y llegamos al Salt Lake City Airport cuando ya es noche cerrada.
P- Abrigate, aquí estamos en invierno pero de verdad...- Y me pasa el plumas mientras el se arrebuja en un anorak de ácidos colores.- Es lo que había... sé que no me pillarán los coches a la noche...
Cuando la cinta transportadora trae nuestro equipaje, Patrick se dispone a llamar un taxi de los muchos que hay en el aeropuerto pese a las gélidas temperaturas. Intento no tiritar pero hasta mis pensamientos fluyen con dificultad...
P- Elle, dice el taxista que para ir allí nos compensa alquilar un vehículo... Qué hacemos?
E- No lo sé... Ni siquiera sé si está cerca...
Taxista: No está lejos. Ustedes van junto al Lago Salado, a un complejo de cabañas turísticas, lo que pasa es que está apartado y no me compensa la vuelta de vacío, en confianza... Si , como le he dicho a su esposo, alquilan un todoterreno en Avis, les resulta más rentable. Sobre todo si tienen intención de hacer turismo por la zona...
E- Ya... Patt, cómo lo ves?
Taxista: Sin compromiso. Si quieren que les lleve, les llevo...
P- No, muchas gracias... En Avis ha dicho?
Taxista: Sí, ahí delante tienen un mostrador y les informan.
P- Pues muchas gracias...
E- Gracias...
Taxista: Que sean muy felices en Utah...
Y Patrick se acerca al mostrador de Avis donde en nada nos alquilan un Subaru Tribeca B9 y regalan un plano que Patrick afirma entender perfectamente.
P- Elle, antes de que nos pongamos en ruta, parece que iremos bastante fuera de la civilización, quieres aprovechar para comprar algo aquí?
E- Creo que no, pero... si esperas un momento...- Y hago señas de dirigirme a los baños. De repente tengo urgencia y siento la necesidad de estar sola y enfocar las cosas.
P- Claro, claro... Cuando salgas voy yo...
En el baño me llama la atención un grupo de chicas todas con el mismo corte de pelo de melena rubia lacia y, por un momento recuerdo a Jill y siento un poco de culpabilidad ...
P- Elle, mira esos... son mormones. Pero de los de "libro". Y las chicas. Todos con la misma estética, te das cuenta?
E- Si... Patt, tú no ibas...?
P- Ya mismo...- Y se dirige a los baños.
El parece absolutamente relajado y seguro, pero desde que hemos aterrizado, yo he tomado conciencia de lo que se supone que vamos a hacer y estoy aterrorizada... Pero reconozco que es la misma sensación de cuando te enfrentas a algo que sabes debes afrontar, que deseas que pase cuanto ántes. Estoy confundida.
La cabaña que nos ha asignado la simpática anciana que nos ha atendido está justo en la otra punta del complejo donde está el edificio principal. No sé si lo han hecho a propósito, pero según el cuentakilómetros del coche, estamos a siete kilómetros de la entrada principal.
Aún siendo tan de noche, el entorno es francamente de postal. Pero el frío hace que no de tiempo a recrearse en él.
P- Tengo los dedos tan helados que apenas puedo sostener las llaves...
E- Trae aquí... Y esa llave?
P- Parece de un garaje... Mira! Ahí detrás...
Abro la puerta y automáticamente se enciende una luz mostrando lo que a mí me recuerda a la cabaña de Daniel Boone pero con las comodidades de ahora.

Patrick me sorprende cogiéndome en brazos mientras yo protesto.
E- Estas loco? Bájame ahora mismo!
P- Señora Adams, ya has oido a la recepcionista: Feliz luna de miel!
E- Patt, he visto perfectamente cómo le guiñabas el ojo...
P- Creo que le gusto...- Y mete las dos maletas y me quita las llaves.- Mientras voy a meter al coche en el garaje, por qué no echas una ojeada a esto? Tiene buena pinta...
Y eso es lo que hago. La cabaña es de una sola estancia para dos personas. Con salón comedor, cocina, dormitorio y aseo (para mi sorpresa, con hidromasaje!).
Patrick vuelve a entrar sacudiéndose la nieve que ha empezado a caer.
P- Brrr! Estoy helado... Hay calefacción?
Y empieza a mirar los pocos electrodomésticos que hay.
P- Milagros de la domótica... Mira, se pone en marcha automáticamente al entrar aquí... Tengo hambre. Hay algo en la nevera?- Y abre la pequeña nevera que, sorpresivamente tiene de todo.- Perfecto... Elle, quieres cenar algo? Hay queso ... y vino... podemos picar algo...
E- Prefiero darme una ducha caliente... estoy entumecida...
P- Perfecto. Voy preparando la cena...
Y como si fuese su casa, empieza a abrir cajones mientras yo abro mi maleta y me recluyo en el baño.
Mientras dejo que el agua caliente baje por mi cuerpo, cada vez siento cómo se va destensando cada uno de mis músculos y es como si de mi mente se borrase todo lo acontecido y sólo existiese el presente: Patrick y yo, solos, en la cabaña.
Enrollo mi pelo en una toalla y me pongo el pijama que he metido en la maleta, pensando que con las prisas he ido a coger uno absolutamente masculino aunque muy cómodo.
Cuando salgo del baño, Patrick me mira apreciativamente y siento cómo el color de sus ojos se oscurece súbitamente.
P- Nunca pensé que una mujer en gayumbos me pudiera parecer tan sexy...
Y , como en un sueño, despacio, se dirige hacia mí y , perezosamente, desenrolla la toalla de mi pelo mientras hunde su cabeza en mi nuca.
P- Mmmmm... Ese olor...
E- Patt...
Y ya no puedo pensar con coherencia porque sólo soy capaz de sentir su aliento junto a mi oreja y cómo sus manos empiezan a soltar los botones de mi camisola.
Poco a poco sus manos se apoderan de mis pechos mientras juguetea con mis pezones y yo siento la necesidad de besar su pelo. Ese pelo que creía que nunca más podría disfrutar.
Me toma en brazos y se tumba junto a mí en la pequeña cama mientras besa mi cara una y otra vez. Yo lucho por sacar el jersey por su cabeza y cuando finalmente lo consigo va con su camiseta por dentro.
Un estremecimiento recorre mi cuerpo cuando mete su mano dentro de mi calzón y aparta mi braga para tocarme allí donde tanto lo deseo.
P- Ohhh... Elle.... mi Elle....
Siento su excitación cada vez más evidente presionando mi vientre y torpemente intento desabrochar sus pantalones.
P- Trae...- Se pone en pie y ágilmente se desnuda y quita mi calzón y mis bragas.- Dios mío... Sabía que no te había idealizado...
Y comienza a besar, devorar más bien, mis labios , a lo que yo correspondo también ávidamente. Su boca pasa a recorrer mi cuerpo posándose en todos y cada uno de mis centros de placer. Haciendo despertar en mí los recuerdos de su cuerpo y sus caricias.
E- Oh! Patt...
P- Siénteme, Elle... quiero que me sientas y me recuerdes...
E- Te recuerdo...
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Esta es la cabaña por dentro.
- La sala:

- La cocina:

- El dormitorio:

- El baño: